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viernes, 18 de enero de 2013

Últimas noticias

Heme aquí, desperezándome un poco; lo suficiente como para sentarme a escribir algunas palabras en este espacio que lo tengo algo desatendido, pero, como es de imaginar, hemos estado con muchas cosas.

Para empezar, tengo fecha de cesárea programada para este lunes 21 de enero a las 20:00 horas...¡Sí!, ¡eso si no ocurre nada imprevisto antes!, por lo que cruzo los dedos y espero no pase.
Cada día que llega a su fin, lo agradezco en un ritual íntimo al acostarme. Me toco la panza, siento reptar al bebé, que como tiene mucho menos espacio, los movimientos son distintos a los de antes, por tanto solo siento sacudidas y ondulaciones de la cola y piernas que están ubicadas de izquierda a derecha,...ah! y además el infaltable hipo, que es muy notorio porque son golpeteos rítmicos en la parte baja de mi vientre y que pueden durar cinco o diez minutos; y pienso: dolorcillos y molestias bien, contracciones normales, ¡bien, un día más!
¡Y es que nos tiene que dar tiempo para llegar con todo!....en una entrada anterior había mencionado lo del síndrome del nido que ataca a padres que se les da por hacer arreglos en la casa antes de la llegada del recién nacido....¡Bueno: lo dicho!, este fin de semana (¡espero!) terminamos con los arreglos de cocina que vienen algo atrasados y estimo nos dejará tiempo para la limpieza general (¡con ayuda por supuesto!)
Tenemos cosas de bebé esparcidas por toda la casa, pero de a poco las vamos acomodando y encontrándoles lugar, que es lo más difícil.
Seguramente, dada la cesárea, permaneceré en la clínica internada al menos dos días, así que la buena gente que nos rodea podrá encargarse de ultimar detalles, si es que queda algún pendiente en casa.

También asistimos a un par de clases de pre-parto, por las dudas se adelantara el parto me propuse saber algo sobre "pujar". Las clases estuvieron interesantes y didácticas, evacuamos muchas dudas con la puericultora (experta en lactancia y cuidados del bebé), con la partera que estará asistiendo al obstetra, y además practicamos los ejercicios de Etonía para embarazadas, que es un método que ayuda a liberar tensiones y a prestar atención al delicado mecanismo que se pone en marcha con cada acción corporal.
RAT (que me acompañó siempre, ya que desde hace un tiempo me lleva en auto a todas partes porque no quiere que conduzca ni que me suba a un colectivo) hizo todos los ejercicios en una colchoneta a mi lado, los papá están invitados a hacerlo pero no obligados, desde ya.
La última clase estuvimos un largo tiempo haciendo unos movimientos para destensar la cavidad bucal, con la cabeza apoyada sobre una almohada y un corcho bajo la articulación de la mandíbula. RAT se paso casi todo el tiempo durmiendo, lo sé porque lo escuche roncar quedamente (¡por suerte!), así que al menos podemos decir que él se relajó, (ignoro como lo hizo con su mejilla apoyada sobre un corcho)

¿Nombre del bebé?, ¡ya casi!, nos falta un pelín para ponernos de acuerdo. Todo el mundo pregunta y opina sobre los nombres que tenemos en vista, y eso desde luego es un problema, yo por mi parte, no los escucho demasiado. Habíamos pensado, como ambos tenemos apellido catalán, en ponerle uno de los nombres, que fuera de ese origen, pero a todos les resulta extravagante, ya que los nombres barajados, aquí suenan raros....¡y eso que para extravagancias por estas latitudes somos mandados a hacer!,...todavía lo estamos pensando. ¡En fin!, he ahí las últimas novedades que llenan nuestros días.
¡Gracias por pasar y hasta otro momento!

jueves, 20 de diciembre de 2012

Relato de Jueves Literario: Hoy, sobre mi blog

Después de un largo tiempo sin dejar señales de vida por este espacio, hoy me sumo a la convocatoria de esta semana que lidera Gustavo, quien se hace llamar: Juliano el apóstata, en su espacio: No lo sé, desde donde nos pide que escribamos en relación al título que le da nombre a nuestros respectivos blogs.
Espero que mis palabras resulten en una cálida bienvenida a los amigos que siempre se asoman por acá, y desearles a todos desde lo profundo de mi corazón, ¡tengan una muy feliz navidad!


NOTAS DESDE EL FONDO DE MI PLACARD


Notas desde el fondo de mi placard, porque allí van a parar los trastos que duermen los sueños de eternidad doméstica; los pliegues sobre duras superficies de madera terciada, a las que la humedad nocturna le arranca pequeños y sonoros eructos; tal vez la queja de sus tripas. Y también tienen cabida los flamantes: regalos se acomodan en jerárquicos estantes, ropa recién planchada cuelga sin orden cromático ni estatus de preferencia. A veces, encuentro cosas que había olvidado, otras, me desdigo de afirmar sobre aquellas, cuya presencia había jurado. En un descuido alguna puerta queda abierta…o, se abre sola, y algunos de sus habitantes caen, como las notas que escribo, sin protocolo, sin talla, ni largo o ancho, el cielo puso el techo, y abajo: el suelo que miro y piso.

Mis notas me trajeron amigos de sus manos, perspectivas consoladoras, palabras de aliento cruzan los espacios. La tecnología siempre de vanguardia, los sentimientos: siempre un clásico. Rara mezcla esa y por partes iguales: tan inabarcable y abstracto éter, por tan genuinas tristezas y alegrías.

Cosas que caen, materia que escapa a su prisión temporaria, cueros y tientos, metales y plásticos,  géneros y cintas se enredan con anudadas memorias, aquí y  allá….
Veo un par de escarpines tejidos a mano que uso a diario las mañanas frías; me traen recuerdos de Castro en la isla de Chiloé, donde los adquirí de manos laboriosas. Su cuerpo de lana gruesa y su suela de cuero de oveja, todavía me augura inviernos completos de aroma lechoso y de pastos agrestes enfundando mis pies; y me evocan el placer por unos platos humeantes saboreados sobre unas maderas desvencijadas de un palafito. Curanto era, con aromas de la tierra que baña el Pacífico y con las ínfulas de parecerse a aquellos, los de los cuentos de la Eva Luna.
Al lado: una colección de carteras viejas yacen amontonadas esperando la cura para su flacura endémica; de sus bocas vacías parece surgir a gritos un reclamo: ¿Dónde se fue el dineroooo?

El regalo que nos dejo una mañana de otoño; bajo la piel de un vientre abultado se sacude en un temblor de miembros; a la vez: acaricia y lastima. Responde su nombre a uno de varón.

Y en algún rincón entre los de mi placard encontrará destino el recuerdo de mi papá, a quien el tiempo con la saña de una maldición maleva, le fue despojando de esencia la mente y a cambio, la llenó de ausencias; a traición le tallaron sus marcas en el rostro, y en sus ojos se marchaba a su mundo interior, del que una madrugada, ya no volvió. Falleció el pasado 7 de este mes. ¡Vaya mi cariño y recuerdo para él!, ¡Qué tengas un buen viaje!
¡Chau papá!



viernes, 19 de octubre de 2012

Actualización semana 25 y contando....

Sí, ya estoy terminando la semana 25 de embarazo y por suerte todo sigue muy bien.
El bebé se dejó ver las partes en la ecografía de la semana 22...y es ¡varón!; hasta yo, que siempre tengo un mal ángulo recostada en la camilla para ver todo lo que nos indica el médico en la pantalla, pude apreciar la contundencia del pitito que le colgaba entre sus piernas abiertas.
¡Fue una sorpresa!, yo hubiera asegurado que era nena, a pesar de que algunos de mis conocidos ya me decían que sería varón, porque no me ha crecido mas que la panza y no me he ensanchado de cadera y cola; porque estoy (según dicen) más "linda"....¡en fín!, todas razones del saber popular...y yo pensaba sin decir nada: "se equivocan, ya verán"...
Demás está decir que estamos muuuy contentos; lo que nos interesaba más que nada es que todo estuviera bien.

Hasta ahora la gestación me ha tratado con una generosidad que agradezco. Como dije, el primer trimestre la pasé con muy pocas molestias, todas tolerables, que pasadas las doce semanas: desaparecieron. Me siento bien física y emocionalmente, puedo cursar y estudiar las materias de la maestría que estoy haciendo sin contratiempos, aunque he empezado a tener los primeros síntomas físicos del embarazo como tobillos un poco hinchados por las noches, debido al tiempo que permanezco sentada leyendo o caminando (que trato de hacerlo como ejercicio), eso sí: tengo las piernas tan flacas que solo yo lo noto, o dolores ocasionales en el bajo vientre, dicen porque se estira, pero por suerte pasan con descanso apropiado.

Ya notamos los movimientos del bebé.
Hace algunas semanas me pasaban desapercibidos, pero ahora son frecuentes y notables. Se sienten como burbujas que estallaran en el líquido, otros son como movimientos de olas o temblor, que me dejan como una sensación efímera de vacío, como cuando uno tiene hambre y la tripa te lo hace saber con una punzada dolorosa, y claro: las patadas que a veces son fuertes y se sienten en la superficie, con solo poner la mano en la panza se aprecia una fuerza de chupón, como si la piel fuera pellizcada hacia adentro y luego vuelve.
RAT apoya su oreja en mi panza todas las noches, claro que yo le aviso cuando es el momento de mayor actividad, y por supuesto puede escuchar la intensidad de los movimientos; igual él ya lo hace desde hace varias semanas y me aseguraba que escuchaba ecos acuáticos cuando todavía yo no podía apreciarlos.

El peso lo llevo bien...¡creo!, en los primeros cuatro meses subí solo dos kilos, pero en las cuatro semanas que pasaron del cuarto al quinto mes subí cuatro kilos. El obstetra me dijo que me cuidara porque la proyección (cuatro kilos en un mes) era nefasta. Se me descontroló un poco el tema de las comidas, pasa que en los primeros meses tenía falta de apetito y sentía algunos olores a las comidas que comemos normalmente, me dio por comer pan blanco en lugar del integral de siempre, y ganas de pastas o pizza, así que me consentí un poco; pero pasado el momento volví a las harinas integrales y a la alimentación sana como lo hago desde hace tiempo, resultado: cuando volví a la visita del sexto mes (hace una semana) estaba en el mismo peso que en el mes quinto, tal es así que el obstetra me dijo que para la próxima "quiere que suba al menos un kilo", lo cual me parece una realidad alternativa: esto de que te pidan que engordes....

Con respecto al nido: tenemos la mayor parte de las cosas que vamos a necesitar gracias al aporte de nuestros familiares, además de que tenemos que ponernos las pilas para terminar algunos arreglos (tipo pintar la cocina)que nos habíamos prometido antes que llegue fin de año, y evitar que nos ataque el "síndrome del nido", que dicen les afecta a algunas mujeres, dandoseles por hacer esfuerzos ridículos en los días previos.

¿Nombre?, todos preguntan, pero no, no tenemos!, y estimo será tema difícil.

Gracias a los amigos virtuales por estar ahí, siempre.

martes, 1 de febrero de 2011

Aguafiestas yo?

Últimamente no ando con ganas de asistir a reuniones sociales.
No tengo ánimos para estar rodeada de gente y de hijos ajenos (a excepción de mi sobrina), si bien nada tengo contra éstos.
Dios sabe que no puedo permitirme, ni soy capaz de prescindir de sus afectos, pero la realidad es que prefiero quedarme un rato en mi covacha, o pasar el tiempo a solas con RAT.
Las reuniones con los amigos y afines se hacen algo difícil. Los chicos crecen, la vida continúa, aparecen nuevos proyectos de vida, y a medida que pasan los años me resulta inevitable medir los acontecimientos naturales de la vida de los demás, con los que acontecieron simultáneamente en mi propia vida.
Si me preguntaran por el balance de los últimos cinco años (para seis) que llevamos tratando de tener descendencia, diría que está todo casi igual que al principio. Aunque hoy estoy en peores condiciones físicas (más bien biológicas),... y económicas!
Este último es un tema que nos ocupa y preocupa, y es que llevamos años sin poder levantar la cabeza.
Nuestra economía no admite proyecto de largo plazo, y prácticamente el total de nuestros esfuerzos han tenido esa desembocadura al corto y mediano plazo: Financiar costosos tratamientos. No podemos siquiera pensar en detraer capital para otros fines!
Así que de momento no queda más que tratar, -en lo económico-, que no nos tape el agua, y de mantenernos a flote en el plano emocional.
A RAT, -que siempre está en su eje y es una especie de bastión de la normalidad, siempre parado firme sobre sus dos piernas dispuestas a caminar la vía que deba seguirse-, le preocupa un poco verme todavía bastante afectada, y que asuma una actitud algo distante.
Descubrí que aún contra toda necesidad de preservarme evitando hablar de mi pérdida, me hace más daño que los demás ignoren mi malogrado embarazo.
Quedar excluida de las conversaciones sobre la gestación y sus síntomas, como si a mí nunca nada me hubiera ocurrido, es más nocivo a mi espíritu, que mi necesidad natural de reserva.
RAT por su parte, si bien le afectó profundamente todo lo ocurrido, y aún le afecta tanto como a mí, siempre ha tenido más cintura que yo para administrar la dimensión social de nuestras vidas de un modo saludable.
-Yo recuerdo lo felices que estuvieron todos cuando nos dio positivo! –Me dijo en ocasión reciente.
-Y yo también lo recuerdo, y lo agradezco profundamente. Pero los sentimientos son por fuerza ingobernables! –Respondí.
Soy conciente de que la mayoría de nuestros amigos/as no tienen muy en claro cómo abordarme, y lógicamente esperan recibir de mi parte una inequívoca señal.
Algunos me mandan mensajitos de texto, o se asoman por este espacio, o se consultan entre ellos.
Ojalá nadie reciba las señales equivocadas, porque honestamente, me cuesta mantener el equilibrio entre los vientos que mueven las delicadas relaciones humanas. No es mi fuerte!
A mi las dimensiones de mi vida se me agolpan!
La verdad es que mi espíritu esta un poco cansado y no puedo evitar que ese cansancio me reclame correr cortinas, bajar la música y demás condiciones para echarse una siesta.

Como sea, no todo ha sido pérdida en el balance de los últimos años!
Ciertamente la infertilidad me ayudó a tener una mirada más aguda y compasiva hacia los que sufren, y muchos se hicieron visibles ante mis ojos.
Y también, me trajo hacia este espacio, del que hoy estoy profundamente prendada.
Soy afecta a todos los vínculos que desde aquí se generan, con personas a las que no conozco personalmente, pero que se constituyen en un soporte emocional adictivo.
Así que a todos los allegados, porque eso son: gente que se arrima a tocar mi vida, con mano fina o gruesa, de carne y hueso, o con el aliento lejano que llega a través de la palabra escrita, les digo:
No arrojen la toalla conmigo!
Puede que no siempre sea la mejor compañía, y haya ocasiones en que tenga cara de culo y la boca cosida, y aunque no siempre parezca mutuo ni justo el intercambio, sepan que son para mí, amigos reales y virtuales, una compañía invaluable.
Solo puedo desear estar siempre lo suficientemente espabilada para encontrar, y no perderme cada ocasión que se presente, de retribuir.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Malas noticias,... buenos augurios.

Uff! Se nos volvieron a escapar las ilusiones!
La última ecografía nos indicó que el embarazo se había detenido en la semana octava aproximadamente, y no hubo nada más que hacer, solamente esperar que la naturaleza retomara su curso de la manera menos traumática posible.
No voy a negar que la noticia tuvo un efecto devastador. Quedamos como si nos hubiera pasado una aplanadora por encima. Aunque con el correr de los días, de a poquito, nos vamos recuperando.
De momento estamos con la vista puesta en el futuro más próximo, en pasar las fiestas con la familia, y terminar el año sin contratiempos.
Claro que nuestros deseos están apuntando más lejos, y ya están urdiendo nuevos planes para cuando llegue el momento de la largada.
Ahora tengo una ansiedad distinta. Quiero casi con desesperación recuperar mi status alcanzado. Quiero retomar exactamente donde quedé.
Quiero dejar en algún lado la angustia que me asola, de tener que volver al final de la fila. Como si hubiera perdido mi turno y debiera sacar nuevo número.
Así que no me queda más que pelear con los fantasmas.
Aquel que ya en mis pesadillas me atormentaba reclamándome la sortija que le burlé, me disputa hoy su poder.
Con su cetro dio un golpe de muerte a mi osadía y conspira con mi cobardía para perpetuarse y reinar.
Amenaza sofocar cualquier intento insurrecto de desafiar las leyes de Dios y la naturaleza. Y en su alzamiento encuentra aliados valiosos.
No solo mi cuerpo me sabotea, también mi mente me hace trampas.
Tengo que andarme con cuidado!
No voy a permitir que mi cuerpo y mi mente se acomoden al destino de los que solo saben soñar, y no saben muy bien que hacer cuando tienen su deseo en manos.
Podría ceder a la tentación de subirme a esa hamaca y dejarme mecer. Subir mis pies descalzos, llevarme las rodillas al pecho y dejarme arropar.
Que el bálsamo de la aceptación cure mis heridas hasta que desaparezca el dolor, y la resignación tome su lugar. Que me lleve a la tierra de los espíritus conformes, donde no vale apostar la vida todo al rojo, o todo al negro. Donde nadie gana, y nadie pierde.
Y puede que los dioses beban de nuestras vidas, y soberanos nos conviden con su fortuna.

Y aunque el embarazo se me escurrió de entre los dedos, dejándome como antes, y se fue sin dejar marca; Ni una nausea, ni un vómito indicó su presencia; Y aunque ninguna gloria me espera de esta panza chata, puedo afirmar que algo “” cambió.
El marcador de los eventos del universo se movió.
Apenas con la fuerza de un débil soplido, de la brisa ínfima que impulsa el aleteo de una mariposa.
Más, suficiente para cambiar para siempre la horizontalidad, la línea de Ecuador que me tenía anclada.
Cualquier cambio por mínimo que sea es bienvenido, y abrirá la puerta a los cambios que vengan.
Ahora ya nadie me mandará ocupar mi lugar entre las Penélopes, condenadas a tejer eternamente ilusiones! No es allí donde pertenezco, y de seguro no es allí donde me quiero quedar.
Porque yo,...una vez me probé el traje!

Lo cierto es que con RAT estamos subidos a un bote del que no nos podemos bajar.
Volver a casa con las manos vacías no es ya una opción para nosotros. Así que no tenemos más que esperar a ver donde nos lleva la suerte.
Habrá que hacer algunos ajustes, eso es cierto!
Vamos a empezar por redireccionar nuestra brújula, y encontrar otro camino que nos lleve al norte.
A su tiempo desplegaremos las velas que porten nuestra fe, y daremos un golpe de timón y de rumbo.
Antes de zarpar habrá que participar de algunas despedidas y aligerarnos del lastre que quedará en puerto. Habremos de estibar nuevamente la carga, pues hay que dar conformidad a las reglas que imperan.
La vida ordenó las prioridades y recalibró la balanza, así que pondremos especial cuidado en acomodar el equipaje según valía y peso. Puesto que el deseo brilla y pesa más que el oro, y la sangre se aprecia más liviana que el aire.
Confiaremos en que soplen buenos vientos que nos lleven a otras costas donde recalar. En ellas, deberemos llenar nuevamente nuestras vaciadas arcas y las monedas brillantes habrán de tintinear. Eso sí!, no más de lo necesario para mimar nuestra vanidad material.
Antes, recogeremos todos los pedazos y cuando estemos listos nos haremos a la mar.
Encontraremos alguna playa de arenas blancas donde tirar nuestros cuerpos a descansar.
Donde mirarnos y lamer nuestras heridas. Y cuando sea tiempo de comer, comer, y cuando sea tiempo de amar, amar.
Invocaremos a los dioses y de ellos procuraremos su favor.
Que si son tan volubles, antojadizos, cuanto envidiosos de los mortales según los pinta Homero, -que de ellos tiene un conocimiento que nosotros no-, ya tendrán ellos por seguro que en toda empresa que involucre al amor, no tenemos los humanos otra elección.
Puesto que una vez conocido el paraíso de la endorfina adictiva del que fuimos desterrados, nunca, contra todo designio, aún a riesgo de perder todo en la empresa, desalentar a los humanos de su reconquista ni el Olímpico poderoso podrá.
Por ello en plan de seducción pronto nos veremos, aprovechando que Zeus permite que las demás deidades intercedan por los mortales.
Tal como lo hizo en ocasión de reanudarse encendida la batalla entre teucros y aqueos. El dios que nubes reúne los convocó y les ordenó:
“...Aunque van a morir me preocupan. Yo me voy a quedar en la olímpica nube sentado y daré al corazón alegría con verlo. Vosotros idos al lugar donde están los troyanos y aqueos y que ayude cada uno al que su corazón encomiende...”

viernes, 29 de octubre de 2010

Celebrando cumpleaños



La que está arriba del triciclo de frente a la inmensidad, es mi sobrina B. que hoy cumple 4 añitos.
La foto fue tomada hace un par de años en la ciudad donde vive, muy lejos de mi casa.
Así que siendo que no la veo muy seguido, mi hermana me mantiene al tanto de las anécdotas de B, por teléfono.
Hace unos días me contó que el viernes previo al día de la madre, su maestra del jardín les hizo pintar a ella y sus compañeritos, unos delantales de cocina para regalárselos a mamá en su día.
Una vez que los tuvieron listos y envueltos para regalo, la “seño” los conminó expresamente a que “no tocaran” el regalo, y que no se lo entregaran a mamá, sino hasta el domingo.
B. cumplió a rajatabla con solo una de las consignas. “La de no tocar el regalo”.
Apenas llegó el viernes a su casa, no se aguantó, y poniendo sus manitos arriba de las de mi hermana, la obligaba con sus movimientos desesperados a que abriera el paquete.
-Y claro pobrecita, era antes de tiempo! -Pero como va a saber ella cuando es domingo?
Iba a tener que esperar a que alguien le avisara. Si después de todo no concibe el tiempo y sus unidades de la misma manera que nosotros!
Que lo tenemos tan interiorizado, que ni pensamos en ello.
-En descargo de B. voy a decir que de momento,...el futuro escapa a su comprensión!
Según vi en unos de estos programas de un canal “serio” de la tele. Los chicos recién a partir de los 4 años (aproximadamente porque no debe ser tan exacto) empiezan a ser concientes del futuro y a poder proyectarse en él.
Para evidenciarlo se les practicaba un test a un grupo de chicos, que consistía en ofrecerles, -con una barra de chocolate en mano-, comer solo un pedacito en ese mismo momento, o acceder a la barra entera si esperaban por caso, 5 ó 10 minutos.
Supongo que para la comprensión de las unidades de tiempo ayudaría darles referencias fáciles, como:
5 minutos = al tiempo que tardas en darte una vuelta en triciclo en el patio.
10 minutos = al tiempo que tardas en comerte una banana...y así.
Los chicos mas grandecitos elegían lo segundo, desde que el tiempo ya tenía otro significado para ellos, y eran capaces de soportar la “interminable” espera, porque se proyectaban a sí mismos en un futuro “cercano” disfrutando de la barra entera de chocolate!
Los más chiquitos en cambio accedían a lo primero, y se apuraban a comerse la porción de chocolate de inmediato.
Ojo! No es que sean tontos y no comprendan viéndolo, cuanto es poco o mucho chocolate. Simplemente el tiempo todavía no tiene para ellos, el significado y las implicancias que tiene para los adultos.
Ellos solo escuchan y en definitiva solo comprenden:
-Chocolate ahora! o, chocolate “no” ahora!
Como sea, no falta mucho para que el futuro entre en la comprensión de B., y su vida adquiera toda una nueva dimensión.
Porque hay cosas que solo tienen sentido dado que están en el futuro! O no?
Allí viven las cosas de nuestro mundo que no tienen una existencia actual y cierta, -sueños y proyecciones-, pero tampoco son del todo irreales.
Pronto la imaginación de B. verá ampliada sus fronteras, y su mente podrá viajar sin límite a su futuro. Y auguro que con frecuencia, irá a dejar en depósito sus más ansiados sueños.
Allá vivirán las consecuencias que tendrá que lamentar cuando se porte mal, tanto como las recompensas que a sus buenas acciones vengan a premiar.

Ahora, fijate B. que curioso!
-Yo a diferencia tuya, tengo comprensión de mi futuro desde hace mucho tiempo.
-Mi imaginación lo ha visitado infinitas veces, para darle una vueltita a los deseos que mi esperanza, con cuidado plantó.
-Si pudieras verlo como yo, verías que lo habitan risas infantiles, carcajadas sonoras, paseos en bicicleta, pies descalzos bajo el sol, miedos infundados y de los otros, reuniones de padres y fiestas de cumpleaños con alfajores de maizena.
-Sin embargo, hasta ahora mi futuro me había sido esquivo!
-Cada vez que quería poner un pie en él, se me escapaba por debajo de la suela como bola del pelotero!
Pero como bien saben los que pasan por acá, hace escasos días que siento haber alunizado en ese campo sembrado de sueños conocidos.
Es un hecho que finalmente mi futuro, me permitió entrar en él!
-Así que además de mi felicidad personal, celebro hoy tú cumpleaños B., y deseo de todo corazón, tengas un futuro en extremo generoso, que oportunamente te devuelva cumplidos los sueños, que por turnos tendrá por custodiar. Salud!



Acabo de darme cuenta que el viernes pasado fue el cumpleaños Nº 1 de este blog, (y se me pasó), la verdad es que pensé era hoy. Así que el que por aquí pase, sea bueno/a y me saluda con motivo del cumpleblog "atrasado" que sino me ofendo! Ja!
Gracias.

viernes, 22 de octubre de 2010

Si y Si!...cuántas veces tendré que repetirlo para creerlo?

Sí,...positivamente esta vez, se dio!!
Así que aquí estamos, con mucha cautela y algo asustados encarando este “cambio de pantalla”, -en palabras de RAT-.
A mi todo me parece un poco irreal!
Me siento como si de una vez por todas le hubiera podido arrancar la sortija que tantas veces ostentó en mis narices el calesitero!
Después de tanto estirar mi mano, para vencer por un breve momento sus frenéticos movimientos de muñeca. Mientras la calesita sigue sin detener su inexorable vuelta,...el brazo aún estirado...la mirada hacia atrás...
Me dan unas ganas de enrostrarle para variar, la posesión de la sortija con mi mano alzada, y avisarle que no pienso regresársela!
Pero reconozco que me da algo de temor supersticioso provocar a un calesitero burlado.
Todavía me parece que se la arranqué sin que se diera cuenta! Y no vaya a ser cosa que se me caiga.
Si pudiera me la cosería a la mano!

De chica me encantaba esta cosa de enredarme en lucha sorda con el poseedor de la sortija.
La emoción crecía al ritmo de la música de la calesita, mientras los chicos nos acomodábamos inquietos para darle nueva pelea en cada vuelta.
La mirada puesta en la sortija, el chico de adelante...trata fugazmente...no pudo! Uyy! me toca...casi!...Bue! la próxima!
Y casi siguiendo un patrón similar al que a veces sigue la vida, la verdad es que la sortija se mantenía inalcanzable hasta tanto la calesita no llegara a sus últimas vueltas, y la música discurríera sus últimos acordes.
Después que los ocupantes de la calesita habíamos quedado casi sin aliento por los esforzados intentos de hacernos con la sortija. Recién ahí el calesitero hacía mas lentos los movimientos evasivos de la sortija, y se ponía concesivo.
Hasta que al final, mediante una estocada que a mi me parecía esgrimida con una agilidad digna de un hábil espadachín, la sortija quedaba colgando de mi dedo.
Y yo se la exhibía a mis padres con una sonrisa triunfante y sintiendo una satisfacción indescriptible.
Sentía que todo lo podía!
Acaso alguien dudaba que la sortija colgaba de mi dedo, gracias a mi extraordinaria habilidad de arrancársela a un oponente, que había puesto tan tenaz y sostenida resistencia?
Era un momento que sabía a gloria, y duraba hasta que debía poner el trofeo, de vuelta en manos del “Amo y señor” de la sortija.

Ahora soy bastante más grande como para comprender, que el hecho que la sortija esté en mi mano se debe más al azar, a la perseverancia y puede que a la benevolencia del calesitero, que a mi habilidad.
Y que sumado a mi escaso mérito personal, tengo una lista larga de gente que fue soporte “técnico y emocional”
Así y todo no puedo evitar sentirme en lo alto de mi podio imaginado!
Desde él me tocará si la fortuna nos sigue acompañando, agradecer oportunamente como dicen los premiados:...”a todos aquellos que lo hicieron posible”! Ja!


Enlace 1
Enlace 2
Enlace 3
Enlace 4
Enlace que me pareció gracioso
Enlace corrida de sortija
Enlace video

viernes, 8 de octubre de 2010

Crónica de una ICSI anunciada

Estoy una vez más en beta espera.
Este último periodo de estimulación hasta la transferencia, pasó rapidísimo y apenas sí movió la rayita, en mi índice de medición traumática.
Prácticamente no tuve que repetir estudios, y los trámites administrativos me trataron con amabilidad.
Así que mientras mis dedos se mueven sobre el teclado, mi mente-espíritu los sigue con cierta incredulidad.
Veo a un puñado de dedos de uñas cortas instar a quien escribe, a que mantenga los ojos fijos en el monitor y seguir con la lectura, los sucesos que ellos narran.
Y dicen:...
-Esta fue la estimulación con más cantidad de hormona que tuviste jamás.
(Igual la respuesta fue la misma que las veces anteriores)
-RAT te inyectó toda la medicación, tres diarias, con la habilidad de un verdadero experto.
Y esta vez no rompió ninguna ampolla de las de vidrio con solvente (porque la batería de hormonas no las incluía. Por suerte!)
Cuantas discusiones e intercambios de palabras gritadas en tono nervioso te ahorraste!
...Sí lo sé...hubo un momento tenso cuando una de las agujitas para subcutáneas se torció y no había ninguna de repuesto. Y no sin cierto melodrama RAT se las arreglo para pasar el contenido a una jeringa de insulina que uso para inyectarte exitosamente.
Claro que pese al logro, no pudieron evitar efectuarse mutuos reproches, por ser tan estúpidos de no contar con los repuestos por si acaso.
Finalmente dejaron el episodio atrás, previo juramento solemne de adquirir en la mañana, agujitas, jeringas y demás en cantidad de prevención suficiente.
-Los últimos monitoreos ecográficos fueron a diario, incluido el del domingo que duró no más de quince minutos.
Y como el día estaba soleado y primaveral, era temprano, -y habían ido cómodamente en el auto debido a la escasez de tráfico-, se decidieron por ir a los cercanos bosques de Palermo, a caminar y tomar unos mates.
-El día de la punción fue otro de esos primaverales.
En la habitación te esperaba una cama cubierta con una colcha de un impoluto blanco, y un almohadón de un floreado primoroso que hizo gracia a tu ánimo.
-El procedimiento fue muy ameno. La espera fue poquísima, el anestesista impecable, las enfermeras cordiales y el resultado...bueno...solo tres ovocitos...pero eso ya lo sabías!
-Despertaste unos minutos más tarde, tapada con las sabanas de esa cama prolija y escuchaste ruidos que provenían de atrás de las cortinas blancas, que separaban tu cama de la contigua.
-RAT le dijo a tu semi-conciencia que al lado estaba la chica extranjera, y salió de la habitación en procura de un café, asumiendo que te dejaba dormida.
(Durante el monitoreo de la estimulación te habías cruzado un par de veces con una chica extranjera, y otra pareja de jóvenes que hablaban entre ellos en inglés.)
-Tus ojos se abrieron y tus neuronas empezaron a cachetearse la una a la otra para quitarse el adormecimiento, mientras tu cuerpo trataba de seguirlas venciendo la modorra, y se incorporaba para sentarse, colgándote los pies descalzos a un lado de la cama.
En tanto, escuchaste palabras dichas en murmullo que a tu cerebro rezagado sonaron pronunciadas en otro idioma.
-Como un niño que no quiere dormirse para no quedarse fuera de los acontecimientos, nosotros, tus dedos de la mano izquierda, (porque los de la derecha vieron frustrado su intento mediante un tirón oportuno del tubito que te manaba suero en el brazo). Con tímido ademán corrimos apenas la cortina, mientras tu boca en simultáneo decía: Hola!
-Del otro lado una cara sonriente te devolvió el saludo, y nosotros corrimos la cortina un poco más.
-Empezaste a hablar con algo de esfuerzo porque tu garganta seca te pedía a gritos un sorbo de agua, pero tu cerebro animado y levantando sus neuronas, estaba presto a entablar una conversación en inglés y dijiste sonriendo:
-I`m just awakening! (Y lo peor fue que los repetiste un par de veces)
-Las palabras que siguieron fueron todas pronunciadas en castellano con un acento foráneo por parte de tu compañera de habitación, y su marido (un local).
-Respiraste tranquila y seguiste hablando en tu idioma. Por suerte tu cerebro se acomodó rápidamente y no seguiste tratando testarudamente de ordenar tus pensamientos en afán de manifestarlos en inglés!
Mirá que ese cerebro tuyo además de comerse cualquiera, es un entusiasta ehh!!
-El día de la transferencia, 48 horas después de la punción, estuvo lluvioso por la mañana.
Hubo un poco de espera, la retención de líquido estuvo en un nivel tolerable y RAT te acompañó en el quirófano.
Todo el tiempo estuvieron siguiendo en la pantalla los movimientos que se llevaban a cabo en tu interior, hasta depositar los dos embriones resultantes.
-Querés que hagamos un repaso?
-No gracias! -Solo quiero que dejen un rato el teclado y alcancen el Informe sobre el Ciclo de Reproducción Asistida, y lo acerquen a mis ojos.
En él hay una foto de uno de los embriones. Parecen unas burbujitas gorditas que se apretujan dentro de un círculo.
Realmente hay que repetirse para creerlo. Que esas burbujitas ligeramente en forma de porotos, pueden ser el comienzo de un futuro ser humano.
Para la mayoría de los mortales empezará con un par de rayitas rosa en una tira de cartón, o una serie de números en un informe de Sub-beta cuantitativa.
Hasta que la evidencia se vuelve más física y palpable. Gracias a las imágenes ecográficas y los movimientos bajo un vientre abultado.
Nosotros tuvimos esa rara e inesperada oportunidad de tener un pantallazo de como comienza la vida. Como actúa la naturaleza, y como se imita su mecánica de reproducción celular.
De ahí en más seguirá su curso, en privado y al abrigo de ojos espías.
Y si la suerte nos acompaña, esos pequeños circulitos crecerán y se convertirán en seres saludables, que completen a su vez, el círculo de la vida.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La infertilidad y los "otros"

No es que me sienta mirando a los “otros” con la ñata contra el vidrio, puesto que la vida no nos divide con vidrios.
Acá las fértiles, allá los afortunados, mas allá los descastados, mas cerca los pelados...No, nada de eso.
La categorización se nos pega de a poco. En la calle. Con los roces y el cruce de miradas, hasta adquirir una asentada incomodidad.
Es el distingo del que fue advirtiéndose mi conciencia, y me lo hace sentir nítidamente con pinchazos en la boca del estomago, al ver una mujer embarazada.
Y me grita que yo no pertenezco a la categoría de las mujeres que conciben.
Pero más allá de esta conciencia interna, y excluyendo a familiares y amigos, para los “de afuera” nuestras apariencias no nos distinguen de los demás.
Los vecinos del consorcio, las porteras del edificio, las cajeras del supermercado, nos verán quizás como dos seres frívolos y egoístas. Aunque de seguro lo hacen con total indiferencia, ya que hasta el momento no han dado muestras de verse afectados por la curiosidad o el interés.
La curiosidad aparece más intensa en mi lugar de origen.
Porque los que tienen memoria y me han visto de chica, hacen inevitablemente la cuenta...y claro,...se preguntan...Pero yo no vivo allí!
Hace un par de años atrás, estando en casa de mi padre de visita, pasé caminando por la casa de mi amiga de la infancia, y estaba su madre barriendo la vereda.
Me detengo a saludarla y ella me pregunta por mi descendencia, y ante mi respuesta negativa ella me replica con su sonrisa impertérrita, su corte de pelo carré y su voz aguda:
-Ayyy! Pero que vaguitaaa! (que concluyó en diminutivo para que no sonara tan agresivo)
Y continua: -M. (mi amiga de la infancia), ya tiene dos chicos, los tengo durmiendo en mi habitación a la gorda y el gordito!
Debo decir que me shockeó la inferencia directa que hizo ante mi respuesta.
Por lo general ante la presencia de una mujer con “algunos” años sin hijos, (sé que tiene que ver con la experiencia personal), se suele asumir que tiene alguna imposibilidad.
O, se asume como suelen hacerlo algunas viejas, que como hoy la mujer tiene carrera y proyectos que postergan la maternidad, la falta de hijos se debe al egoísmo mas puro.
Ella, mi ex vecina, asumió rápidamente que mi falta de hijos era absolutamente deliberada, y me juzgó con una ligereza increíble.
Como si fuera una perezosa incurable, y pese a mis años no tuviera ganas de juntar la energía y responsabilidad necesarias para afrontar la maternidad.
La felicité, le dejé saludos para mi antigua amiga y me despedí de ella sin sacarla de su error. (A estas alturas ya debe estar enterada de mis pormenores)
Y ella se quedó mirándome con su escoba en mano, porque la ví de reojo cuando ingresé a la casa de mi padre, que dista a dos casas de la suya.
No sé, pero quizás en esos momentos ella, -que con su sonrisa y vocecita es capaz según la recuerdo, de hacer los comentarios más mal intencionados-, se quedó haciendo un balance de las cosas buenas que tiene en su vida, y agrandó su sonrisa arrogándose todo el crédito.
A veces somos pretenciosos y reclamamos el mérito completo por todo lo que nos sale bien, y desconocemos el grado que le cupo a la suerte y la oportunidad.
No voy a decir que a los actos positivos no le siguen consecuencias positivas, ya que la relación se ve más claramente. Pero que hay de las omisiones?
De esas cosas que no están en nuestras vidas y de las que nos damos cuenta cuando nos medimos con los demás.
Con gente que estuvo en el mismo lugar, rezó las mismas oraciones, que no hizo las cosas mejor ni peor, y sin embargo le tocó jugar con cartas distintas en la vida.
Y si en mi hogar no falta el amor ni falta el trabajo, mi prole vive todavía bajo mi regazo, la infertilidad no tocó mi puerta y la muerte pasó de largo mi casa. Puedo cargármelas a mi cuenta?
En eso recordé un capítulo de Los Simpsons en el cual Springfeeld había tenido problemas con unos osos que había causado destrozos en la ciudad y la gente asustada había empezado una campaña de prevención contra osos.
Las patrullas circulaban custodiando. Luego Homero le dice a Liza que lo de las patrullas había dado resultado porque no se veían osos.
Entonces Liza que tenía (creo una piedra) en la mano le dice, yo tengo esta piedra que tiene poder de repeler los osos. Ves algún oso por acá?
-No. –Entonces la piedra funciona! Y lo mira como demostrando su punto.
Y Homero luego de una pausa le dice...Liza, te compro la piedra!
Desde ese cruce vecinal, se me ha puesto en la cabeza que su interés y curiosidad puesta en mi familia, no es más que para confirmar que las carencias siguen ausentándose de su vida. Y así, cuando alguna vez se apareció por la casa de mi padre para interiorizarse de su salud...
-Como anda Don J.? –Se anduvo haciendo el loco...? (con vocecita aguda y pretendidamente graciosa)
...Pudo desandar después los pasos que separan su casa de la de mi padre, sintiéndose satisfecha con su vida. Convencida tal vez de que reza la oración adecuada, o toca la piedra correcta.
O quizás yo estoy siendo mala con ella, y de verdad se conduele de cualquier situación desagradable que le pase a mi familia, y estoy simplemente agarrándomela contra la madre de mi amiga de la infancia.
Que se yo!...bueno...por ahí es así, no?...Uff!...-Sabés que?
-Isabel!...Te compro la escoba!

sábado, 11 de septiembre de 2010

La infertilidad y los amigos.

RAT y Yo somos una pareja infértil, pero además de nuestra vida de pareja, tenemos una vida social. Tenemos familiares y también varios amigos.
Comentando el blog de Pachu el otro día, me quedé pensando en como se lleva nuestra infertilidad con los tiempos de los amigos.
Vale decir, en como sobrellevamos nuestro tema de la infertilidad, mientras en los tiempos de los amigos los embarazos se producen, los nacimientos se suceden, uno detrás de otro, y se celebran bautismos y cumpleaños.
La verdad es que cuesta a veces, pero sin exagerar, creo que nos llevamos bastante bien.
Nuestros amigos son gente comprensiva y demuestran sincero interés por nuestro bienestar, y una empatía natural, aquellos que pasaron por lo mismo.
Por nuestra parte siempre fuimos muy abiertos, de manera que la mayoría tuvo oportunidad de acompañarnos desde el principio de nuestro derrotero.
Y como el tema éste de buscar descendencia para una pareja infértil, es una cuestión que lleva años, resulta que hasta el más distraído e indiferente, ha tenido tiempo suficiente para sumarse en el acompañamiento.
Lejos de molestarme, me halaga que aún tratándose de temas complicados, quieran saber de ellos.
A todos los amigos, familiares, colegas, compañeros de trabajo, también les pasó el tiempo.
Todos están más viejos. Algunos más calmados y más tolerantes, y la mayoría más sabios.
Somos gente de una generación que en los 90 pensábamos que nos íbamos a llevar por delante el mundo, que la bonanza económica nos acompañaría siempre, que las promesas universitarias se concretarían todas, y que la paridad 1 peso = 1 dólar permanecería inalterada.
A su debido tiempo, caímos en la cuenta de que la vida tiene por costumbre proponernos su propio plan, y que la mejor posibilidad de éxito que tenemos, es encontrar el espacio para acomodarnos dentro de la propuesta.
Tenemos una amiga querida, quién con su marido, siempre han estado cerca y pendientes de nuestros asuntos.
Como cualquier grupo de amigos que se juntan y hablan de sus planes y proyectos de vida, a ella hace unos años la escuchaba hablar de sus hijos futuros como si tuvieran una existencia asegurada.
Podían surgir en una conversación cualquiera, situaciones hipotéticas en la cuales “la nena y el nene”, andarían haciendo de las suyas.
Con candor admirable hacía cuentas acerca de los momentos oportunos, y tenía cuidadosamente delineados, aspectos importantes de la crianza de los hijos.
Me resulta admirable y me da un poco de celos, que haya personas que puedan sin la menor sombra de duda en sus corazones, visualizar el objeto de sus deseos.
Yo, me permito soñar. Pero no me sale –a menos que lo haga concienzudamente-, dar por sentada la existencia de quién no la tiene.
Sus manifestaciones del más puro convencimiento interior siempre encontraron por reciprocidad una oreja en mí, porque siempre tuve de ella su más esmerada atención al escucharme.
Ambos han estado siempre cerca de nosotros, poniendo su mejor esfuerzo para entender las cosas que se salen de sus cauces y que no obedecen a una estructura determinada. Nos han visto adaptarnos a las circunstancias, y mientras revuelven el café -al que le agregaron un azúcar integral de gránulos grandes que se apelmazan en bolitas pegajosas, pero comulga apropiadamente con nuestras exigencias de una dieta de productos integrales y orgánicos-, aceptan sin quejas aportar las pequeñas adaptaciones que nuestros nuevos hábitos les imponen.
Sus mentes nos siguen y tratan de concebir con nosotros lo que les resulta difícil de concebir, y lo hacen porque nos estiman.
Hoy nuestros amigos están casados y son padres, aunque últimamente la vida les reclamó un poco de independencia, desbaratándoles de momento el plan que tenían trazado para su vida familiar.
Días atrás, con ojos comprensivos, ésta amiga en sus palabras nos dijo que:...para alguien tan estructurada como ella, entendía ahora cuan duro puede ser esperar sin tener certezas...
Yo deseé que en el intercambio de miradas, fuera para ella algo de mi resignada superación, y viniera a mí de ella, algo de su obstinada confianza en el futuro.

jueves, 26 de agosto de 2010

Que puede encontrarse UNA en la sala de espera?

Después de poco más de dos años de ser paciente del Hospital de Clínicas, volví a consultar en un centro privado de fertilidad.
Es el mismo donde me realicé los dos primeros protocolos de baja complejidad. Salvo que esta vez fui con el médico director del centro, dispuesta a quemar los últimos cartuchos.
El cambio fue sustancial “nuevamente”, y hablo de las apariencias.
En cuanto al tema médico académico, no podemos decir que alguno/s posean conocimientos revolucionarios en el tema, que los distingan de otros.
Las diferencias que sí existen y son a las que apunto en esta oportunidad, están en los detalles. Que a la postre son importantes porque ya sabemos, que la suma de estos favorecen los buenos resultados, y ayudan a contrarrestar los pronósticos adversos.
Entre ellos: el manejo de la técnica, el manejo embriológico, las condiciones del laboratorio, calidad de diagnóstico, etc.
Cuestiones éstas que en el Hospital de Clínicas, pese a la dignísima atención médica que presta el servicio, lamentablemente tienen un techo.
Para muchas de sus pacientes, enhorabuena, el techo quedará muy arriba. Pero para una cuya patología no ayuda, y en lo que constituye el aspecto sustancial del problema, no hay mucho nuevo por intentar.
De manera que lo novedoso tendrá que consistir en sumar los detalles. Que estén todos lo mejor pulidos y alineados.
Ahora, las apariencias...son un tema aparte.
Empezando por la sala de espera. Confieso que fue un poco raro volver a una con cómodos sillones, con revistas y tele prendida suspendida en una pared tabique. La verdad es que no esperaba volver!
La sala de espera situada en el quinto piso del Hospital de Clínicas está siempre atiborrada de gente. Nadie va con turno horario, sino que por orden de llegada, -que por razones administrativas debe ser antes de las 9:30 de la mañana-, se anotan en una lista de pacientes, para ser atendidos por algún médico del equipo.
Por esta razón, -porque hay que estar desde temprano para asegurarse un lugar en la lista-, es que hay mucha gente esperando al mismo tiempo en el mismo lugar, y la espera se puede prolongar por varias horas.
De hecho cada vez hay más sillas acomodadas en los pasillos, lo que denota la buena disposición para contener a toda esa gente.
Igual la espera, que en mi caso ha llegado a ser de más de tres horas, llega a desesperar.
Pero aprendí a amenizarla llevándome lectura y armándome de mucha paciencia.
Se nota “a la legua” quienes van por primera vez, porque a medida que pasa el tiempo se quejan en voz alta, miran al resto de los pacientes para ver si alguien se adhiere a la queja, y van a reclamarle a la administrativa por todo el rato que llevan esperando. Claro que al cabo de unas cuantas consultas y de algún que otro protocolo ya cumplido, se concluye que mejor es acomodarse y procurarse una actividad como leer, conversar o adelantar trabajo.
Las primerizas suelen ir acompañadas con su pareja, o algunas madres. Pero como el tiempo de espera es mucho y tedioso, y los maridos suelen trabajar, la regla general es ver mujeres solas, que se agrupan en racimos de conversadoras incansables.
Yo solía cruzar conversación con alguna de las tantas caras que a veces veía repetida, para comentar novedades. Aunque la mayoría de las veces me acomodaba tranquila y me avocaba de lleno a leer el libro que tuviera en manos.
No tengo reparos en decir que para las que calentamos silla desde hace rato, resulta un poco irritante escuchar hablar a las primerizas de historias que van y vienen, se distorsionan, de mitos que circulan, a las que son tan afectas!
Con el tiempo todas estas cuestiones se relativizan, y uno se queda con el trato originado por la cortesía, para saber cómo está el otro, como le fue...
No quiero desmerecer las historias personales, pero en mas de una oportunidad me he quedado encerrada entre ávidas charlatanas, mientras trataba con gran dificultad de dar vuelta la página de mi libro!
Ahora bien, en la sala de espera a la que volví, no se entablan conversaciones extensas, ya que los tiempos de espera no son tan prolongados. Y las mujeres concurren la mayoría con sus parejas.
No quiero inferir con esto que los maridos no trabajen! Pero la flexibilidad de los turnos y el hecho de que se pueda acomodar la consulta por la tarde o bien entrada ésta, seguro ayuda. A diferencia del hospital donde la atención es por la mañana (TOODA la mañana).
Y mi preferida es que ahora puedo matar el tiempo de espera mirando la tele, u hojeando alguna revista de moda, de esas que en mi casa no hay.
Y fíjate que una se puede enterar de cosas “interesantes”, como que en la revista SU, se hizo un concurso de cartas de amor para el día de San Valentín.
Supuestamente las lectoras mandaban cartas que alguna vez les habrían escrito un ex novio, un marido etc. El concurso ya tenía sus resultados y estaban publicados el tercer y segundo premio, y la primera aparentemente se había ganado un viaje para dos personas a Playa del Carmen.
Ya saben que es difícil juzgar con cierta objetividad una carta de amor, justamente por lo que es. Vista desde afuera siempre parece un poco cursi, o algo pedorra, o está mal escrita,..en fin: es difícil.
De ahora en más, voy a prestar especial atención a los concursos de revistas que no compro. Porque convengamos, que aunque no tengo, bien podría haber inventado una "hermosa y emotiva" carta de amor, atribuírsela a cualquiera en mi vida, y quién dice...el pasado verano no me embaracé, pero por ahí me ganaba un viaje a Playa del Carmen!

martes, 6 de julio de 2010

Dejenme bajar, que aquí me quedo!

Hace unas semanas atrás tuve un par de días en que me sentí extrañamente mal.
Supongo que fueron varias cosas que se me juntaron.
El duelo por el último negativo. La incertidumbre de no saber como seguiremos. La consulta con nuevo especialista que se viene, etc.
Y para remate tuvimos un episodio en una reunión con unos pocos amigos, que entre risas, mofa y expresiones despectivas y acostumbradas sobre “nuestros chinos y negros locales”, sin mayor análisis ni seriedad porque el contexto no lo ameritaba, se hizo referencia a la adopción de chicos de otras razas.
Aclaro antes de seguir, que no pretendo exagerar la nota sobre el particular, ni habilitar la inferencia lineal. Mis conocidos no son mala gente, sino como el común de los humanos. Generosos e intolerantes a veces, felices e infelices de a ratos.
Agrego que dicho episodio, no tiene más destino que el olvido.
Con la proclama de que “el que adopta un negro es un hijo de puta”, -un adoptante de raza blanca entiéndase-, la anfitriona se manifestó muy en desacuerdo, ya que suponía la discriminación sería incontrolable, desde que empezaría en casa, siendo la misma un hogar interracial.
Ahora, obviando esta frase taaan poco feliz! Entiendo que esta diferencia, implica para ella un escollo difícil de superar, y que preferiría no lidiar con él.
-Para que buscar deliberadamente la diferencia, si ésta a menudo nos encuentra!
La naturaleza ciertamente no es prolija, ni nos trata a todos de forma pareja.
La enfermedad por caso, pone en desventaja a uno de entre los hermanos, y la tragedia distingue al huérfano como único en su clase escolar.
Como sea, en mi opinión la respuesta al tema de la adopción, es visceral.
Si no surge de las vísceras, mas vale no forzarla. Y una vez que las vísceras hablaron, a quien le queda ganas de teorizar sobre diferencias y discriminación?
Poco importa cuanto se hable o se lo resista. El tiempo pasará y nos iremos acostumbrando a ver chicos que no se parecen físicamente a sus padres, que repiten sus gestos y hablan con sus palabras.
Y entonces...cual es el motivo de mi malestar?
La respuesta es simple. Si se hace mofa de las cosas en las que creo o deposito mi confianza, entonces se las desvaloriza. Y si ellas son desvalorizadas y expuestas como motivo de burla, entonces “yo” soy desvalorizada.
Reconozco que mi sensibilidad reacciona con rapidez y por eso me resulta fácil y claro establecer todos esos enlaces con igual rapidez. Y mi mente atropellada mete y sacude todo dentro de una misma bolsa.
-Pero hacen ellos estos enlaces? -Se percatan acaso de que ofenden mi sensibilidad?
-No lo creo! -Que podría reprocharles? -Que no tengan "sensibilidad" pública?
-No. Estoy segura que en reuniones “más públicas” reprimen sus opiniones radicales cuidando de no herir susceptibilidades ajenas.
Claro que esta era una reunión de unos pocos y de confianza. Lo cual implica que nos ven y sienten como dos más, de ellos mismos.
...Y mirándonos desde afuera, la verdad es que nos parecemos.
Todos cuarentones, sin hijos. Compartimos los mismos espacios, tenemos similares hábitos de vida y experiencias comunes...Y sin embargo, yo quiero desesperadamente distanciarme en los hechos!!
Los veo tan ensimismados, tan dramáticos y teóricos. Jactanciosos y seguros de tener en sus manos el control, para no terminar enredados en una relación de deuda con un universo prestamista.
Y yo que a estas alturas hasta andaría de rodillas por una célula propia o prestada, lo único que tengo por seguro es que no tengo recurso fiable, con que apelar contra un universo que me empequeñece.
Cuando escucho frases como la de arriba, con mi físico hundido en un sillón, y cerquita el espíritu de RAT, -a quien no necesito ni mirar para saberlo afín-, en mi mente corro...corro...y corro...

viernes, 30 de abril de 2010

Inmunidad contra cinismo se busca

Quiero la maternidad más que ninguna otra cosa.
El deseo ocupa casi totalmente mi horizonte junto a otras cosas, que claro, no he dejado de desear.
Como sea, es el que detenta el primer puesto del ranking, y se lleva la palma.
Admito que tener un norte tan permanente y por tanto tiempo, me ha ahorrado una considerable cantidad de energía a la hora de priorizar, así como de pensar y elegir, cuando de pedir deseos se trata.
Y así como la maternidad puja desde adentro en tanto reclamo biológico, mandato social, grito de las vísceras. Deseo con fuerzas me redima y aleje del virus del cinismo, que acecha y amenaza ser incurable.
RAT y yo corremos serio peligro de quedar atrapados en el centro mismo de nuestras existencias.
Encerrados en el hueco que forman los círculos concéntricos de nuestra vida en pareja, -sin la aparición de otra vida que los abra como una tenaza-, y cambie el color de la pantalla a través de la cual vemos el mundo, podemos bien ser afectados de permanente.
De ser así, sospecho seremos firmes candidatos a convertirnos en destinatarios mutuos de la casi totalidad de nuestros recursos. Físicos, emocionales y económicos.
Moldeados en una intimidad a medida de nuestras mañas, y en tanto productos genuinos de una generación que viene en envase de eco-conciencia, envolveremos nuestro hogar con un filtro de política correcta.
Y así, si la vida nos deja tranquilos y no nos incomoda con hechos imprevisibles o fuera de protocolo, dejaremos entrar selectivamente la cantidad y calidad de experiencia, de conformidad con nuestro índice de tolerancia.
De seguro dedicaremos amplio espacio a instruirnos y afilar nuestra capacidad crítica. No es que esté mal instruirse! Es que me parece existe una propensión de los espíritus acomodados a mimar su vanidad intelectual, tanto como la material.
Temo que el paso de los años en mutua soledad no depare mucho más que la fuerte tentación de prenderse a los coletazos de juventud, y nos empecine en retener manifestaciones de belleza aparente.
Mientras espero, miro a los del otro bando. A mis contemporáneos, padres y madres.
Los veo estacionarse en doble fila a la salida de los colegios, sabedores de la importancia de la misión de sus vidas.
Ejercer con arrogancia las facultades que otorga ese derecho inalienable a la paternidad, que ni en sueños cuestionarían
Los veo posesivos de la síntesis de la vida. Descalificantes de las opiniones que no provengan de los suyos, y exhibir en sus miradas el conocimiento del núcleo de lo sagrado. El sentido de sus existencias, la dirección inequívoca, el alivio generacional.
Excluyo de este grupo a aquellos que lograron con esfuerzo, arrancarle a la vida un pedazo de existencia para sí mismos.
Tanto tiempo detrás de las filas restó ganas de ostentar el conocimiento íntimo que viene de las entrañas. Conocedores de que la síntesis de la vida no pertenece a nadie, y que la fortuna es una dama a la que no conviene desairar, se de buena fuente que se pellizcan cada mañana al despertar.
Así nos encuentra el día de hoy, encarando con ímpetu el cambio de filas. Dos ex fumadores, aspirantes a ex cínicos, en pos de la inyección que nos traiga tan ansiada inmunidad.

miércoles, 21 de abril de 2010

No es solo una queja. Es también una declaración de optimismo

Médicos y cultores de la ciencia médica son indudablemente gente de una casta especial. Y los pacientes insistentes, también lo somos.
Todos sabemos que de un blanco respetable se avocan a la reparación cuidadosa de nuestros cuerpos, y sin embargo....es una contrariedad que a veces, de algunos se reciba un trato similar al que prodiga el service, digamos...del aire acondicionado!
Sí, el service oficial en materia de garantía. Una de esas personas que han sido entrenadas no tanto para buscar y dar con la solución a la primera presentación del problema, sino para desviar la atención y energía del consumidor, de lo que supondría la responsabilidad de su representado.
En ese plan se somete al consumidor a un cuidadoso y extenso cuestionario que lo dirige hasta alguna trampa, que le permitirá al service, poner al comprador de cara con la propia responsabilidad en la causa del problema.
Ahora, en tema médico general y en tratamiento de fertilidad en particular, no diría que hay una pretensión de exoneración de responsabilidad, porque desde ya que no hay responsabilidad humana por los hechos de la naturaleza.
Pero,....sí hay una constante!
Y es que hasta tanto no se dan repetidos fracasos en el tratamiento encarado, no se avanza hacia el fondo de la cuestión.
Atrás quedaron en mis recuerdos los primeros pasos dados con mi ginecóloga.
Todavía lastima mi intuición herida su suposición de que el obstáculo podía ser mi psiquis. O su sugerencia de que tal vez no hacíamos con suficiente ahínco la tarea que nos correspondía.
La recuerdo sacando papel y lápiz para indicarnos en negro sobre blanco el momento de la ovulación, y marcando con insultantes “exis” los mejores días para cercarla.
...Si hasta temí que dos adultos fuéramos objeto de alguna indicación más gráfica todavía!
La verdad es que una está tan deseosa de dar con el origen del problema, que acepta cualquier sugerencia. Aún las que encuentran resistencia de una lógica elemental y de una saludable intuición.
Rencorosamente admito, que solo la veteranía en tema de infertilidad puso bálsamo en mi intuición e intelecto heridos, granjeándome el respeto y seriedad que añoré desde el principio.
Si fuera por mí, habría pedido ser sometida de entrada al escrutinio cuidadoso de un scanner que encontrara la raíz del asunto. Y sin dilación, disparar una flecha certera al blanco encontrado, para no concluir años mas tarde, que ciertas prácticas fueron,-a la luz de nuevas circunstancias-, una pérdida de tiempo y de valiosos recursos.
Enfrentémoslo, no es mala voluntad! Sino quizás como se sospecha, que la medicina tal como está es incapaz,-por técnicas y políticas hospitalarias-, de darnos esa inmediata satisfacción.
La realidad nos empareja. Avanzamos sí, de un casillero a otro, y solo si los dados arrojados nos trajeron suerte.
Ensayamos conforme las estadísticas generales, tachamos, y rescribimos en términos de experiencia personal.
Aprendemos que limitarse a ser movidas como piezas del tablero no rinde. Y que la participación activa, colaboradora y de calidad, le imprime eficacia al movimiento. Paga más y mejor.
Que es vital informarse. Llevar la cuenta de lo que nos sucede. Tomar nota de nuestros pequeños fenómenos, escuchar y hacer oír nuestra historia personal.
Que esconder las lágrimas no sirve de nada, que intercambiar experiencias constituye un valioso aporte, tanto como es inmensamente grato saberse acompañado.
Finalmente,....caemos en la cuenta que la vida es un milagro.
Que las muestras de generosidad deben ser siempre bienvenidas. Y que no se deben escatimar esfuerzos a la hora de retener pese a todo, la capacidad de congraciarse con los logros ajenos.

viernes, 9 de abril de 2010

El regalo prometido

Se me vienen los 40, (y no me refiero a los 40 ladrones de Alí Baba) sino a las cuatro décadas de edad.
Los adivino marchando en actitud de patota, a paso rápido, taconeando sin pausa, e inexorablemente en esta dirección.
Y yo, a escasa distancia, sin más remedio que seguir la misma coordenada, me voy a topar con ellos el lunes de la semana entrante.
Puedo empezar por mencionar algunas notas positivas sobre cumplir 40 años, que sin dudas van a ayudar a amortiguar el impacto, tales como:
...la experiencia que viene con ellos.
...el glamour que últimamente parecen tener. (Indudablemente la terminación redondeada de su cero le otorga una cerrada y llena suntuosidad que se da en fuga en los años posteriores. 41, 42, Mmm!).
...O, lo bien que nos sienta la “temprana” madurez.
Figurativamente sería algo así como un traje de alta costura recién estrenado, por debajo del cual resiste una figura a la que todavía se le adecúa un jean. Visiblemente excesivo y un poco fuera de lugar, pero excusado por el lucimiento a sabiendas candoroso, de la novel madura que lo adquirió.
Hordas de mujeres, famosas y no tanto, festejan la llegada de los 40 y ostentan como un trofeo indiscutiblemente alcanzado, la madurez plena que éstos traen.
En tanto descorchan de lo lindo, desmienten mediante guiños a otras de la misma especie y a cualquiera que este mirando, que sus cuerpos y espíritus hayan sido afectados por el avance de la mediana edad.
Es el festejo de la mentira develada, de los 40 que son y no son! Viva!
En mi caso los 40, además de lo mencionado, vienen con yapa.
Me dejaron un depósito importante de nuevas reservas.
-No! Nada que ver con las del bicentenario!
Son más bien ováricas.
-Sí, la DHEA funcionó y mis reservas se incrementaron considerablemente.
Eso confirmé ayer cuando después de ver los resultados, con notoria alegría mi médica salió del consultorio a la voz de: “una buena noticia”!, a fin de mostrarles al resto de los médicos del equipo, el papel que tenia en mano.
Mientras yo permanecía en ese pequeño consultorio del quinto piso del Hospital de Clínicas, con mi corazón henchido de satisfacción, los escuchaba comentar tan gratamente a mis oídos.
Claro que parte del mérito, mal que le pese a mi médica que tan orgullosamente blandía el resultado de laboratorio, es para mi reducto de sabiduría oriental.
Así, que en tanto me preparo para festejar el cumple que se aproxima, espero con ansias que los números tan agoreros, se traduzcan en una realidad mas auguriosa aún.
Cruzo dedos..y piernas!

lunes, 15 de febrero de 2010

La carne me hace feliz!

Como parte de la cruzada que emprendí, -que es de público conocimiento-, hace meses que estoy siguiendo una dieta (ver) estricta, de la cual ya he hablado aunque no en detalle, aconsejada por mi médico chino, de quién también ya hablé en otro post (ver).
Ojo! que quizá la palabra dieta confunda.
No es tanto una dieta en sentido de bajar calorías, sino más bien una “filosofía de consumo” podríamos decir, que requiere cambiar de hábitos alimenticios.
Implica adoptar otras formas de consumir los alimentos, tal como: evitar comer ensaladas de verduras frías o frutas de la heladera, y tomar las bebidas calientes o a temperatura ambiente.
Algunos consumos se relegan lo más posible (notarán que no digo abandonar), tal como: el de harinas blancas refinadas y sus derivados, -ahí van las tortas, pastas, pizzas-.
Se reemplaza el consumo de azúcar refinada por azúcar orgánica o miel, -ahí se fueron los postres, helados, gaseosas-. Y se evitan las grasas animales, -manteca, leche entera, yema de huevo y carnes que no sean magras-.
Se abraza con mayor efusividad consumos tales como: aceites vegetales (de buena calidad), semillas, cereales, pescados de mar profundo, arroz y panes integrales, etc.
Esto que a primera vista parece terrible, la verdad es que no lo es tanto! Con un poco de maña y tiempo podemos salir bien parados del desafío.
Se pueden hacer postres igual de sabrosos con frutas. Reemplazando el azúcar blanco como mencione, el elemento graso por aceite, y haciendo uso solo de las claras de huevos.
O mejor, adquirir los productos en los mercados y negocios, -que hay muchos en la ciudad-, donde se pueden conseguir entre otras cosas, variedad de pastas y panes de harina integral. Galletitas de todo tipo hechas de diferentes harinas, con cereales, semillas, miel o azúcar orgánica. Créanme! Hay muchas y ricas.
Incluso, uno de mis últimos hallazgos fue una especie de “tapas” o “tacos” (para las que no son locales) hechas de harina de arroz, que sirven para hacer empanadas.
Claro que con disciplina y esmero, puede una darse un gustito saliéndose de la dieta, muy de vez en cuando!
Ahora bien, resulta que mi médico chino, además de darme los lineamientos generales de que comidas favorecer y que otras evitar, -en particular para lograr el objetivo de mi pretensión-, siempre me está rescribiendo con letra chica entre renglones y anotaciones marginales, ajustes de esos lineamientos, a mi persona.
Yo, como alumna aplicada me adapto sin réplicas a esos ajustes. Tanto que a diario tomo en ayunas las reglamentarias pastillas de levadura de cerveza. Le agrego la media cucharita de cáscara de huevo molida al vaso de yogurt descremado, (es la forma más aceptable que encontré de pasarla con éxito). Y por último me devano los sesos tratando de encontrar la manera de ingerir las semillas de sésamo negro molido en algún alimento, lo que confieso, no siempre acierto.
El último jueves, éste galeno oriental me dijo que lo que a mi estaría haciendo falta es consumir mas proteínas. Mejorar la calidad de las nutrientes que vienen con la sangre y que fortalecen mis músculos, lo que incidirá en la mejor producción de hormonas, bla, bla, bla.
Con una risa contenida en mi cara, pensé que esas palabras son conceptualmente, -algunas comas más ó menos, diplomas, lecturas varias y años mediante-, las mismas que invocaba mi madre, impulsada por mis tías, aconsejada por mis abuelas, para entrarme en la boca con una cucharada de sopa de hígado, de espinacas disfrazadas y los mil y un truco-bocados para “abrirme” el apetito
Resulta después de todo que este viejo pero agiornado concepto me persiguió hasta el presente, no importa cuantas vueltas de hojas le haya dado a este libro. Finalmente me encontré con una página conocida.
Esa!, la maldición de aquellos que les sobra humanidad, colesterol y ácido úrico. En mi casa no necesita presentación!
Conozco bien a esa vieja aliada de los frioleros y los de contextura delgada, -que sin arrogancia ni hacerme reproche alguno-, me estiró su mano.
Y yo, ni bien termine de aceptar que a la luz de lámparas halógenas y confundidas en ruido cosmopolita, las viejas carencias semejan nuevas. Sin fingir humildad, se la voy a tomar!
Comer carne roja, reina de las proteínas! Tres a cuatro veces por semana.
-Y comé en cantidad! –dijo-
Hace cuatro escasos días que estoy transitando por un raid de asados. De cordero, de colita de cuadril, y hoy me esperan unas costillitas de cerdo. Es extraño, pero la proyección me produce una cosquillita en el estomago!
Después de pasarme meses restringiendo mi consumo de carne, al cual me creí perfectamente adaptada, encuentro para mi sorpresa que la perspectiva de comerla a placer me hace potencialmente feliz!!??
No es que mi vida vaya a cambiar sustancialmente, pero esa habilitación carnística y cuantitativa, - mas mental que material-, concluyo que me augura desahogo y placer.

PD: Tanto luchar para que comiera un bocado mas de milanesa! Cómo se agarrarían de los pelos unos que sé si leyeran el presente!

viernes, 5 de febrero de 2010

Cuando el sueño tiene cara

Con mi dedo inquieto posado sobre el mouse, hace días que estoy tragando información de todo tipo relacionada a la adopción internacional y vernácula.
Sin ánimo de parecer tratadista, surgen dos premisas que permanecen inalterables, y con trazo grueso podríamos sintetizarlas de la siguiente manera:
La internacional se desarrolla en plazos considerablemente más cortos.
A primera vista, los países de origen de los “adoptables” muestran una real voluntad de estado, en dar solución en tiempo oportuno al problema de la orfandad. Ello se aprecia entre otros, en el irrestricto acceso de los ciudadanos del mundo, la uniformidad de trámites, su celeridad, y la aceptación sobre criterios comunes de la documentación necesaria. La colaboración de los organismos internacionales y disposición de funcionarios que superan barreras idiomáticas, de distancia y logísticas.
Claro, los costos para la gente de estas latitudes son altos, y es una cuestión no menor a considerar.
Por su parte la adopción dentro del país, -y en esto no voy a manifestar nada que no sepamos ya-, necesita urgente que la voluntad del estado asistencialista diga presente.
Es sabido que los tiempos de la justicia son “lentos”, y lamentablemente en este terreno no se da la excepción. Si bien aplaudimos que prevalezca el “interés del menor”, los adoptantes permanecen inaceptablemente desamparados por demasiado tiempo, hasta que una sentencia que se tarda, pone la certeza en negro sobre blanco.
Resulta para más, que el tráfico ilegal de niños está haciendo de las suyas en determinadas zonas de nuestro país, y le ha asestado un golpe mortal al sistema de adopción regular.
Tenemos hoy un sistema legal incapaz de combatirlo en ley propia. No ha sabido adecuarse con pautas de aplicación eficaz, prontas y que resuelvan las situaciones de abandono, desnutrición etc, con la urgencia que ameritan.
Ni siquiera la última reforma de la ley ha sido eficaz al respecto de desalentar estas prácticas. Mas bien, -al decir de los expertos-, ha creado una verdadera trampa de tiempos y trámites para los menores, que en nada se compadecen con las necesidades de sus jóvenes vidas.
Como es natural, la institución es atentada desde adentro. La excesiva burocracia, la desidia, la falta de personal especializado, la falta de recursos, de idoneidad, los abusos de poder, la falta de criterio y de uniformidad de reglas, constituyen un pesado lastre del que no ha podido desprenderse para dar pelea mas liviana, y en situación pareja contra un mercado negro, -que por definición es acomodaticio-, y en contraste se mueve con rapidez, tomando todas la ventajas y espacios que el sistema legal no puede abarcar.
Con todo, no descreo de nuestro sistema, creo que es bueno en esencia, pero necesita de todos los ajustes y vueltas de tuerca, para que no se vuelva letra muerta.
Aclaro que no es mi intención polemizar, sé que atras de algunos Juzgados hay personas honrosas y realmente dedicadas.
También quiero manifestarles a aquellas familias que están en lista de espera, que cuentan con el mayor de mis respetos y admiración!
Ahora, una circunstancia que es notoria, y que tiene que ver con el título del post, es que a diferencia del sistema vernáculo, donde por razones de reserva, no se revelan identidades, ni se permite la exhibición de fotografías, en las distintas páginas foráneas de libre acceso para los navegantes de internet, se pueden ver claramente fotografías.
Aparecen los distintos orfanatos, sus instalaciones, niños de todas las edades que esperan ser adoptados, incluso videos que los muestran en primera plana, con leyendas alusivas que indican sus edades y hasta sus nombres.
Es en esos momentos de inocente vistazo, que para algunos se pondrá en marcha un mecanismo elementalmente humano. El de darle forma y nominación a los sueños!
Ni siquiera el poeta enamorado del amor podrá resistir mas tiempo cantando a la impersonal luna, si antes no lo golpea un nombre, -siquiera una sombra de la que se adivine un contorno-, y se haga dueño de sus versos.
Es que a pesar de tanto pensamiento abstracto, los humanos que materia somos, de abstracto tenemos poco.
Bastará ver un par de ojos, una manito haciendo un saludo al aire o una boca llena de muecas. Y llegada la hora de soñar, solo los más fuertes evitarán que el pensamiento adquiera formas, y se pose sobre ese par de ojos, o tome un nombre de letras determinadas.
Si bien sé que todavía tengo alternativas que explorar en materia médica, lo cierto es que se apoderó de mí una rara y clara conciencia como nunca tuve en mi vida. Que el universo tiene puertas. Y que incluso para alguien como yo, es posible que sobre un par de ojos hoy abriéndose, comience a cerrarse un círculo!

lunes, 25 de enero de 2010

Aromas que congregan

La panadería que se encuentra sita en la otra cuadra de mi casa, a diario obsequia al barrio con un envolvente aroma a facturas recién horneadas.
No es la única del barrio, pero sí la mas coqueta y fragante.
Cada fin de semana los parroquianos se congregan en la puerta de ingreso que da a la esquina, mientras se forma una larga cola en la vereda, y a medida que se ingresa al local, -por la puerta lateral que da a la otra vereda-, desagota la clientela ya satisfecha.
Seguramente a los ojos de quien no probó las delicias que hacen al convite, -particularmente de quien pasa en auto con las ventanillas cerradas-, resulta por demás extravagante la extensa fila de ansiosos clientes que esperan ser atendidos.
Mas, entre aquellos que conocemos como saben los anillos de maizena y los cuadraditos de hojaldre con dulce de leche, -y si acaso hemos saboreado y cantado a coro “odas a la manteca” en clara alusión a los palitos de queso-, no necesitamos mas justificación que la dulce recompensa que trae la promesa a tan paciente espera.
Ya en otra época de mi vida tuve la ocasión de observar desde mi ventana de la vereda de enfrente, cómo otra panadería congregaba a otra clientela, amplia, despareja y puntual.
Vivía por ese entonces en Córdoba, en un barrio viejo en las cercanías del Hospital San Roque. Durante el día el barrio era continuamente transitado por estudiantes de medicina que concurrían al hospital escuela, y otros tantos que asistían a la escuela de arte, a la que se accedía por una pequeña puerta ubicada al lado de la panadería mentada.
A diferencia de la panadería de mi actual barrio, esta otra no era nada coqueta. Se trataba de un salón grande, funcional, con una hilera de mostrador en el fondo, pisos de mosaicos de granito, y luz blanca arrojada por un largo tubo fluorescente.
De noche el barrio, lejos de aquietarse, cobraba una agitada vida, y el epicentro de la misma lo constituía con toda su luz la casa de pan, -que permanecía abierta las 24horas-.
En la zona había varias salas fúnebres. De hecho el departamento que compartía con mi amiga se situaba arriba de una de estas salas.
Así que en el local que no cerraba sus puertas jamás, se daban cita los personajes nocturnos. Los deudos que amenizaban su triste jornada con alguna dulzura que saliera de sus hornos. Los improvisados vendedores de café, quienes desplegaban sus vituallas esperando sacar rédito a costa de los desvelados concurrentes de las salas velatorias.
Se congregaban también, sin falta, los taxistas de la ciudad. Entre vuelta y vuelta se arrimaban y casi sin bajarse de sus autos, hacían sus adquisiciones rápidas y furtivas.
No se ausentaba algún que otro estudiante trasnochado, y por supuesto, los otros. Los habitantes de la noche, los descastados. Los que no compran y se quedan apostados en las veredas susurrando sus miserias!. Uno de ellos, borracho de permanente, lo vi en repetidas ocasiones abrazado a un osito de peluche rosa. Ajados y sucios, el uno por el deterioro que provoca el alcohol, y el otro por el largo manoseo de su portador.
Se sentaba y mientras le hablaba a su muñeco, sin molestar a nadie, se erigía en el vivo ejemplo de lo que les pasa a los hombres cuando los abandona la cordura!.
Lamentablemente la dieta que estoy siguiendo, -en los términos aconsejados por mi médico chino-, me impone límites que rara vez me animo a saltar. Las medialunas debieron ser reemplazadas por galletitas de quinua o de algarroba.
No obstante, como consecuencia de la felicitación que de él recibí por lo bien que estoy llevando el asunto, decidí regalarme con algún manjar.
Al pasar por la esquina de la “panadería”, tuve que apretar el paso y apurarlo conforme me lo permitían mis ojotas, todo, para escapar a la tentación que se despertaba en mis fosas nasales.
El calor arreciaba y en tanto adquiría la calidad de entidad casi sólida, yo lo empujaba, y con mi frente y las puntas de mis pies, le sacaba bocados que este cedía en mi camino a casa, y me alejaba por ahora, del influjo turbador que el aroma a facturas trae consigo. Es que por mi parte, ya había decidido obsequiarme con un helado!!

martes, 5 de enero de 2010

Carta versada (que no es verso) a los Reyes Magos

Mañana es el dia de los Reyes Magos y yo he decidido darme una oportunidad de congraciarme con los legítimos dueños de la ilusión de mi niñez. Esos por los que uno hacia buena letra todo el año para vernos recompensados con creces la mañana temprana del 6 de enero.
Depositarios indudables de toda esperanza residual, en cuanto se tratara de obtener los juguetes de nuestros sueños. Aquellos que durante el año no habían sido alcanzados por los allegados de carne y hueso en cumpleaños, dia del niño etc, nuestra esperanza los arrastraba con toda la fuerza de la fe y el deseo hasta esta última instancia, poderosa, mágica.
Sé que estarán sus majestades ocupados justo hoy, que digo?, ocupadísimos!!
Así que sin más, les hago llegar mi deseo mas ferviente en esta carta, al solo efecto de arrancarles una mueca sonriente de sus rostros.
Sepan disculpar desde ya mis queridos reyes magos, lo deplorable de la rima y la asimetría de sus versos. No he querido más que tener una muestra repetida de generosidad, de las tantas que tuve en mi vida.
Ahí les va:


Bs. As. 5 de enero de 2010.

No es mi intención con ruegos ni viejos reclamos,
vuestra sagrada misión importunar.
Solo deseo apelar a su real intermediación,
para que con cortesías de ocasión,
a quien corresponda solicitar,
que mi hija/o ya no se haga esperar.

Desde que en mi casa niños no hay,
y yo, desde hace tiempo niña no soy,
innecesario será aclarar,
que el largo silencio mutuo,
nos ha puesto a olvidar.

De chica mi deseo vehemente,
sobre un par de patines se posó.
Ese año una muñeca rubia,
en cambio mi anhelo recibió.

Sucesos raros y tamaña decepción,
el recuerdo de esos días mi mente grabó.
Eran tiempos difíciles en mi país, año 1978 refiero,
tengan a bien recordar.
Seguro en sus registros, con cuidado han de obrar.

Ese año, a mi padre funcionario honesto,
manos finamente enguantadas, que galones suelen acariciar,
tuvieron por designio, y por autoridad,
de su puesto arbitrariamente apartar.

Rumores domesticos y amenazas de carencia,
por el destino de mi regalo me hicieron temer,
pese a que el vínculo entre las arcas de mi padre,
y el regalo de sus majestades, no alcanzaba a comprender.

Ahí, la intervención de mi primo, a mi corazón alborotado,
brindó tranquilidad, y los rumores amenazantes supo opacar.
Asegurándome sobre vuestra fortuna,
y el estado intacto de vuestra heredad.
“Los reyes tienen mucha plata, dale..! Pedí nomás!!

Así fue que tenaz tarea emprendí,
y con insistencia en pos de mis patines arremetí,
los que en una fecha festiva, no se cual,
finalmente conseguí.

No se me mal entienda, desagradecida no quiero ser,
aquella muñeca rubia que de mi entero agrado fue,
María Noel infantilmente bauticé.
Ninguna alusión al anciano de traje rojo pretendí hacer,
ni celo profesional alguno en vosotros encender,
mas así la llamé, por su semejanza a una actriz de la época,
según mi parecer.

Ay! Sres. que han sido objeto involuntario,
del engaño largamente por adultos perpetrado.
Generaciones enteras entendieron,
que el tamaño e importancia de lo obsequiado,
debian su existencia, exclusivamente a su discreción y cuidado.

La tradición religiosa y popular,
no ha colaborado más que en perpetuar,
desigualdad difícil, si las hay.
Extorsionar y con promesas de regalos lograr,
el comportamiento de niños mejorar.

No obstante es de vuestro entender, que en más de una ocasión,
no hay entre los extremos estrecha relación.
Pues a vuestro intelecto no ha de escapar, que no le hace justicia,
la billetera flaca, a la conducta ejemplar.

Y al tañir de la campana, que marca la hora de salir a jugar,
la suerte del vecino los niños han de comparar.
Y en ese órden, la falta de mérito,
mentes infantiles tendrán por sentenciar.

Niños que con rapidez, hacia la adultez se corrieron,
para, -sus majestades mediante-, en sus propios hijos reparar,
teniendo a la vista reglas de marketing ocasional,
junto a otros adultos continuar, con legado extorsivo y desigual.

Mas como de adultos,
los pecados de otros adultos sabremos disculpar,
sabremos también que la ilusión es vuestra verdadera heredad,
y su destino, ciertamente la bondad.

Vaya a vosotros entonces mi deseo fuerte y sincero,
y podrán de seguro encontrar,
algo de esa confianza pura,
que otrora en vosotros solía depositar.

Y que es hoy de mis patines, querrán vosotros saber?
Con franqueza les digo, que de ellos nada sé.
No obstante en mi descargo diré,
que hasta entrada en mi adolescencia,
de ellos largamente disfruté.

Sin otro particular, aprovecho la ocasión para saludarlos atte.
Ceci

lunes, 28 de diciembre de 2009

Yo propongo, alguien mas dispone.

Debe ser que siempre fui una chica tonta, y en afan de sincerarme admito que pongo demasiado empeño en que estas fechas me afecten del único modo, en el que escasamente me afectan.
Vale decir que me afectan de mil maneras indeseadas. Me violenta la cantidad de gente en las calles, el tránsito, me abruman las compras y preparaciones varias, me estresa viajar a pasar las fiestas con mi familia y finalmente me produce una sensación angustiosa el encuentro con algunos rincones de mi vida de niña y alguna que otra vulnerabilidad y quietud por alli circundantes, de las que no voy a abundar.
En fín, todas menos una. De la navidad en sentido lato, de esa que te inunda de espiritu homónimo, pleno de buenos y hermosos sentimientos!. De esa, poco y nada.
Aun así, y por ser ésta la fecha apropiada. Por encontrarse los cielos abiertos y los canales de escucha mas aceitados, y el espiritu bienintencionado mejor dispuesto. Quiero aprovechar para expresar mi deseo y lanzarle a la vida este guante con la esperanza de que lo recoja.
Resulta que la vida y yo tenemos una deuda de honor, y que hasta el momento no hemos saldado.
A esta hermosa y cruel fémina se le dio por amputarme los lazos que me unen por derecho de nacimiento a la génesis maternal. Primero cortándo la atadura de mi madre siendo chica y ahora privándome de la habilidad generativa que me corresponde por ley universal.
Y así quedé yo, esferica y varada en un limbo donde se flota sin hilos que me cuelguen, que me sujeten hacia atrás y adelante en la continuidad umbilical.
En vano he hurgado en mi anatomía tratando de encontrar alguna saliente. He revisado radiografías y ecografías procurando hallar alguna hendidura o rompiente que sugiera que el núcleo de la vida está en mí.
Ay! Si pudiera una entraña alcanzar y tirando de ella desentrañar el misterio de la génesis, que por herencia biológica mia es!.
Siendo ésta una disputa de féminas pido disculpas al hombre que me incumbe, en caso de sentirse algo excluído.
Sé como quiero ser pagada!, por ello propongo arreglar cuentas, y como no sé donde firmar para sellar nuestro compromiso, arrojo este pacto espero de adhesión para quien corresponda:
Yo, mujer nacida de mujer. Heredera material de la continuidad y devenir natural conforme la ley del universo, deseo que me devuelvas al lugar que merezco por derecho biológico, y que me hila dentro del tramado inacabado e infinito que teje vida.
Como contraprestación prometo honrarte siempre, de acuerdo con mis posibilidades, por naturaleza mejorables.
Una vez pagada la deuda y satisfecha mi acreencia, nada mas tendrán las partes para reclamarse por cuentas pasadas ni lágrimas derramadas.
En virtud de conformidad, firman al pie:


VIDA ...............................YO

PD: Feliz navidad y mejor año nuevo para todos!.
Es mi deseo honesto que todos sin excepción vean cumplidos sus sueños, y tengan la fé suficiente para renovarlos.