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jueves, 27 de mayo de 2010

Me niego al NEGATIVO

Esta vez tampoco hubo suerte.
Disculpen la demora las que esperaban noticias, no tuve oportunidad de postear ayer.
La verdad es que ya venía presintiendo el desenlace desde hace una semana atrás.
De hecho empecé prematuramente a procesar el duelo.
El miercoles pasado estuve incontenible. Lloré un poquito en cada rincón de mi casa, en el subte, en la sesión de acupuntura. Me conmoví con toda manifestación patriotica y aproveche cada excusa que me abrió la emoción, para verter un par de lágrimas más.
Como sea, decidí llegar hasta el dia de la beta, con entereza y esperanza.
De modo que ayer al escuchar el resultado, ya no lloré.
Mi subconsciente que es a todas luces un sobreviviente, es sin dudas mas inquieto e inteligente que mi yo racional.
Alojado tal vez debajo del umbral de mi conciencia, hace unos dias que empezó a tenderle puentes a mi mente, y enviarle mensajes codificados para el trazado de un plan "B".
Cosa que el dia de hoy no me encontrara desorientada, y pudiera hallar sin vacilar, la huella de la estrella a seguir.
Siempre hace lo mismo. Es el que me ha tendido cada soga que me mantuvo a flote, y el que me abre todas la puertas antes que yo estire la mano para alcanzar el picaporte.
Planta en algún lugar de mis vísceras una idea, un camino (los próximos pasos clínicos a caminar), una alternativa (la de un hijo venido de cualquier rincón del mundo), un sueño sin horizontes antes de que "yo" lo conciba.
Y se queda allí para asegurarse de que lo mastique y digiera, y me promete un final con beso.
Entonces mi yo racional ya no se siente pedalear en el aire!
Aprendí a depositar mi confianza en él. Ha demostrado ser bueno para
ahuyentarme las sombras y no dejar que caiga en la desesperación.
Claro que tengo que acompasarme a los tiempos de RAT que son distintos. Se desenvuelven de otra manera.
Como un buen vino que vale la pena paladear, necesita estacionarse.
Y como el mismo vino estacionado del que se espera tan grato gusto al paladar, y finalmente cumple. El bouquet madurado de RAT arrasa con las expectativas y siempre, siempre ha estado a la altura de las circunstancias.
Anoche exorcisamos nuestra tristeza buscando información en la red, y descorchando un vinito para acompañar la cena. Hoy nuestro ánimo, como el mar, esta calmo.
Gracias por estar ahí!