Mostrando entradas con la etiqueta esperando ser padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esperando ser padres. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de enero de 2013

Últimas noticias

Heme aquí, desperezándome un poco; lo suficiente como para sentarme a escribir algunas palabras en este espacio que lo tengo algo desatendido, pero, como es de imaginar, hemos estado con muchas cosas.

Para empezar, tengo fecha de cesárea programada para este lunes 21 de enero a las 20:00 horas...¡Sí!, ¡eso si no ocurre nada imprevisto antes!, por lo que cruzo los dedos y espero no pase.
Cada día que llega a su fin, lo agradezco en un ritual íntimo al acostarme. Me toco la panza, siento reptar al bebé, que como tiene mucho menos espacio, los movimientos son distintos a los de antes, por tanto solo siento sacudidas y ondulaciones de la cola y piernas que están ubicadas de izquierda a derecha,...ah! y además el infaltable hipo, que es muy notorio porque son golpeteos rítmicos en la parte baja de mi vientre y que pueden durar cinco o diez minutos; y pienso: dolorcillos y molestias bien, contracciones normales, ¡bien, un día más!
¡Y es que nos tiene que dar tiempo para llegar con todo!....en una entrada anterior había mencionado lo del síndrome del nido que ataca a padres que se les da por hacer arreglos en la casa antes de la llegada del recién nacido....¡Bueno: lo dicho!, este fin de semana (¡espero!) terminamos con los arreglos de cocina que vienen algo atrasados y estimo nos dejará tiempo para la limpieza general (¡con ayuda por supuesto!)
Tenemos cosas de bebé esparcidas por toda la casa, pero de a poco las vamos acomodando y encontrándoles lugar, que es lo más difícil.
Seguramente, dada la cesárea, permaneceré en la clínica internada al menos dos días, así que la buena gente que nos rodea podrá encargarse de ultimar detalles, si es que queda algún pendiente en casa.

También asistimos a un par de clases de pre-parto, por las dudas se adelantara el parto me propuse saber algo sobre "pujar". Las clases estuvieron interesantes y didácticas, evacuamos muchas dudas con la puericultora (experta en lactancia y cuidados del bebé), con la partera que estará asistiendo al obstetra, y además practicamos los ejercicios de Etonía para embarazadas, que es un método que ayuda a liberar tensiones y a prestar atención al delicado mecanismo que se pone en marcha con cada acción corporal.
RAT (que me acompañó siempre, ya que desde hace un tiempo me lleva en auto a todas partes porque no quiere que conduzca ni que me suba a un colectivo) hizo todos los ejercicios en una colchoneta a mi lado, los papá están invitados a hacerlo pero no obligados, desde ya.
La última clase estuvimos un largo tiempo haciendo unos movimientos para destensar la cavidad bucal, con la cabeza apoyada sobre una almohada y un corcho bajo la articulación de la mandíbula. RAT se paso casi todo el tiempo durmiendo, lo sé porque lo escuche roncar quedamente (¡por suerte!), así que al menos podemos decir que él se relajó, (ignoro como lo hizo con su mejilla apoyada sobre un corcho)

¿Nombre del bebé?, ¡ya casi!, nos falta un pelín para ponernos de acuerdo. Todo el mundo pregunta y opina sobre los nombres que tenemos en vista, y eso desde luego es un problema, yo por mi parte, no los escucho demasiado. Habíamos pensado, como ambos tenemos apellido catalán, en ponerle uno de los nombres, que fuera de ese origen, pero a todos les resulta extravagante, ya que los nombres barajados, aquí suenan raros....¡y eso que para extravagancias por estas latitudes somos mandados a hacer!,...todavía lo estamos pensando. ¡En fin!, he ahí las últimas novedades que llenan nuestros días.
¡Gracias por pasar y hasta otro momento!

viernes, 19 de octubre de 2012

Actualización semana 25 y contando....

Sí, ya estoy terminando la semana 25 de embarazo y por suerte todo sigue muy bien.
El bebé se dejó ver las partes en la ecografía de la semana 22...y es ¡varón!; hasta yo, que siempre tengo un mal ángulo recostada en la camilla para ver todo lo que nos indica el médico en la pantalla, pude apreciar la contundencia del pitito que le colgaba entre sus piernas abiertas.
¡Fue una sorpresa!, yo hubiera asegurado que era nena, a pesar de que algunos de mis conocidos ya me decían que sería varón, porque no me ha crecido mas que la panza y no me he ensanchado de cadera y cola; porque estoy (según dicen) más "linda"....¡en fín!, todas razones del saber popular...y yo pensaba sin decir nada: "se equivocan, ya verán"...
Demás está decir que estamos muuuy contentos; lo que nos interesaba más que nada es que todo estuviera bien.

Hasta ahora la gestación me ha tratado con una generosidad que agradezco. Como dije, el primer trimestre la pasé con muy pocas molestias, todas tolerables, que pasadas las doce semanas: desaparecieron. Me siento bien física y emocionalmente, puedo cursar y estudiar las materias de la maestría que estoy haciendo sin contratiempos, aunque he empezado a tener los primeros síntomas físicos del embarazo como tobillos un poco hinchados por las noches, debido al tiempo que permanezco sentada leyendo o caminando (que trato de hacerlo como ejercicio), eso sí: tengo las piernas tan flacas que solo yo lo noto, o dolores ocasionales en el bajo vientre, dicen porque se estira, pero por suerte pasan con descanso apropiado.

Ya notamos los movimientos del bebé.
Hace algunas semanas me pasaban desapercibidos, pero ahora son frecuentes y notables. Se sienten como burbujas que estallaran en el líquido, otros son como movimientos de olas o temblor, que me dejan como una sensación efímera de vacío, como cuando uno tiene hambre y la tripa te lo hace saber con una punzada dolorosa, y claro: las patadas que a veces son fuertes y se sienten en la superficie, con solo poner la mano en la panza se aprecia una fuerza de chupón, como si la piel fuera pellizcada hacia adentro y luego vuelve.
RAT apoya su oreja en mi panza todas las noches, claro que yo le aviso cuando es el momento de mayor actividad, y por supuesto puede escuchar la intensidad de los movimientos; igual él ya lo hace desde hace varias semanas y me aseguraba que escuchaba ecos acuáticos cuando todavía yo no podía apreciarlos.

El peso lo llevo bien...¡creo!, en los primeros cuatro meses subí solo dos kilos, pero en las cuatro semanas que pasaron del cuarto al quinto mes subí cuatro kilos. El obstetra me dijo que me cuidara porque la proyección (cuatro kilos en un mes) era nefasta. Se me descontroló un poco el tema de las comidas, pasa que en los primeros meses tenía falta de apetito y sentía algunos olores a las comidas que comemos normalmente, me dio por comer pan blanco en lugar del integral de siempre, y ganas de pastas o pizza, así que me consentí un poco; pero pasado el momento volví a las harinas integrales y a la alimentación sana como lo hago desde hace tiempo, resultado: cuando volví a la visita del sexto mes (hace una semana) estaba en el mismo peso que en el mes quinto, tal es así que el obstetra me dijo que para la próxima "quiere que suba al menos un kilo", lo cual me parece una realidad alternativa: esto de que te pidan que engordes....

Con respecto al nido: tenemos la mayor parte de las cosas que vamos a necesitar gracias al aporte de nuestros familiares, además de que tenemos que ponernos las pilas para terminar algunos arreglos (tipo pintar la cocina)que nos habíamos prometido antes que llegue fin de año, y evitar que nos ataque el "síndrome del nido", que dicen les afecta a algunas mujeres, dandoseles por hacer esfuerzos ridículos en los días previos.

¿Nombre?, todos preguntan, pero no, no tenemos!, y estimo será tema difícil.

Gracias a los amigos virtuales por estar ahí, siempre.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Un poco de actualidad en las noticias (Historia de un embarazo ansiado)

No podríamos estar más contentos. Bastante atareados con nuestras cosas últimamente, pero igual nos deja tiempo para sentirnos felices de vivir esta nueva experiencia.

Para las que esperaban noticias, no me olvidé de que había quedado de contar un poco como fue el largo proceso que nos trajo hasta aquí, así que voy a tratar de hacer una síntesis algo apretada como para empezar.
El año pasado cuando decidimos hacer ovodonación como proyecto posible para nosotros, (ver post del 7/01/12) nos anotamos en una lista para esperar donante, lo cual puede llevar un tiempo de tres a seis meses. Para ser honesta, y porque no puedo omitir referir lo siguiente ya que fue una parte importante del proceso, en el interín tratamos la posibilidad de que nuestra donante fuera una donante conocida (conocida para nosotros). No sé si se hace necesario destacar que si bien en nuestro país no tenemos legislación que zanje la cuestión, la tradición o los usos que siguen las clínicas es hacerlo mediante donante anónima para la pareja; para ello se valen de un sistema que tiene sus propias reglas y está muy aceitado (a pesar de que no hay normativa), como la cantidad de veces que una donante puede donar, el protocolo a seguir, la información y los registros que se manejan interclínicas, etc, hasta ahora ha funcionado todo muy bien.
Pues bien, resulta que para nuestra sorpresa,  recibimos más de un ofrecimiento de mujeres que pensaron en ayudarnos aportando "algo más" por así decir, que apoyo espiritual. Aclaro que esto no debería sonar raro para ninguna de las que pasamos por estas cuestiones; cuando se blanquea el hecho de que debemos sortear una incapacidad y para alcanzar nuestro sueño dependemos de que una mujer nos done algunas de sus células, es muy normal y lógico, -como pasa también con algunas enfermedades o dolencias que necesitan un trasplante o alguna materialidad concreta-, que haya gente cercana, que movidas por el cariño quieran ayudar donando sus óvulos. Esto, independientemente de que luego, por distintos motivos sea viable o no.
Nosotros planteamos la cuestión con nuestro médico de tratar la posibilidad; si bien estábamos cómodos con la decisión original de esperar donante anónima, las propuestas recibidas nos pusieron frente a una realidad difícil de desconocer, y decidimos que podíamos tomarnos un tiempo de nuestras vidas para evacuarlo; era ese el momento.
Nos sugirieron que fuéramos todos (por separado) a consultar con una psicóloga que aquí es muy conocida, experta en el tema. La profesional tiene una vasta experiencia y trayectoria en distintos países, muchos de los cuales, aceptan la posibilidad de donante conocida pero admite que no es una solución extensible para todos. Asistir a las consultas fue muy útil y beneficioso, aunque aclaro que por distintos motivos, ésta modalidad no fue posible para nosotros. De todas maneras las clínicas finalmente muestran sus reticencias, en fin, todo se complica si se pretende salir de los canales establecidos. 
El tiempo que pasó fue capitalizable para nosotros de distintas maneras, nos forjó como pareja, hizo mas fuerte (si eso era posible) nuestro deseo y comprendimos que al final del día, estábamos nosotros solos frente a nuestro futuro, nuestra vida en común, y nuestras decisiones. La sonrisa encantadora de la psicóloga cuando hablábamos nos lo confirmaba, en un momento, ante nuestra cara de interrogante por su actitud, como si con su ojo mental estuviera mirando allá lejos, no sé que cosa, nos dijo que era maravilloso aquello por lo que estábamos pasando (aunque nosotros no pudiéramos verlo todavía)
Aún así, viéndolo en perspectiva, agradezco que no nos hayan negado la posibilidad aunque sea de analizar que tan cierta era (en teoría al menos), ya que de otro modo quizás me hubiera quedado ese pendiente de que alguien ajeno se asumió guardián de mi vida y me negó una posibilidad, y ya saben que no hay amor más venerado que aquél que nunca fue....
En fin, para no irme por las ramas ni hacer este post muy extenso; finalmente volvimos a la lista de espera original y al poco tiempo nos avisaron que ya teníamos donante. Fue muy emocionante para nosotros y nos dimos cuenta que no nos había quedado ningún saldo ni duda.
Desde allí fue todo bastante rápido, yo esta vez no tuve que hacer casi nada, salvo la preparación de la matriz y la toma de la medicación para coordinar los ciclos.
Fueron casi dos meses de preparación hasta el día de la transferencia de dos embriones, uno de los cuales se convirtió en el bebé al que he visto crecer a través de las ecografías, del que no conozco su sexo, y que me acompaña, silencioso todavía, mientras escribo.




Pd: Acá van unos enlaces de algunas notas importantes sobre aspectos psicológicos de la ovodonación, escritas por la profesional que menciono, por si les interesa. 

jueves, 26 de julio de 2012

La felicidad, aun no tiene nombre

Hace un tiempo que sueño en colores; eso no es ninguna rareza dirán, pero lo sé porqué al despertar recuerdo con nitidez los colores de los objetos soñados, y no recuerdo que mis sueños tuvieran antes esa particularidad. Alguien dijo que los colores reflejan el buen ánimo, y yo deduzco que el mio debió haber sido muy bueno, porqué sonaron las campanas, hubo batir de alas y flamante luz se prendió de la cola de la última estrella, porque una mañana temprana: nos regalo el porvenir nuevo.

Estoy cursando la semana 13 de embarazo, y estamos felices....,temerosos al principio, casi no hablábamos siquiera entre nosotros por temor a que las palabras pronunciadas rompieran el hechizo, de a poco, infundiéndonos mutuo coraje, avanzamos a través de los días quietos.

Por fuera todo parece igual, apenas unos tontos malestares que mi cuerpo acusa extraños pero añoraba, atestiguan que dentro la vida se abre paso.
Es una realidad tangible...tiene peso y medida; coincidimos que llegó el momento de empezar a creérnosla.

En otro momento prometo relatar más detalles para mis compañeras de ruta que sé están ahí y desean conocerlos, por ahora, solo tengo palabras para dar a conocer la feliz noticia.
Gracias por la visita

sábado, 7 de enero de 2012

Algo que decir sobre decisiones que importan

Hace mucho que no escribo sobre nuestra travesía personal y la búsqueda de ser padres. La verdad es que cuesta retomar el punto donde deje de contar, pero lo voy a hacer aunque la pereza y el dulce devenir de las cosas me aplanaron la pluma para estos asuntos; creo que ya es hora de ser leal con todos aquellos que se arrimaron con tanto cariño en los albores de este espacio, y con las queridas “compañeras de ruta”. De otra manera, éste nuestro viaje parecería desvanecido en el éter, disuelto como café instantáneo en una taza de agua caliente.
Siempre pensé que al final de esta experiencia habría un buen puerto, soy de las que creen que con tesón los círculos entran aún forzados en los rectángulos. Ahora creo que esto es una verdad a medias y tengo que admitir que el tiempo afecta de maneras insospechadas a las personas, pero esto ustedes ya lo saben; a veces las relaciones se quiebran, y para otros: el deseo se fortalece al punto de preguntarnos: ¿si no estamos siendo demasiado necios en esto de querer torcerle el brazo a la naturaleza? Lo cierto es que lo que se templa a la fuerza: es la espera, los sueños mutan, evolucionan, y nosotros también.
Desde hace unos meses RAT y yo estamos en lista de espera de una donante de óvulos.
Para los que conocen el tema la explicación sobra, para los que no: se trata de esperar que la clínica donde estamos anotados encuentre una donante compatible conmigo en términos fisiológicos y fenotipo. Las donantes pueden ser otras pacientes de la clínica que realizan tratamiento de fertilización in Vitro por factor masculino y al no tener problemas con sus óvulos, deciden donar una parte de los que les son aspirados en la intervención, o bien pueden ser mujeres reclutadas por el programa de ovo-donación, que se acercan a las clínicas por diversos motivos, suelen ser parientes o amigas de mujeres que ha pasado por lo mismo.
¡Fue difícil tomar la decisión!,... más bien lo difícil fue llegar hasta el momento de tomar la decisión porque parecía que habíamos perdido el control, que las circunstancias nos empujaron, que a pesar de haber probado con todo: acupuntura, homeopatía, hice un tratamiento de cuatro meses con una prohormona experimental, cambiamos algunos hábitos alimenticios, abandonamos algunos alimentos e incorporamos otros (eso estuvo bien y lo continuamos practicando) tome pócimas, hierbas de factura casera, leí y puse en práctica cuanto material encontré al respecto y que me pudiera ayudar, (además de las 3 fertilizaciones asistidas de baja complejidad, las otras 3 intervenciones de alta complejidad, mas una suspendida y un embarazo malogrado) y aunque nuestras fuerzas y ganas nunca decayeron, la verdad es que nuestro ánimo terminó por rendirse ante una perspectiva tan pobre.
Con todo creo que nuestros pasos nos trajeron hasta acá en el momento justo y no antes, la decisión en si: fue fácil, y una vez que lo hicimos los pensamientos empezaron de a poco a acomodarse con una naturalidad sorprendente.
Cuando abandonamos la clínica esa tarde en lugar de tomarnos un transporte que nos devolviera a casa en la puerta misma, caminamos varias cuadras hasta Plaza Italia, conversando, pisando con fuerza las veredas de la ciudad, sintiendo que adentrábamos los pasos en nuestro futuro, porqué habíamos empezado nuevamente a proyectar.

Hacer el “duelo genético” es duro. Darse en la cara con esto de que: aquello que me viene por la sangre, la nariz de...los ojos de...se termina conmigo, es casi...casi una pequeña muerte. Pequeña, y desdramatizable, ya que de otro modo: me parece que no les hago justicia a todos aquellos que todos los días superan estas y otras dificultades.
El primer sentimiento culposo es el de haber abandonado “la lucha” justo cuando nos habíamos convertido en buenos peleadores.... ¿Y...y, si la enterramos y todavía respiraba?; no faltaron las personas que conocedoras del paño me dijeron: “los médicos siempre dicen a todas lo mismo, mira lo que le pasó a fulanita...a menganita”
Es cierto que los médicos suelen aconsejar (léase: insisten) a las pacientes para que opten por la ovo-donación cuando se las ven difíciles, muchas veces sin profundizar en los casos. Dicho por ellos mismos: este procedimiento insume hoy casi el 40% de la totalidad de los que se llevan a cabo, con una proyección cada vez mayor, y debido a las altas tasas exitosas: hoy prefieren tener la imagen de sus clínicas asociadas a este éxito rápido y seguro. Conozco experiencias de gente que perseverando con sus propios gametos ha fracasado y otra que lo ha logrado, por eso en el fondo la decisión no deja de ser también en parte: una elección.
Ya que he asumido el compromiso de ser honesta, debo decir que esa sensación del principio, con los días va cediendo paso a otra. La mente destrabada de una frontera tan próxima impuesta por los resultados magros se deja llevar por la tibia luz del logro alcanzable. Esta vía se convirtió en una posibilidad amiga, real, cercana y acariciable de ser padres, y por tanto la abrazamos. Y de a poco se entra a una planicie cómoda donde el propio cuerpo, que se ve liberado de duras y frustrantes exigencias –que otra buenamente asumirá en mi nombre-, con placer inesperado: me lo agradece.

Esa noche, luego de “esa” tarde, tuve un sueño. Soñé con toda nitidez que RAT y yo estábamos en una casa vieja y debíamos arreglarnos para trepar con nuestros brazos por los estantes de una biblioteca llena de libros y otros objetos viejos y desvencijados. Otros ya lo habían hecho antes que nosotros. RAT lo intenta y trepa sin problemas, luego es mi turno y comienzo a trepar los estantes desnivelados con cuidado de no caer ni tocar los libros, pero cuando llego arriba me encuentro con varias copitas de cristal alineadas en un estante superior. Pienso que es evidente que están allí desde hace mucho tiempo porque están visiblemente sucias. Un sentimiento de pena se me cruza por ese alguien que se tomó el trabajo de colocarlas allí, a la vez que me siento perpleja y algo enojada de encontrármelas en mi camino ascendente y de vérmelas en la posibilidad clara de romperlas. ¿Por qué a mi, si otros lo hicieron antes sin problemas?
Decido seguir a pesar de esa eventualidad, miro abajo y está RAT, sigo y aunque ya no veo las copitas siento que algo se mueve y ya no necesito mirar hacia abajo para comprobar que cayeron. Luego el sueño sigue en otro lugar de médanos, nosotros en una camioneta... etc, etc. Lo recuerdo bien porque se lo conté a RAT apenas me desperté. Traté de buscar la interpretación, pero solo encontré algunas referencias genéricas y aisladas sobre los elementos del sueño. Como sea, no tengo que ser muy astuta para darme cuenta de que se refería a una pérdida.
La casa y la biblioteca es la de mi abuela, “esa misma casa de la que no quedó ni los cimientos”...¡si! ¡hay conexiones bajo nuestra corteza!, ...y es que a veces me pongo en ese plan de trazar los vínculos y atender las señales del universo, y me maravillo y pienso que hay pinceladas de fina ironía trazadas por ahí, que si uno no estuviera tan involucrado podría hasta aplaudirlas; y otras tantas las ahuyento a manotazos como a las moscas de verano.
Sé que el cristal me fue caro y sucede: que a veces se rompe; que mi “herencia” tendrá que ver con la madera de esos estantes: fuerte, de vetas desiguales en la superficie que le imprimen belleza e identidad y sostienen como brazos. Tendrá que ver con esos libros de viejas historias en páginas amarillas y con los de grandes espacios blancos: que esperan nuevas historias de letras danzantes....y la mirada color del mar en días soleados de los ojos de RAT, que como en el sueño: me miran.

lunes, 28 de marzo de 2011

Reflexiones: El Secreto.

La ley de atracción establece que todo lo que nos llega en la vida nosotros lo atraemos.
Que el universo responde a la atracción que ejercen las imágenes que prolongadamente tenemos en pensamiento y la actitud que acompaña ese pensamiento.
Básicamente que lo semejante atrae lo semejante, y que las personas atraemos aquello que más pensamos.
Así lo dicen sintéticamente el video thesecret.tv, y más ampliamente el libro de Rhonda Byrne, que es un libro de autoayuda, y no uno al estilo "El Código Da Vinci", como el título inicialmente parece indicar.
Ahora, asumiendo la lógica de su contenido, y considerando que hace casi seis años que RAT y yo tenemos un pensamiento fijo en mente, y nuestros mayores esfuerzos médicos, económicos y emocionales han sido siempre enfocados a materializar ese deseo, no me queda más que preguntar si el universo es sordo a mis pensamientos, o si acaso el canal de delivery se encuentra obstruido? En cuyo caso espero no sea permanente!
El secreto que trata de la ley de atracción, -y aquí les dejo un link que lo explica mejor y más extenso que yo-, dice:
Que siendo los seres entes de energía, atraemos como un imán según donde depositemos nuestra energía. Sin embargo la mayoría de las personas lo que hacemos mal es concentrarnos en las cosas que no deseamos.
Si estamos enfermos decimos que no queremos estar enfermos, o no queremos más de estos o aquellos problemas, hablamos con otros de las cosas malas que nos suceden. Nuestros pensamientos son esos: enfermedad, problemas, malestar etc, por tanto el universo en respuesta nos devuelve más de lo mismo.
Será esa, una premisa en apariencia simple la respuesta que ponga fin a la terquedad de nuestros cromosomas, que no quieren cruzarse en un trenzado parejo? Mmm!
Hace unos días una querida amiga, quien por cierto leyó el libro de R. Byrne me dijo:
-Vos le das demasiada importancia a lo que dicen las estadísticas y lo que dicen los médicos. –No son dioses!
Y yo pensé, que a pesar de estar rodeada de gente a la que le pasa lo mismo, de tener a la vista valores de laboratorio, índices médicos de una objetividad incuestionables, y de resultados tangibles desmoralizantes, conservo mi optimismo!
Al punto de desoír al galeno que con insistencia me indica desistir de mi carga genética, -y aunque mi comprensión lo acompaña-, la verdad es que me inclino gustosa por atender a aquél, que sin darme grandes esperanzas me dice lo que mi fe aún quiere escuchar!

Volviendo a la parte interesante, el video que esta plagado de testimonios editados al mejor estilo de un canal de compras, brinda unos indicativos de como funciona la ley de atracción:
1. Pensar lo que deseamos, formulárselo al universo. Para lo cual debemos saber que es realmente lo que deseamos, para no incurrir en incongruencias entre las actitudes que manifestamos y nuestros deseos.
2. La respuesta. Aunque no veamos el camino o la manera en que esos deseos sean realizables, el universo encontrará la manera de otorgarnos nuestros deseos. La forma en que lleguen a nosotros queda librada al universo.
3. Recibir, estar abiertos a las respuestas del universo, para lo cual debemos poner nuestras emociones en consonancia con nuestros pensamientos. Si queremos bienestar, habrá que acompañar el pensamiento con la sensación de sentirse bien actualmente, porque la atracción de lo que se quiere responde más a la emoción que al pensamiento en sí.
Para ello propone ciertos ejercicios cotidianos:
-Pensar en lo que se quiere. Visualizarlo. Verse a uno mismo teniendo eso que se desea y sintiendo la emoción que lo acompaña, como si ya lo tuviéramos.
Cualquier ayuda extra que nos haga visualizar y sentir como quisiéramos es valida
Podemos ir a los lugares donde está lo que deseamos, escuchar, tocar, etc
-Y luego agradecer por las cosas que tenemos, aunque sea difícil encontrar los motivos por los que agradecer. Eso ayuda a ponernos en un ánimo positivo, y es sin dudas un buen comienzo para generar una sensación de bienestar, con miras de permanencia.

En fin, creo que como todos los mensajes de autoayuda tienen el valor de intentar que apuntalemos los aspectos positivos para mejorar las condiciones de nuestras existencias, aunque a la fórmula se le encuentren las hilachas y que por cierto las tiene.
De hecho leí de un crítico en una página que no recuerdo, algo así:...le resta el planteo importancia a la injerencia que tienen nuestras acciones como causa del malestar o daño de otros, y por tanto la responsabilidad que nos cabe por ellos, ya que para curarse o sentirse bien el afectado no debe más que invocar esa relación individual con el universo...

Yo por mi parte rescato el mensaje, desenvolviéndolo de su embalaje, que no es ningún secreto y se encuentra en lo profundo de la sabiduría popular, pero a veces olvidamos y esta bueno recordarlo:
Pasa que muchas veces los medios, las formas de vida, los modelos impuestos por la sociedad que nos rodea, la necesidad de arribar a la inmediatez de los resultados en desmedro de los procesos, moldean nuestros pensamientos, los unidireccionan, de la misma manera que la auto conmiseración y la de los demás condiciona nuestros actos.
La perspectiva de hacer del bienestar un ejercicio conciente y voluntario parece inicialmente naif, pero tiene un atractivo vigente y una fuerza tan movilizante que se gana sin esfuerzos el viso de validez universal.
Después de todo, ya lo dice el refrán: “Quién no vive como piensa, acaba pensando como vive.”

viernes, 30 de abril de 2010

Inmunidad contra cinismo se busca

Quiero la maternidad más que ninguna otra cosa.
El deseo ocupa casi totalmente mi horizonte junto a otras cosas, que claro, no he dejado de desear.
Como sea, es el que detenta el primer puesto del ranking, y se lleva la palma.
Admito que tener un norte tan permanente y por tanto tiempo, me ha ahorrado una considerable cantidad de energía a la hora de priorizar, así como de pensar y elegir, cuando de pedir deseos se trata.
Y así como la maternidad puja desde adentro en tanto reclamo biológico, mandato social, grito de las vísceras. Deseo con fuerzas me redima y aleje del virus del cinismo, que acecha y amenaza ser incurable.
RAT y yo corremos serio peligro de quedar atrapados en el centro mismo de nuestras existencias.
Encerrados en el hueco que forman los círculos concéntricos de nuestra vida en pareja, -sin la aparición de otra vida que los abra como una tenaza-, y cambie el color de la pantalla a través de la cual vemos el mundo, podemos bien ser afectados de permanente.
De ser así, sospecho seremos firmes candidatos a convertirnos en destinatarios mutuos de la casi totalidad de nuestros recursos. Físicos, emocionales y económicos.
Moldeados en una intimidad a medida de nuestras mañas, y en tanto productos genuinos de una generación que viene en envase de eco-conciencia, envolveremos nuestro hogar con un filtro de política correcta.
Y así, si la vida nos deja tranquilos y no nos incomoda con hechos imprevisibles o fuera de protocolo, dejaremos entrar selectivamente la cantidad y calidad de experiencia, de conformidad con nuestro índice de tolerancia.
De seguro dedicaremos amplio espacio a instruirnos y afilar nuestra capacidad crítica. No es que esté mal instruirse! Es que me parece existe una propensión de los espíritus acomodados a mimar su vanidad intelectual, tanto como la material.
Temo que el paso de los años en mutua soledad no depare mucho más que la fuerte tentación de prenderse a los coletazos de juventud, y nos empecine en retener manifestaciones de belleza aparente.
Mientras espero, miro a los del otro bando. A mis contemporáneos, padres y madres.
Los veo estacionarse en doble fila a la salida de los colegios, sabedores de la importancia de la misión de sus vidas.
Ejercer con arrogancia las facultades que otorga ese derecho inalienable a la paternidad, que ni en sueños cuestionarían
Los veo posesivos de la síntesis de la vida. Descalificantes de las opiniones que no provengan de los suyos, y exhibir en sus miradas el conocimiento del núcleo de lo sagrado. El sentido de sus existencias, la dirección inequívoca, el alivio generacional.
Excluyo de este grupo a aquellos que lograron con esfuerzo, arrancarle a la vida un pedazo de existencia para sí mismos.
Tanto tiempo detrás de las filas restó ganas de ostentar el conocimiento íntimo que viene de las entrañas. Conocedores de que la síntesis de la vida no pertenece a nadie, y que la fortuna es una dama a la que no conviene desairar, se de buena fuente que se pellizcan cada mañana al despertar.
Así nos encuentra el día de hoy, encarando con ímpetu el cambio de filas. Dos ex fumadores, aspirantes a ex cínicos, en pos de la inyección que nos traiga tan ansiada inmunidad.

miércoles, 21 de abril de 2010

No es solo una queja. Es también una declaración de optimismo

Médicos y cultores de la ciencia médica son indudablemente gente de una casta especial. Y los pacientes insistentes, también lo somos.
Todos sabemos que de un blanco respetable se avocan a la reparación cuidadosa de nuestros cuerpos, y sin embargo....es una contrariedad que a veces, de algunos se reciba un trato similar al que prodiga el service, digamos...del aire acondicionado!
Sí, el service oficial en materia de garantía. Una de esas personas que han sido entrenadas no tanto para buscar y dar con la solución a la primera presentación del problema, sino para desviar la atención y energía del consumidor, de lo que supondría la responsabilidad de su representado.
En ese plan se somete al consumidor a un cuidadoso y extenso cuestionario que lo dirige hasta alguna trampa, que le permitirá al service, poner al comprador de cara con la propia responsabilidad en la causa del problema.
Ahora, en tema médico general y en tratamiento de fertilidad en particular, no diría que hay una pretensión de exoneración de responsabilidad, porque desde ya que no hay responsabilidad humana por los hechos de la naturaleza.
Pero,....sí hay una constante!
Y es que hasta tanto no se dan repetidos fracasos en el tratamiento encarado, no se avanza hacia el fondo de la cuestión.
Atrás quedaron en mis recuerdos los primeros pasos dados con mi ginecóloga.
Todavía lastima mi intuición herida su suposición de que el obstáculo podía ser mi psiquis. O su sugerencia de que tal vez no hacíamos con suficiente ahínco la tarea que nos correspondía.
La recuerdo sacando papel y lápiz para indicarnos en negro sobre blanco el momento de la ovulación, y marcando con insultantes “exis” los mejores días para cercarla.
...Si hasta temí que dos adultos fuéramos objeto de alguna indicación más gráfica todavía!
La verdad es que una está tan deseosa de dar con el origen del problema, que acepta cualquier sugerencia. Aún las que encuentran resistencia de una lógica elemental y de una saludable intuición.
Rencorosamente admito, que solo la veteranía en tema de infertilidad puso bálsamo en mi intuición e intelecto heridos, granjeándome el respeto y seriedad que añoré desde el principio.
Si fuera por mí, habría pedido ser sometida de entrada al escrutinio cuidadoso de un scanner que encontrara la raíz del asunto. Y sin dilación, disparar una flecha certera al blanco encontrado, para no concluir años mas tarde, que ciertas prácticas fueron,-a la luz de nuevas circunstancias-, una pérdida de tiempo y de valiosos recursos.
Enfrentémoslo, no es mala voluntad! Sino quizás como se sospecha, que la medicina tal como está es incapaz,-por técnicas y políticas hospitalarias-, de darnos esa inmediata satisfacción.
La realidad nos empareja. Avanzamos sí, de un casillero a otro, y solo si los dados arrojados nos trajeron suerte.
Ensayamos conforme las estadísticas generales, tachamos, y rescribimos en términos de experiencia personal.
Aprendemos que limitarse a ser movidas como piezas del tablero no rinde. Y que la participación activa, colaboradora y de calidad, le imprime eficacia al movimiento. Paga más y mejor.
Que es vital informarse. Llevar la cuenta de lo que nos sucede. Tomar nota de nuestros pequeños fenómenos, escuchar y hacer oír nuestra historia personal.
Que esconder las lágrimas no sirve de nada, que intercambiar experiencias constituye un valioso aporte, tanto como es inmensamente grato saberse acompañado.
Finalmente,....caemos en la cuenta que la vida es un milagro.
Que las muestras de generosidad deben ser siempre bienvenidas. Y que no se deben escatimar esfuerzos a la hora de retener pese a todo, la capacidad de congraciarse con los logros ajenos.

viernes, 9 de abril de 2010

El regalo prometido

Se me vienen los 40, (y no me refiero a los 40 ladrones de Alí Baba) sino a las cuatro décadas de edad.
Los adivino marchando en actitud de patota, a paso rápido, taconeando sin pausa, e inexorablemente en esta dirección.
Y yo, a escasa distancia, sin más remedio que seguir la misma coordenada, me voy a topar con ellos el lunes de la semana entrante.
Puedo empezar por mencionar algunas notas positivas sobre cumplir 40 años, que sin dudas van a ayudar a amortiguar el impacto, tales como:
...la experiencia que viene con ellos.
...el glamour que últimamente parecen tener. (Indudablemente la terminación redondeada de su cero le otorga una cerrada y llena suntuosidad que se da en fuga en los años posteriores. 41, 42, Mmm!).
...O, lo bien que nos sienta la “temprana” madurez.
Figurativamente sería algo así como un traje de alta costura recién estrenado, por debajo del cual resiste una figura a la que todavía se le adecúa un jean. Visiblemente excesivo y un poco fuera de lugar, pero excusado por el lucimiento a sabiendas candoroso, de la novel madura que lo adquirió.
Hordas de mujeres, famosas y no tanto, festejan la llegada de los 40 y ostentan como un trofeo indiscutiblemente alcanzado, la madurez plena que éstos traen.
En tanto descorchan de lo lindo, desmienten mediante guiños a otras de la misma especie y a cualquiera que este mirando, que sus cuerpos y espíritus hayan sido afectados por el avance de la mediana edad.
Es el festejo de la mentira develada, de los 40 que son y no son! Viva!
En mi caso los 40, además de lo mencionado, vienen con yapa.
Me dejaron un depósito importante de nuevas reservas.
-No! Nada que ver con las del bicentenario!
Son más bien ováricas.
-Sí, la DHEA funcionó y mis reservas se incrementaron considerablemente.
Eso confirmé ayer cuando después de ver los resultados, con notoria alegría mi médica salió del consultorio a la voz de: “una buena noticia”!, a fin de mostrarles al resto de los médicos del equipo, el papel que tenia en mano.
Mientras yo permanecía en ese pequeño consultorio del quinto piso del Hospital de Clínicas, con mi corazón henchido de satisfacción, los escuchaba comentar tan gratamente a mis oídos.
Claro que parte del mérito, mal que le pese a mi médica que tan orgullosamente blandía el resultado de laboratorio, es para mi reducto de sabiduría oriental.
Así, que en tanto me preparo para festejar el cumple que se aproxima, espero con ansias que los números tan agoreros, se traduzcan en una realidad mas auguriosa aún.
Cruzo dedos..y piernas!

lunes, 15 de febrero de 2010

La carne me hace feliz!

Como parte de la cruzada que emprendí, -que es de público conocimiento-, hace meses que estoy siguiendo una dieta (ver) estricta, de la cual ya he hablado aunque no en detalle, aconsejada por mi médico chino, de quién también ya hablé en otro post (ver).
Ojo! que quizá la palabra dieta confunda.
No es tanto una dieta en sentido de bajar calorías, sino más bien una “filosofía de consumo” podríamos decir, que requiere cambiar de hábitos alimenticios.
Implica adoptar otras formas de consumir los alimentos, tal como: evitar comer ensaladas de verduras frías o frutas de la heladera, y tomar las bebidas calientes o a temperatura ambiente.
Algunos consumos se relegan lo más posible (notarán que no digo abandonar), tal como: el de harinas blancas refinadas y sus derivados, -ahí van las tortas, pastas, pizzas-.
Se reemplaza el consumo de azúcar refinada por azúcar orgánica o miel, -ahí se fueron los postres, helados, gaseosas-. Y se evitan las grasas animales, -manteca, leche entera, yema de huevo y carnes que no sean magras-.
Se abraza con mayor efusividad consumos tales como: aceites vegetales (de buena calidad), semillas, cereales, pescados de mar profundo, arroz y panes integrales, etc.
Esto que a primera vista parece terrible, la verdad es que no lo es tanto! Con un poco de maña y tiempo podemos salir bien parados del desafío.
Se pueden hacer postres igual de sabrosos con frutas. Reemplazando el azúcar blanco como mencione, el elemento graso por aceite, y haciendo uso solo de las claras de huevos.
O mejor, adquirir los productos en los mercados y negocios, -que hay muchos en la ciudad-, donde se pueden conseguir entre otras cosas, variedad de pastas y panes de harina integral. Galletitas de todo tipo hechas de diferentes harinas, con cereales, semillas, miel o azúcar orgánica. Créanme! Hay muchas y ricas.
Incluso, uno de mis últimos hallazgos fue una especie de “tapas” o “tacos” (para las que no son locales) hechas de harina de arroz, que sirven para hacer empanadas.
Claro que con disciplina y esmero, puede una darse un gustito saliéndose de la dieta, muy de vez en cuando!
Ahora bien, resulta que mi médico chino, además de darme los lineamientos generales de que comidas favorecer y que otras evitar, -en particular para lograr el objetivo de mi pretensión-, siempre me está rescribiendo con letra chica entre renglones y anotaciones marginales, ajustes de esos lineamientos, a mi persona.
Yo, como alumna aplicada me adapto sin réplicas a esos ajustes. Tanto que a diario tomo en ayunas las reglamentarias pastillas de levadura de cerveza. Le agrego la media cucharita de cáscara de huevo molida al vaso de yogurt descremado, (es la forma más aceptable que encontré de pasarla con éxito). Y por último me devano los sesos tratando de encontrar la manera de ingerir las semillas de sésamo negro molido en algún alimento, lo que confieso, no siempre acierto.
El último jueves, éste galeno oriental me dijo que lo que a mi estaría haciendo falta es consumir mas proteínas. Mejorar la calidad de las nutrientes que vienen con la sangre y que fortalecen mis músculos, lo que incidirá en la mejor producción de hormonas, bla, bla, bla.
Con una risa contenida en mi cara, pensé que esas palabras son conceptualmente, -algunas comas más ó menos, diplomas, lecturas varias y años mediante-, las mismas que invocaba mi madre, impulsada por mis tías, aconsejada por mis abuelas, para entrarme en la boca con una cucharada de sopa de hígado, de espinacas disfrazadas y los mil y un truco-bocados para “abrirme” el apetito
Resulta después de todo que este viejo pero agiornado concepto me persiguió hasta el presente, no importa cuantas vueltas de hojas le haya dado a este libro. Finalmente me encontré con una página conocida.
Esa!, la maldición de aquellos que les sobra humanidad, colesterol y ácido úrico. En mi casa no necesita presentación!
Conozco bien a esa vieja aliada de los frioleros y los de contextura delgada, -que sin arrogancia ni hacerme reproche alguno-, me estiró su mano.
Y yo, ni bien termine de aceptar que a la luz de lámparas halógenas y confundidas en ruido cosmopolita, las viejas carencias semejan nuevas. Sin fingir humildad, se la voy a tomar!
Comer carne roja, reina de las proteínas! Tres a cuatro veces por semana.
-Y comé en cantidad! –dijo-
Hace cuatro escasos días que estoy transitando por un raid de asados. De cordero, de colita de cuadril, y hoy me esperan unas costillitas de cerdo. Es extraño, pero la proyección me produce una cosquillita en el estomago!
Después de pasarme meses restringiendo mi consumo de carne, al cual me creí perfectamente adaptada, encuentro para mi sorpresa que la perspectiva de comerla a placer me hace potencialmente feliz!!??
No es que mi vida vaya a cambiar sustancialmente, pero esa habilitación carnística y cuantitativa, - mas mental que material-, concluyo que me augura desahogo y placer.

PD: Tanto luchar para que comiera un bocado mas de milanesa! Cómo se agarrarían de los pelos unos que sé si leyeran el presente!

viernes, 5 de febrero de 2010

Cuando el sueño tiene cara

Con mi dedo inquieto posado sobre el mouse, hace días que estoy tragando información de todo tipo relacionada a la adopción internacional y vernácula.
Sin ánimo de parecer tratadista, surgen dos premisas que permanecen inalterables, y con trazo grueso podríamos sintetizarlas de la siguiente manera:
La internacional se desarrolla en plazos considerablemente más cortos.
A primera vista, los países de origen de los “adoptables” muestran una real voluntad de estado, en dar solución en tiempo oportuno al problema de la orfandad. Ello se aprecia entre otros, en el irrestricto acceso de los ciudadanos del mundo, la uniformidad de trámites, su celeridad, y la aceptación sobre criterios comunes de la documentación necesaria. La colaboración de los organismos internacionales y disposición de funcionarios que superan barreras idiomáticas, de distancia y logísticas.
Claro, los costos para la gente de estas latitudes son altos, y es una cuestión no menor a considerar.
Por su parte la adopción dentro del país, -y en esto no voy a manifestar nada que no sepamos ya-, necesita urgente que la voluntad del estado asistencialista diga presente.
Es sabido que los tiempos de la justicia son “lentos”, y lamentablemente en este terreno no se da la excepción. Si bien aplaudimos que prevalezca el “interés del menor”, los adoptantes permanecen inaceptablemente desamparados por demasiado tiempo, hasta que una sentencia que se tarda, pone la certeza en negro sobre blanco.
Resulta para más, que el tráfico ilegal de niños está haciendo de las suyas en determinadas zonas de nuestro país, y le ha asestado un golpe mortal al sistema de adopción regular.
Tenemos hoy un sistema legal incapaz de combatirlo en ley propia. No ha sabido adecuarse con pautas de aplicación eficaz, prontas y que resuelvan las situaciones de abandono, desnutrición etc, con la urgencia que ameritan.
Ni siquiera la última reforma de la ley ha sido eficaz al respecto de desalentar estas prácticas. Mas bien, -al decir de los expertos-, ha creado una verdadera trampa de tiempos y trámites para los menores, que en nada se compadecen con las necesidades de sus jóvenes vidas.
Como es natural, la institución es atentada desde adentro. La excesiva burocracia, la desidia, la falta de personal especializado, la falta de recursos, de idoneidad, los abusos de poder, la falta de criterio y de uniformidad de reglas, constituyen un pesado lastre del que no ha podido desprenderse para dar pelea mas liviana, y en situación pareja contra un mercado negro, -que por definición es acomodaticio-, y en contraste se mueve con rapidez, tomando todas la ventajas y espacios que el sistema legal no puede abarcar.
Con todo, no descreo de nuestro sistema, creo que es bueno en esencia, pero necesita de todos los ajustes y vueltas de tuerca, para que no se vuelva letra muerta.
Aclaro que no es mi intención polemizar, sé que atras de algunos Juzgados hay personas honrosas y realmente dedicadas.
También quiero manifestarles a aquellas familias que están en lista de espera, que cuentan con el mayor de mis respetos y admiración!
Ahora, una circunstancia que es notoria, y que tiene que ver con el título del post, es que a diferencia del sistema vernáculo, donde por razones de reserva, no se revelan identidades, ni se permite la exhibición de fotografías, en las distintas páginas foráneas de libre acceso para los navegantes de internet, se pueden ver claramente fotografías.
Aparecen los distintos orfanatos, sus instalaciones, niños de todas las edades que esperan ser adoptados, incluso videos que los muestran en primera plana, con leyendas alusivas que indican sus edades y hasta sus nombres.
Es en esos momentos de inocente vistazo, que para algunos se pondrá en marcha un mecanismo elementalmente humano. El de darle forma y nominación a los sueños!
Ni siquiera el poeta enamorado del amor podrá resistir mas tiempo cantando a la impersonal luna, si antes no lo golpea un nombre, -siquiera una sombra de la que se adivine un contorno-, y se haga dueño de sus versos.
Es que a pesar de tanto pensamiento abstracto, los humanos que materia somos, de abstracto tenemos poco.
Bastará ver un par de ojos, una manito haciendo un saludo al aire o una boca llena de muecas. Y llegada la hora de soñar, solo los más fuertes evitarán que el pensamiento adquiera formas, y se pose sobre ese par de ojos, o tome un nombre de letras determinadas.
Si bien sé que todavía tengo alternativas que explorar en materia médica, lo cierto es que se apoderó de mí una rara y clara conciencia como nunca tuve en mi vida. Que el universo tiene puertas. Y que incluso para alguien como yo, es posible que sobre un par de ojos hoy abriéndose, comience a cerrarse un círculo!

lunes, 25 de enero de 2010

Aromas que congregan

La panadería que se encuentra sita en la otra cuadra de mi casa, a diario obsequia al barrio con un envolvente aroma a facturas recién horneadas.
No es la única del barrio, pero sí la mas coqueta y fragante.
Cada fin de semana los parroquianos se congregan en la puerta de ingreso que da a la esquina, mientras se forma una larga cola en la vereda, y a medida que se ingresa al local, -por la puerta lateral que da a la otra vereda-, desagota la clientela ya satisfecha.
Seguramente a los ojos de quien no probó las delicias que hacen al convite, -particularmente de quien pasa en auto con las ventanillas cerradas-, resulta por demás extravagante la extensa fila de ansiosos clientes que esperan ser atendidos.
Mas, entre aquellos que conocemos como saben los anillos de maizena y los cuadraditos de hojaldre con dulce de leche, -y si acaso hemos saboreado y cantado a coro “odas a la manteca” en clara alusión a los palitos de queso-, no necesitamos mas justificación que la dulce recompensa que trae la promesa a tan paciente espera.
Ya en otra época de mi vida tuve la ocasión de observar desde mi ventana de la vereda de enfrente, cómo otra panadería congregaba a otra clientela, amplia, despareja y puntual.
Vivía por ese entonces en Córdoba, en un barrio viejo en las cercanías del Hospital San Roque. Durante el día el barrio era continuamente transitado por estudiantes de medicina que concurrían al hospital escuela, y otros tantos que asistían a la escuela de arte, a la que se accedía por una pequeña puerta ubicada al lado de la panadería mentada.
A diferencia de la panadería de mi actual barrio, esta otra no era nada coqueta. Se trataba de un salón grande, funcional, con una hilera de mostrador en el fondo, pisos de mosaicos de granito, y luz blanca arrojada por un largo tubo fluorescente.
De noche el barrio, lejos de aquietarse, cobraba una agitada vida, y el epicentro de la misma lo constituía con toda su luz la casa de pan, -que permanecía abierta las 24horas-.
En la zona había varias salas fúnebres. De hecho el departamento que compartía con mi amiga se situaba arriba de una de estas salas.
Así que en el local que no cerraba sus puertas jamás, se daban cita los personajes nocturnos. Los deudos que amenizaban su triste jornada con alguna dulzura que saliera de sus hornos. Los improvisados vendedores de café, quienes desplegaban sus vituallas esperando sacar rédito a costa de los desvelados concurrentes de las salas velatorias.
Se congregaban también, sin falta, los taxistas de la ciudad. Entre vuelta y vuelta se arrimaban y casi sin bajarse de sus autos, hacían sus adquisiciones rápidas y furtivas.
No se ausentaba algún que otro estudiante trasnochado, y por supuesto, los otros. Los habitantes de la noche, los descastados. Los que no compran y se quedan apostados en las veredas susurrando sus miserias!. Uno de ellos, borracho de permanente, lo vi en repetidas ocasiones abrazado a un osito de peluche rosa. Ajados y sucios, el uno por el deterioro que provoca el alcohol, y el otro por el largo manoseo de su portador.
Se sentaba y mientras le hablaba a su muñeco, sin molestar a nadie, se erigía en el vivo ejemplo de lo que les pasa a los hombres cuando los abandona la cordura!.
Lamentablemente la dieta que estoy siguiendo, -en los términos aconsejados por mi médico chino-, me impone límites que rara vez me animo a saltar. Las medialunas debieron ser reemplazadas por galletitas de quinua o de algarroba.
No obstante, como consecuencia de la felicitación que de él recibí por lo bien que estoy llevando el asunto, decidí regalarme con algún manjar.
Al pasar por la esquina de la “panadería”, tuve que apretar el paso y apurarlo conforme me lo permitían mis ojotas, todo, para escapar a la tentación que se despertaba en mis fosas nasales.
El calor arreciaba y en tanto adquiría la calidad de entidad casi sólida, yo lo empujaba, y con mi frente y las puntas de mis pies, le sacaba bocados que este cedía en mi camino a casa, y me alejaba por ahora, del influjo turbador que el aroma a facturas trae consigo. Es que por mi parte, ya había decidido obsequiarme con un helado!!

martes, 5 de enero de 2010

Carta versada (que no es verso) a los Reyes Magos

Mañana es el dia de los Reyes Magos y yo he decidido darme una oportunidad de congraciarme con los legítimos dueños de la ilusión de mi niñez. Esos por los que uno hacia buena letra todo el año para vernos recompensados con creces la mañana temprana del 6 de enero.
Depositarios indudables de toda esperanza residual, en cuanto se tratara de obtener los juguetes de nuestros sueños. Aquellos que durante el año no habían sido alcanzados por los allegados de carne y hueso en cumpleaños, dia del niño etc, nuestra esperanza los arrastraba con toda la fuerza de la fe y el deseo hasta esta última instancia, poderosa, mágica.
Sé que estarán sus majestades ocupados justo hoy, que digo?, ocupadísimos!!
Así que sin más, les hago llegar mi deseo mas ferviente en esta carta, al solo efecto de arrancarles una mueca sonriente de sus rostros.
Sepan disculpar desde ya mis queridos reyes magos, lo deplorable de la rima y la asimetría de sus versos. No he querido más que tener una muestra repetida de generosidad, de las tantas que tuve en mi vida.
Ahí les va:


Bs. As. 5 de enero de 2010.

No es mi intención con ruegos ni viejos reclamos,
vuestra sagrada misión importunar.
Solo deseo apelar a su real intermediación,
para que con cortesías de ocasión,
a quien corresponda solicitar,
que mi hija/o ya no se haga esperar.

Desde que en mi casa niños no hay,
y yo, desde hace tiempo niña no soy,
innecesario será aclarar,
que el largo silencio mutuo,
nos ha puesto a olvidar.

De chica mi deseo vehemente,
sobre un par de patines se posó.
Ese año una muñeca rubia,
en cambio mi anhelo recibió.

Sucesos raros y tamaña decepción,
el recuerdo de esos días mi mente grabó.
Eran tiempos difíciles en mi país, año 1978 refiero,
tengan a bien recordar.
Seguro en sus registros, con cuidado han de obrar.

Ese año, a mi padre funcionario honesto,
manos finamente enguantadas, que galones suelen acariciar,
tuvieron por designio, y por autoridad,
de su puesto arbitrariamente apartar.

Rumores domesticos y amenazas de carencia,
por el destino de mi regalo me hicieron temer,
pese a que el vínculo entre las arcas de mi padre,
y el regalo de sus majestades, no alcanzaba a comprender.

Ahí, la intervención de mi primo, a mi corazón alborotado,
brindó tranquilidad, y los rumores amenazantes supo opacar.
Asegurándome sobre vuestra fortuna,
y el estado intacto de vuestra heredad.
“Los reyes tienen mucha plata, dale..! Pedí nomás!!

Así fue que tenaz tarea emprendí,
y con insistencia en pos de mis patines arremetí,
los que en una fecha festiva, no se cual,
finalmente conseguí.

No se me mal entienda, desagradecida no quiero ser,
aquella muñeca rubia que de mi entero agrado fue,
María Noel infantilmente bauticé.
Ninguna alusión al anciano de traje rojo pretendí hacer,
ni celo profesional alguno en vosotros encender,
mas así la llamé, por su semejanza a una actriz de la época,
según mi parecer.

Ay! Sres. que han sido objeto involuntario,
del engaño largamente por adultos perpetrado.
Generaciones enteras entendieron,
que el tamaño e importancia de lo obsequiado,
debian su existencia, exclusivamente a su discreción y cuidado.

La tradición religiosa y popular,
no ha colaborado más que en perpetuar,
desigualdad difícil, si las hay.
Extorsionar y con promesas de regalos lograr,
el comportamiento de niños mejorar.

No obstante es de vuestro entender, que en más de una ocasión,
no hay entre los extremos estrecha relación.
Pues a vuestro intelecto no ha de escapar, que no le hace justicia,
la billetera flaca, a la conducta ejemplar.

Y al tañir de la campana, que marca la hora de salir a jugar,
la suerte del vecino los niños han de comparar.
Y en ese órden, la falta de mérito,
mentes infantiles tendrán por sentenciar.

Niños que con rapidez, hacia la adultez se corrieron,
para, -sus majestades mediante-, en sus propios hijos reparar,
teniendo a la vista reglas de marketing ocasional,
junto a otros adultos continuar, con legado extorsivo y desigual.

Mas como de adultos,
los pecados de otros adultos sabremos disculpar,
sabremos también que la ilusión es vuestra verdadera heredad,
y su destino, ciertamente la bondad.

Vaya a vosotros entonces mi deseo fuerte y sincero,
y podrán de seguro encontrar,
algo de esa confianza pura,
que otrora en vosotros solía depositar.

Y que es hoy de mis patines, querrán vosotros saber?
Con franqueza les digo, que de ellos nada sé.
No obstante en mi descargo diré,
que hasta entrada en mi adolescencia,
de ellos largamente disfruté.

Sin otro particular, aprovecho la ocasión para saludarlos atte.
Ceci

lunes, 28 de diciembre de 2009

Yo propongo, alguien mas dispone.

Debe ser que siempre fui una chica tonta, y en afan de sincerarme admito que pongo demasiado empeño en que estas fechas me afecten del único modo, en el que escasamente me afectan.
Vale decir que me afectan de mil maneras indeseadas. Me violenta la cantidad de gente en las calles, el tránsito, me abruman las compras y preparaciones varias, me estresa viajar a pasar las fiestas con mi familia y finalmente me produce una sensación angustiosa el encuentro con algunos rincones de mi vida de niña y alguna que otra vulnerabilidad y quietud por alli circundantes, de las que no voy a abundar.
En fín, todas menos una. De la navidad en sentido lato, de esa que te inunda de espiritu homónimo, pleno de buenos y hermosos sentimientos!. De esa, poco y nada.
Aun así, y por ser ésta la fecha apropiada. Por encontrarse los cielos abiertos y los canales de escucha mas aceitados, y el espiritu bienintencionado mejor dispuesto. Quiero aprovechar para expresar mi deseo y lanzarle a la vida este guante con la esperanza de que lo recoja.
Resulta que la vida y yo tenemos una deuda de honor, y que hasta el momento no hemos saldado.
A esta hermosa y cruel fémina se le dio por amputarme los lazos que me unen por derecho de nacimiento a la génesis maternal. Primero cortándo la atadura de mi madre siendo chica y ahora privándome de la habilidad generativa que me corresponde por ley universal.
Y así quedé yo, esferica y varada en un limbo donde se flota sin hilos que me cuelguen, que me sujeten hacia atrás y adelante en la continuidad umbilical.
En vano he hurgado en mi anatomía tratando de encontrar alguna saliente. He revisado radiografías y ecografías procurando hallar alguna hendidura o rompiente que sugiera que el núcleo de la vida está en mí.
Ay! Si pudiera una entraña alcanzar y tirando de ella desentrañar el misterio de la génesis, que por herencia biológica mia es!.
Siendo ésta una disputa de féminas pido disculpas al hombre que me incumbe, en caso de sentirse algo excluído.
Sé como quiero ser pagada!, por ello propongo arreglar cuentas, y como no sé donde firmar para sellar nuestro compromiso, arrojo este pacto espero de adhesión para quien corresponda:
Yo, mujer nacida de mujer. Heredera material de la continuidad y devenir natural conforme la ley del universo, deseo que me devuelvas al lugar que merezco por derecho biológico, y que me hila dentro del tramado inacabado e infinito que teje vida.
Como contraprestación prometo honrarte siempre, de acuerdo con mis posibilidades, por naturaleza mejorables.
Una vez pagada la deuda y satisfecha mi acreencia, nada mas tendrán las partes para reclamarse por cuentas pasadas ni lágrimas derramadas.
En virtud de conformidad, firman al pie:


VIDA ...............................YO

PD: Feliz navidad y mejor año nuevo para todos!.
Es mi deseo honesto que todos sin excepción vean cumplidos sus sueños, y tengan la fé suficiente para renovarlos.

martes, 1 de diciembre de 2009

La importancia de llamarse Ernesto

A proposito de Gabiota que, gracias, -me hizo una visita al blog-, pude acceder al suyo y maravillarme con su historia de adopción. Me conmovió profundamente, y me sorprendió porque no?, la transcripción que hizo de la carta que escribió su hija de 9 años a requerimiento de su maestra, hablando de su familia.
Como puede una personita de esa edad poseer una síntesis tan acabada de lo que es una amalgama familiar? Intuír tan lisa y llanamente esa reunión de voluntades y energías puestas bajo un mismo techo, por designio de los hombres y mujeres que tuercen realidades, favorecen desiciones y hacen que converjan en un solo destino?. Es fantastica su aceptación práctica, desprovista de teoría, de la fuerza afectiva que la une a los suyos!
(Por cierto a muchos mayores nos llevaría horas de disertación y de terapia.)
De allí y de otras historias, que tienen a amigos y conocidos por protagonistas. De gente corajuda y de gente redimida, -que puestas a construir su propio destino, tejen su tapiz familiar de malla gruesa a fuerza de elecciones, de afectos arrimados, de pactos y sangre nueva-, surge este interrogante: Es menos importante el legado de hoja en blanco, de modelo para armar, al de raices largas que nos conectan troncalmente a nuestra historia familiar?
No es facil desde ya asociar la palabra legado, -mas ligada a la tradición de cosas viejas-, con algo nuevo, inacabado, que se acomoda de conformidad a las circunstancias y que permite revisión.
Nunca me fue expresado con palabras, pero siempre se me dejó intuir que, -aunque no vital-, sí era importante mantener vigente nuestra memoria familiar.
Atravez de historias de nuestros abuelos, presentes en fotos y objetos de nuestra casa, se explica de donde vinieron y quienes fueron. Historias que por cierto, muchas veces parecian justificar por si mismas, algo de la idiosicrancia familiar presente en las actuales generaciones.
Es una forma simple y segura de definirnos. Mi calidad de eslabón de una cadena generacional, me imprime una identidad que me delimita dentro y fuera de mi entorno.
La historia de los objetos que estuvieron presente hasta donde recuerdo, así lo indican.
La casa de los abuelos, donde vivieron desde siempre y que no sale de sus patrimonios sino por muerte de éstos, se transmite junto con todo lo material e inmaterial a las generaciones posteriores, que lo dividen según sus intereses y afinidades. Heredamos muebles, inmuebles, cara, naríz, carácter, negocio, profesión, clientela, aversiones.
Hoy tengo la sensación de haber producido un quiebre en esa linea. Quizás sea solo una sensación, la misma que pudieron haber sentido mis padres o los suyos.
Ya no vivo en la ciudad que me vio crecer. Las viejas casas familiares se vendieron para tapar fisuras que la economía rasgó. No vivo cerca de la familia que me dió origen, veo poco a mis primos y casi no conozco a sus hijos. (Mantengo sí un vínculo estrecho con mi padre y única hermana).
Librada a una existencia mas independiente, paso mas tiempo con amigos, compañeros de trabajo y afines de la vida.
Me siento a gusto entre gente que me produce la misma sensación, de pioneros de generación. De aventurados en otros cursos, de emprendedores de giros.
Por propia decisión ó mayormente movidos por las circunstancias, hemos migrado, cambiado de escenario y actores. Cambiamos de trabajo, abandonamos viejos hábitos y adquirimos nuevos. Hicimos nuevos amigos, nuevas relaciones, y hasta forzamos algunos vínculos.
Vistos ante situaciones novedosas, nuevas armas nos echamos al hombro para transitar senderos, que ni en su vida se hubieran imaginado mis abuelos!
La historia de mi pequeñito grupo familiar, aun compuesto por dos, no hace mucho empezó a escribirse y es pura promesa. Mi legado es todavía un poco incierto. Surge enmarañado de espíritu de antaño, los mejores recuerdos, votos familiares, lazos inquebrantables y amigos irrompibles.
Salud por los viejos, los nuevos y los que vendrán!!

martes, 24 de noviembre de 2009

Según quien mire

Hoy pensé mas que otras veces en que es casi imposible no ver el mundo atravéz de un prisma propio.
Es una tontera la que digo, pero resulta que cuando yo era adolescente, creia como muchos, que la vida se abría camino a toda costa y muy a pesar de todo.
No es que la afirmación haya perdido validez, solo que ya no veo la concepción en estos términos.
En el mundillo de consecuencias no medidas que acarrean las practicas adolescentes tempranas, los embarazos indeseados arremetían en la realidad de algunos con la fuerza de un huracán. Siempre existió y sigue existiendo entre adolescentes y jóvenes un conscenso generalizado sobre el enorme poder de la concepción.
La vida que se cuela en las entrañas, que aparece aun donde no se la llama, que se apega a cuerpos hostiles o incluso enfermos, que doblega voluntades. La contudencia de lo que no se enmienda fácil, lo que no se borra ni permite ir hacia atrás, -tal cuando se empieza a escribir con tinta y se abandona la tranquilidad del lápiz y la goma-. La vida que testarudamente sigue, se nutre y crece sorteando todo tipo de dificultades. Desde las habilidades gimnasticas de sus portadoras, descuidos alimenticios, hasta aplicaciones en ingestas varias.
Este es y ha sido despues de todo, -millones de años de evolución humana hasta esta parte-, el llamado de la naturaleza. Constante, inalterable.
Se dice que es un aporte mínimo el que natura pide a las especies que satisfagan, para cumplir con el plan natural. Claro que si bien en los primeros tiempos de nuestra civilización, la procreación habría sido decisiva en la conservación de la especie, lo cierto es que hoy con 6.798.109.835 de habitantes en nuestro planeta, esta claro que los humanos ya no corremos peligro de extinción.
Por eso y por otras razones es tan dificil aceptar que una, no va a cumplir con el mandato natural en tiempo y forma.
Es dificil también, porque este esfuerzo que al decir de la ley de la naturaleza es mínimo, no requiere para su cumplimiento talento especial alguno. De hecho podría un ser solo permanecer mientras la vida le pasa por encima, y aun así dar vida. Lo contrario supondría tener habilidades y talentos varios y no poseer éste, el mas elemental y raso de todos.
En este contexto, el de un universo natural que no necesita mi aporte, mis aspiraciones y proyecto personal se pierden en el detrás de escena, donde nos dejo la naturaleza al soltarnos la mano.
De eso se trata ahora, del proyecto que a mí incumbe e interesa a los mios, de ganarle la batalla a la naturaleza, pequeña para ella y grande para quien escribe, que no por mala sino por descuidada y desordenada como lo ha sido siempre, en lo que a este tema atañe, simplemente no reparó en mí.
Es así que, esta noción de la vida que se aquerencia, que echa raíces fuertes, hace tiempo que no es la mia.
Mi realidad como la de muchas es la de la fragilidad humana. Se concentra en desproporciones de esfuerzos desmedidos y logros magros. La concepción supone en ésta, a la vida caminando por cuerdas flojas y resbaladizas.
Como en el reino del revés de Maria Elena Walsh, aquí la realidad es de espíritus férreos y cuerpos desaprensivos, de órganos incumplidores, en huelga permanente o de trabajo a reglamento. De obstrucciones piqueteras en trompas, de óvulos ausentes con y sin aviso, o rebeldes sin justa causa. De úteros desnaturalizados y poco amables, de endometrios huraños, de embriones debiles y escurridizos.
Actualmente y como primera impresión de genuina sorpresa, me admiro cuando me entero de que alguien esta embarazada. Así nomás? casi de la nada?, cuando? y sí, al mejor estilo de cocinera de la tele vernácula, "en el tiempo que me quedó entre la clase de spinning, de tenis, justo en medio del lio con los chicos y fulano que tardó una hora mas en dormirse depués de cena", "AH!, y como me sobraron como dos segundos y medio, te hice un lemmon pie".-
Es que acaso caímos en alguna otra dimensión del universo? Sera que como la luna que tiene dos caras, nos tocó por sorteo contemplar la de la precariedad de la vida?

jueves, 19 de noviembre de 2009

Desde el principio

Creo que todavía no me presenté apropiadamente, y eso voy a corregir ahora mismo.
Como se lee en mi perfil, soy Ceci de treintaytantos años, en pareja con RAT (suena excentrico, pero esas son las iniciales de su nombre completo), desde hace casi una eternidad. En enero serán trece años.
Vivimos en Buenos Aires, ciudad difícil si las hay, en un antiguo departamento de amplios espacios.
Pese a su generosidad espacial, nuestro hogar se encuentra atiborrado de muebles y cosas.
Se puede bien afirmar que con los años hemos logrado reunir un buen puñado de objetos, comprados algunos, conseguidos, heredados, despreciados por otros y valorados por nosotros, etc. Lo cierto es que si bien en su reunión imperó en principio un criterio de necesidad, hemos tratado siempre de imprimirles un criterio estético (RAT es arquitecto), que se adecue al alto standar de mi querido, desde ya no siempre alcanzado!
Adivino la impresión ajena de los que entran a mi casa por primera vez. El de un sitio donde viven dos personas que muestran su aprecio por el mismo, (que se aman o no, eso no lo dice el mobiliario de una casa!), pero que indudablemente están habituados a convivir en equilibrio, armoniosamente (eso si lo dice la atmosfera de mi hogar).
Demasiados acostumbrados y afectos a estar solos. Diríase que por la abundancia de vidrio, de muebles de anticuario y la escacez de rincones libres, éstos no quieren complicar su existencia con chicos y/o mascotas.
Naada mas lejos de la verdad!!, hace mas de cuatro años que nos embarcamos en esta cruzada de ser padres, en carrera contra el paso del tiempo, el cual por ahora nos viene aventajando por varias cabezas!.
Para nosotros es muuuy raro!, como es que hasta hace un tiempo atras no pensabamos ni queriamos tener hijos, -dando por sentado que contabamos con esa habilidad, la cual se activaría al primer giro de opinión-, y hoy casi no podemos respirar sin que todos nuestros actos e intenciones apunten a lograrlo? Como es que llegamos acá?
Sin duda se trata de un imprevisto, pese a la noción apenas pronunciada y que nos ronda de permanente, de no haber empezado antes.
Y si lo hubieramos podido preveer, quien dice que lo hubieramos podido evitar?
No lo vimos venir, ese es nuestro IMPONDERABLE!, como el de mucha gente que no vive de acuerdo a sus planes.
La viuda que no planeo quedarse viuda teniendo todavía una importante reserva en años, el jubilado que despues de toda una vida de trabajo debe continuar en actividad lucrativa para sustentarse, la largamente ama de casa que, -oxidada en otras artes-, debe encarar un nuevo empleo, o los progenitores que, -reducidos en su habitat desde la partida de los hijos-, deben acomodarse para acoger al recientemente separado.
Es la oportunidad que tenemos de rescatar del fondo del placard, desempolvarla y lucir finalmente nuestra capacidad de improvisación.
Asi y todo somos felices. En este como en otros temas,-por fuerza de las circunstancias-, somos mas bien personas de hechos, menos complicados en embates teoricos y discusiones esteriles, y sí mas efectivos y ultimamente mejor entrenados por los reveces, en orientar y poner en ejercicio las soluciones.
Aunque no lo hablemos todo el tiempo, -porque nos esforzamos en mantener nuestra existencia en linea central, que tangencialmente se abre a esta otra-, tenemos una urgencia no declarada, -siempre presente-, a la que por separado y por razones de subsistencia, tratamos y tratamos de no sobrevalorar.

PD: Aclaro que si hoy llegara un BB a casa, nos encontraría a RAT y a mi felices y prontos a despejar paredes y prescindir de algun que otro mobiliario!

jueves, 22 de octubre de 2009

Nada nuevo en el horizonte

No soy nada nueva en referencia al "penoso" tema de infertillidad, ni tampoco en esto de buscar en páginas relativas, participar pasivamente en los foros, leer cuanto blog me resulta interesante.
Si lo soy en esta tarea que por el momento me esta ocupando: escribir en este espacio.
Llevo cuatro años transitando en el camino "hacia" la fertilidad, con mas entereza y menos nerviosismo los últimos dos que en los dos primeros (Será que uno aprende finalmente a encausar la ansiedad?). No sé, pero suena bien!
Lo cierto es que todo cuanto se ha dicho en cada una de las páginas que visité es en más o en menos lo que experimente, viví, sentí, etc.
No me puedo quejar!, o al menos no debo!, en pos del resultado final, ansiado, dorado, estoy embarcada desde principio del corriente año en transcurrir mis dias con calidad zen. Sería esta la forma aceptable para mi y mi marido de digerir que por este año, no trabajo!.
Sí, así como lo digo, y aunque se trata de trago dificil de sorber para "sistema de cruel capitalismo que implica resignar algunas cositas", la verdad es nuestra estrechez de pretensiones y las finanzas de mi querido asi lo permiten.
Por tanto aqui me tienen, haciendo cosas otrora impensadas como escribir el presente.
En esos menesteres me encontraba esta noche cuando decidí fisgonear un poco la vida de mis antiguos pares. Es decir, -elegantemente-, que busco a mis conocidos (a los que no veo ni trato), en las redes sociales. Tengo que reconocer a estas alturas que lo mio es bastante patetico y "precario", ya que yo no estoy en ninguna de esas redes(ya aclare que no participo activamente en nada calificado de informatico), asi que solo me limito a poner los nombres a medida que me acuerdo, y tratar de reconocerlos en las fotos.
Reconocí varias, desfilaron ante mi fotos de viejos compañeros, mas gordos, mas pelados, y casi todas repetian la misma particularidad. Eran fotos familiares. Una vez que la tienen, la muestran. Y es así que aparecen en lugares de playa, sierras, abrazados a sus crios, de manera que apenas se los distingue a todos en ese mini cuadradito que aparece a la izquierda de mi pantalla.
Por eso quiero denunciar!: me sentí una espia, una ridicula cuya vida esta suspendida "hasta que escampe", y que transcurre dentro de mis preciadas cuatro paredes que me separan del resto que sigue cumpliendo años, sumando kilos, reproduciendose y vacacionando en camioneta familiar. Tengo deseos de gritarles a todos que paren!, dejen de parir!, los que ya han venido al mundo: dejen de crecer!, que se paralice la vida externa y siga la mia, denme tiempo para ponerme a la par. Esperen!, estoy por llegar!

PD: Lo que me brinda un pobre y tonto consuelo es comprobar que a pesar de estar casi pisando los cuarenta, estoy en bastante mejor forma que muchos que ví. JAH! (aferrate los suficiente a eso como para que te sirva este verano cuando vayas de visita a lo de tu padre).
Perdon! eso va para mi!