Porque yo tenía un placard que parecía no tener fondo. El mismo albergaba un universo de cosas variadas y algunas hasta olvidadas. Grande fue su fama y a mucha gente su capacidad impresionó, que a menudo sobre un objeto o prenda preguntaban: ¿Acaso lo sacaste del fondo de tu placard?
jueves, 28 de abril de 2011
Relato de Jueves Literario: La Radio de la Noche
NOCHES DE RADIO
Como cada noche los amantes se dan a la charla animada.
Ríen al abrigo de la tenue luz de la pequeña lámpara que se esconde entre libros, mientras sus cuerpos arrojan sombras chinescas en la pared.
Hacen largas pausas para fumar, largando grandes bocanadas de humo con placer histriónico.
Atrás la cabeza, Ella se mece quedamente, en tanto las puntas curvas de su larga cabellera le acarician la espalda.
Se recuesta un poco más sobre la cama, y recoge sus piernas que quedan cruzadas bajo su trasero.
La piel aun tibia destila los resabios de un baño caliente, y es el pesado toallón, -que yace olvidado sobre un rincón del piso alfombrado-, el que se queda con todo rastro de humedad.
Sin decir palabra El comienza a puntear unas notas en las cuerdas de su guitarra, acompañando los acordes de jazz que en la radio suena.
Su pie descalzo tamborilea sobre el piso al ritmo cadencioso de la melodía, pero es el golpeteo apenas un eco cavernoso, que se ahoga en la alfombra mullida.
Detrás de la bruma ceniza que arrojan los cigarrillos, se distingue el brillo ausente de dos ojos en sus cuencos, cuya mirada de un azul cerúleo parece atravesar impetuosa las nubes de la mente. Pretende hurgar en la genialidad y encontrarse de frente con los sonidos.
Las notas melancólicas de Sara Vaughan y Billie Holiday, pulsan en la desnudez sin pruritos de sus carnes jóvenes, y se regocijan los amantes con las estridencias de platillos de Kenny Burrell y Chet Baker.
Se inunda la diminuta habitación con las melodías eternas de Miles Davies y Duke Ellington.
En la radio, la voz de Bobby Flores les habla del oficio imperecedero de soñar. Dice: “es mas fácil vaticinar sueños a partir de la realidad, que predecir realidad a partir de los sueños”....
Ellos sueñan, y desde su rincón tibio débilmente iluminado, beben los sueños de la ciudad que afuera late.
En sus calles iluminadas, los pasos que retumban en callejones empedrados, las voces que se lleva la brisa fría.
La noche testaruda, empecinada se dice joven todavía. Baja la luna para mirarse y de ella se ríe. Más, desdeña el descanso y ondulándose al son de un tango nostalgioso, se resiste a las artes de Morfeo, y desafiante, lo espanta entre bostezos.
El video corresponde al tema SEEN SIN de Willy Crook y los Funky Torinos
jueves, 21 de abril de 2011
De ropas y modas
¡Que difícil se hace vestirse hoy en día, y no solo a causa de los precios que están por las nubes!
Hace unos días acompañé a RAT a comprarse unos pantalones. Por suerte para él, -a pesar de haberse ganado algunos kilos de más desde que dejó de fumar hace un año, y de que ya se le volaron unas cuantas chapas de la cabeza-, no ha perdido toda su galanura.
Podemos decir que la moda no lo ha desterrado fuera de sus fronteras como lo ha hecho con otros, y que todavía lo trata con decorosa amabilidad.
-Piufff! Todavía sale airosa la imagen que le devuelve el espejo en la prueba de un jean oscuro, y puede lucir con cierto aplomo una camisa con costuras un poco entalladas.
Reparé con empatía en los demás hombres que salían de los probadores contiguos para observarse en el gran espejo, y pedir opinión a sus acompañantes.
Desfilaban por la alfombra treintones y cuarentones mientras se miraban de atrás y adelante. Levantaban pecho y entraban panza.
-Mmm! Hay géneros que no favorecen!
Alguno daba unos pasos enfundado en un moderno pantalón medio chupín, pero el convencimiento no llegaba!
¡Cómo desviar la atención cuando el desequilibrio manifiesto en el flanco la pide a gritos! Y es que el culo parece desbordarse sobre piernas tan angostas!
-Ayy! Crueldad descarnada!
Si no se está entre las filas de jóvenes y adonis, -aquellos tocados por la varita generosa de la naturaleza para quienes no habrá cavilación en los espejos-, son tiranos los designios de la moda y los requerimientos de la imagen con fuerte acento citadino.
¡Y cómo se ensaña con los hombres en la mediana edad y en la media clase!
Recuerdo un pasaje del libro de Stendhal, “La cartuja de Parma”, sobre un oficial francés que pasaba grandes apuros por causa de su vestimenta y despertaba en las mujeres de la casa, una emoción nacida en la ternura, y contaba:...”que el Ejercito de Napoleón entró en Milán en 1796. Este ejercito que era admirado por los nobles de Europa y exaltado por su valor y representación, sin embargo era pobre. Carecían de zapatos, pantalones, casacas y sombreros.
Los oficiales fueron alojados en casas ricas puesto que había que reponerse.
Un Teniente Robert se alojaba en el Palacio de la Marquesa del Dongo. Tenía por todo capital un escudo de seis francos. En Lodi le había quitado a un oficial austríaco muerto de un balazo, un pantalón de nanquín, nuevo y hecho a medida.
Sus charreteras de oficial eran de lana y su casaca dejaba ver el revés por los rasguños del tejido. Su atavío personal ofrecía un detalle más triste aún: las suelas de su calzado eran pedazos de sombrero recortados en pleno campo de batalla. Aquellas suelas improvisadas iban sujetas a los zapatos con bramantes demasiados visibles, de modo que cuando el mayordomo se presentó en la habitación del Teniente Robert para invitarle a comer con la Sra. Marquesa, el apuro del oficial no tuvo límites.
Su asistente y él pasaron las dos horas que faltaban para la comida recosiendo un poco la casaca y tiñendo de negro, con tinta, los malditos bramantes de los zapatos...”
Con mucho menos dramatismo, y en un sentido más propio de nuestros días proclamo: ¡Pobre el hombre que pierde sus galas por cuestiones de la naturaleza y de la economía!
¡Que ambas hacen una unión formada en el infierno!
Da verdadera ternura ver a los hombres cuando toman conciencia que la relación entre la pretensión estética y la naturaleza de sus cuerpos a la postre se trunca, o se da a medias, reticente.
Ello más que con las mujeres. ¿Acaso porque estemos mejor armadas en esto de la galanura y la impostura del vestido?
jueves, 14 de abril de 2011
Relato de Jueves Literario: Un Relato Historico

UNA VISITA AL PAIS RANQUEL
Corre el mes de marzo del año del Señor de 1833. Una gigantesca columna de hombres de a pie algunos, y montados a caballos otros, todos armados hasta los dientes, marchan a campo traviesa arrastrando pertrechos, en dirección a las entrañas mismas del país Ranquelino.
En los primeros días del año, la Junta del Gobierno Nacional, haciéndose eco de la proclama de las aterradas poblaciones de las regiones del centro y norte de las provincias de San Luis y Córdoba, comisionó al Gral. Juan Facundo Quiroga, llevar adelante las acciones propias de guerra contra la indiada que habita al sur de la frontera que constituye el Fuerte San Lorenzo del Chañar.
El asunto todo no tiene novedad! Las incursiones arrasantes de los malones a las poblaciones cristianas, las escaramuzas, revueltas y persecuciones se han dado desde larga data. Por casi dos siglos el Fuerte de este paraje “de las pulgas” ha sido un vigía del desierto.
Apostado al margen del río Popopis, rebautizado Quinto, -de gran caudal de aguas-, ha permitido el asentamiento de destacamentos militares con cierta regularidad, y ha sido su misión, gendarme de las poblaciones, plantío y ganado.
El Ejercito del Centro comandado por el Gral. Ruiz Huidobro aúna enormes fuerzas para la contienda. El Regimiento Auxiliares de los Andes desde Buenos Aires, Regimiento de Dragones Confederados de Córdoba, Escuadrón Dragones de la Unión de San Luis, Batallón de Defensores de Mendoza se aprestan al convite, trayendo esta yunta, tranquilidad a los castigados ánimos de los vecinos en las poblaciones.
Se comenta, era grande el pavor que cundía entre la gente, pues eran muchos los rumores que circulaban acerca el rompimiento de las negociaciones de paz, que durante décadas había ocupado a más de una milicada, que entraba y salía como “por su casa” en los pagos de Poitahué, Trenel y hasta en la misma Leuvucó, principal asiento del Gran Cacique de los Rankül-che.
Los antecedentes se contaban por muchos y nefastos, por nombrar nomás a las malogradas incursiones de Anzorena y la de los hermanos Lucero, y el enfrentamiento sangriento en la posta de El Morro.
Y ni que hablar de las compañías de rufianes de alta monta que se había agenciado este “pueblo de las cañas”. Desertores de los ejércitos federales, bravucones crueles por fama, y de ferocidad mayor que los propios lanceros de Yanquetruz, cuya sola mención hacía estremecer de temor a las vecindades.
El muchacho es uno de los 115 fusileros a las órdenes del Capitán Prudencio Torres. Lleva una traza de pobre diablo al igual que tantos. Arrimados al fogón los hombres no tienen jerarquía, y se reconfortan tomando unos mates con azúcar quemada, cuyo trago dulce es bálsamo para paladares agradecidos.
Sabe él que los hombres desconfían de los amaneramientos extranjeros de Ruiz Huidobro, así como de las paqueterías de Quiroga.
Escuchó decir que el hombre se transporta en galera tapizada, y desde ya eso no condice en nada con estas tierras del Huinca Renancó.
Mira el campo que tiene delante. Franjas de suaves médanos se extienden a lo lejos, moteadas con espejos de agua dulce. Tierras blandas que proveen buenos pastos para la caballada aborígen, son el colchón improvisado para las piezas de artillería.
Es sabido que la pampa provee riquezas, y que los nativos cazan boliando a los ñandúes, y tienen harto liebres y mulitas para cazar a discreción.
Allá y acá hay diseminadas sombras de algarrobos y caldenes, pero más que nada es la muda intemperie lo que les aguarda.
De maleza rebelde y feroz como sus habitantes, crenchudos y piojosos, saben templar la espera.
-Cuentan las crónicas históricas que se enfrentaron ambos bandos a orillas de la laguna “Las Acollaradas”-
En tierras de incómodos guadales se miden por un lado el Ejército del Centro, y por el lado de la indiada los caciques Pichín, Caragüe, el Gran Painé, Eglanz, Calquín y Yanquetruz al mando de mil lanceros. Guerreros feroces, elegidos por su valor.
La crema innata del reino ranquelino estaba allí!
De tal encuentro sangriento luchado con esmero y bravura, quedaron como saldo 160 cadaveres y heridos entre los adalides ranqueles, entre ellos los tres hijos de Yanquetruz, y 51 muertos y heridos entre los cristianos.
Grande fue la algarabía de los soldados que creyeron despejado el horizonte, y mayor fue aún la decepción de los pobladores, cuando siguieron viendo las siluetas porfiadas de los capitanejos ranqueles en asedios posteriores....
PD: En 1856 se refundó el Fortín, como Fuerte Constitucional, último bastión de las poblaciones, desde donde salieron las tropas para la llamada "conquista del desierto" (1879/80). La población allí asentada pasó a llamarse con el tiempo Villa Mercedes, ciudad en la cual nací.
PD: El de la foto es el cacique Mariano Rosas (Panghitruz Güor) hijo del Gran Cacique Painé. Fue apresado por Rosas en 1834, y bautizado con ese nombre. En 1856 al fallecer su padre heredó el gobierno de los ranqueles y residió en Leubucó. Murió en 1877.
jueves, 7 de abril de 2011
Relato de Jueves Literario: La Cara.
El azar me emparejó con Solitude, el placer hizo el resto.
Arqueóloga accidental como ella se define, Solitude a diario escudriña la historia, y en este relato se mete en la piel de Irene, que adivino es en parte su propio reflejo.
Ha sido para mi un honor acompañar con una pincelada del pasado para el ensamble gustoso, un drama humano, como cualquiera, en todo ambiente y en todo momento. Gracias Solitude!
Mas relatos en lo de Gus: http://callejamoran.blogspot.com/
UNA MONEDA DE DOS CARAS
Una villa romana perdida en alguna parte, cuyas coordenadas nunca figuraron en los mapas, yace desubicada, para el mundo, son las ruinas de aquello que un día fue, la grandeza de otros tiempos; celosas guardianas de un secreto.
Aquella primavera Irene aprendió algo que siempre supo, en teoría; las apariencias engañan. No es bueno juzgar, la información que nos llega de forma fácil, a simple vista, hay que actuar con ella, como se actúa con la tierra que se extrae de la Unidad Estratigráfica, en cualquier yacimiento arqueológico; pasarla por la criba, y aislar minuciosamente la certeza, de cualquier otro pensamiento que la pueda contaminar. Porque, de lo contrario, nuestra hipótesis siempre será errónea, podríamos equivocarnos.
Los resultados de varias campañas de trabajo estaban aportando sus frutos; Un viejo Legionario, Marcus Fulvius, al servicio de Roma, logró en el año 62 instalarse en Hispanía, sin duda alguna, fue un hombre influyente; supo ganarse los favores del último emperador de la dinastía Julio-Claudia, Nero Claudius Cæsar Augustus Germanicus, “Nerón”. Una moneda con su efigie había servido de amuleto a Irene, durante años. Era solo una mala falsificación, de plata. Ahora tenía la oportunidad de reencontrarse, no con una, sino con varias, y todas ellas autenticas.
El viejo legionario había acondicionado un espacio, en el que aun podían encontrarse restos de las lujosas teselas; minerales preciosos, portados de Oriente, de Egipto, todos ellos dignos, para la ocasión; un pequeño santuario, en honor al emperador, en el que posteriormente, después de su muerte, el mismo lo habría divinizado… Sí, a ese Nerón, que todos nosotros conocemos porque una parte de la Historia, “Damnatio memoriae”, (cuando los emperadores caían en desgracia) se ha encargado de asociarlo con el estigma de la crueldad, y de la degeneración…
Pero, a Irene siempre le gustó mostrarse crítica con todo aquello que sus ojos veían, por que, ella sabía, sabe, por experiencia, que la objetividad no es fruto de una sola mirada, y que, si se desea “rozarla”, quien escucha y lee ha de mantener abierta su mente. De estudiante, ella ya se preguntaba; ¿por qué un hombre tan cruel, tan inhumano, depravado… después de treinta años de su muerte, seguía recibiendo ofrendas florales en su tumba, por qué…? Ahora, tal vez, tendría la oportunidad de averiguarlo. Las fuentes clásicas solían ser panegíricos, partidistas, destinados a enaltecer la figura de un determinado personaje. Y, quienes escribieron la Historia que hoy conocemos, la que a través de los siglos ha prevalecido, en contra de Nerón, estaba destinada a mancillar su memoria… ¿Por qué?, nuevamente, se preguntaba Irene… Se dice que Nerón, gozaba del respeto de los Partos. Poco sabemos del Nerón culto; del hombre al que formaron los estoicos, y que poco a poco, en esa época, ellos los estoicos, fueron conformando los cimientos de creciente Cristianismo; una “secta” perseguida que acabó por practicar el totalitarismo y la intolerancia con quienes no eran adeptos a su causa. Hoy sabemos que Nerón quiso conocer más y mejor, los misterios que se escondían en otros cultos, el de esos otros pueblos que él gobernaba. Cultos mucho más tolerantes que las filosofías en las que él mismo fue iniciado. Los Partos, adoraban a Ahura Mazda por lo tanto eran mazdeistas (una de las religiones más antiguas del planeta), en particular, rendían culto a Mitra (Se le menciona frecuentemente en el los himnos védicos y casi siempre aparece emparejado con Varuna, pero más allá de la mera aparición de su nombre, se conoce poco de él. Se conjetura, a grandes rasgos, que Mitra era el sol naciente, Veruna el sol poniente, o Mitra el cielo durante el día, Varuna el cielo por la noche, o uno es el sol y el otro la luna. En cualquier caso, es una deidad de luz o solar de algún tipo, aunque en tiempos védicos su mención vaga y general indica que su nombre era poco menos que un recuerdo. En Avesta es una deidad algo más viva, la que hoy, aun sigue simbolizando la piedad hindú…).
Marcus Fulvius era aún delgado y ágil. Su andar marcial delataba su pasado castrense.
Su valerosa participación en las campañas de la Galia, su incuestionable fidelidad a la causa y gloria del Imperio, tanto como su prestigio sin tacha, le valieron el favor del joven emperador reinante.
Nombrado procurator de la provincia de Tarraconensis, y hombre de la “confianza Neroniana”, bajo su ala protectora vivió en consonancia con los aires de paz y prosperidad que acompañaron a los sucesores de Augusto, y amasó una fortuna.
Desde la terraza de su residencia podía ver la verde pradera a lo largo de la cual se extendían sus dominios.
A un lado el bloque de viviendas de los esclavos, recubiertas en ladrillos. Allá una tropilla de caballos pastando. Y lejos, donde sus ojos se perdían en el horizonte, el campo abierto. Vastos trigales. Tierras fértiles que producían abundancia de cereales y de fauces generosas, de las que se extraían todo género de metales.
Cundía delante de sí el verde irrefrenable, y sin embargo podía sentir la brisa salobre que llegaba del mar a sus espaldas.
Hacia días que no dormía bien y su mente no tenía descanso.
Los recientes acontecimientos políticos originados en el descontento de la nobleza rancia, -a la que pertenecían los gobernantes de las provincias occidentales del Imperio-, ensombrecían su destino.
Inquieto recorrió las estancias de su residencia. Observó con desgano las paredes y techos ornamentados con finos mosaicos y pinturas. Donde quiera dirigiera sus ojos, había objetos de lujo. Vasijas sopladas con vidrios fundidos en tonos ocres, grises y bronces. Brillaba la platería, las figuras doradas y las tallas en ónice.
Parado bajo el dintel del ingreso a la cámara nupcial, contempló el mural que lo retrataba junto a su esposa.
Livia tenía un cutis pálido, los cabellos cuidadosamente peinados enmarcaban pulcramente su cara ovalada y su fino cuello.
La serenidad de su mirada y la posición de los hombros, denotaban cierta afectación propia de su estirpe patricia.
-Aún rodeada de riquezas, esa matrona romana a la que vio envejecer y envilecer a su lado, odió cada segundo que estuvo alejada de los suyos, sus privilegios e ilustres tradiciones. -Pensó con amargura.
La mujer de principios fuertemente enraizados en los valores republicanos de la antigua clase dominante, reprobaba el esplendor ostentoso, las extravagancias y el gusto por el lujo extranjero que profesaban los nuevos ricos.
La íntima convicción de su superioridad moral, le había hecho adoptar a través de los años, una pose de resignación estoica. De vergüenza dignamente digerida.
Sus ojos apagados y su rictus agriado lo acusaban de acomodaticio!
Se dijo que su esposa era afortunada después de todo. Su mente estrecha jamás corrió riesgo! Ninguna duda se asomó en ella ni abrió paso a debate alguno! Y considerando los vientos que corrían, puede que su vieja raigambre la pusiera a salvo del revisionismo histórico, que procura indulgencia, y ofrenda al vencido para desquite del juicio crítico.
Marcus Fulvius atravesó el atrio rodeado de columnas y se encaminó al interior del santuario, atraído por las luces ígneas que arrojaba la llama crepitante.
Se detuvo frente al altar dispuesto para la adoración, el recogimiento y la oración…
Siempre se vio a si mismo como un estadista. Su mente y espíritu que no reconocían fronteras más que la del valor y la lealtad, habían abrazado con fervor el credo de su emperador.
¡Como resistirse a la fuerza arrolladora de ese joven, -que otrora discípulo de Séneca-, era venerado por los reyes Mitrídates como al propio sol viviente!
Brillante y entusiasta, de espíritu sagaz e inquieto, buscador de verdades, encabezó el cambio profundo y ambicioso que implicaría un sesgo en los cimientos culturales de la vieja Roma.
Y él, Marcus Fulvius se había sentido honrado de ser depositario de fines elevados, y de compartir los ritos dignos de los hombres de armas, en cuyo tronco se valoran el honor, la hombría, la fidelidad y la hermandad.
Sin embargo,… la marcada inclinación del emperador por las doctrinas orientalistas entre otras causas, provocarían su caída. –Lo sabía. La revuelta ya estaba en marcha.
Tomó una moneda de oricalco y la observó con detenimiento.
En una de sus caras se veía el busto del emperador con una corona radiada.
En la otra, SECVRITAS AVGVSTIS…paradójicamente una alegoría de la seguridad.
El hombre sentado en su trono, en pose relajada, porta un cetro en su mano izquierda y a sus pies un altar encendido.
Livia jamás posó un dedo sobre una de ellas, ni lo posará. –Dijo esto último en voz alta, sorprendido por la naturaleza de los pensamientos que acudían a su mente.
Arrojó la moneda sin remordimiento, y admitió con ironía, la inutilidad de cualquier esfuerzo. Y dejo que libres sus pensamientos, fueran a confluir a esa domestica realidad intramuros. Reducida a un duelo de conciencias con su esposa…
Irene observo la moneda y pensó en ese desconocido, al que la sentencia de la Historia condeno a no tener el más mínimo derecho. Las dos caras de la moneda pensó: En una, la persona, frente a su decisión de no acatar lo que le dicta la mayoría. En el anverso, el poder, su peso… que todo lo puede; todo lo magnifica, o, destruye… Persona y poder; pasión y sentencia; odio y destrucción. La arqueóloga guardo la moneda en su bolsillo, y dirigió su mirada hacia el horizonte, se preguntó, si tal vez Mitra, habría dejado su luz encendida para él… Todos necesitamos una luz que nos guíe. Cuentan los fieles mazdeistas, que cuando la gran llama se apague, el mundo entero sucumbirá… Un guardián vela por esa llama, en la actualidad, como lo hicieron sus antepasados; ellos velan por y para que el caos no se apodere de nuestras vidas. Tal vez Nerón creyó en esa llama, y la buscó, y ese fuese su único castigo… Irene da la espalda a la Villa, al viejo legionario… a Nerón. Tal vez, ella también necesita sentir que la llama sigue viva; también necesite creer, aferrarse a algo, cuando todo a su alrededor se apaga… Porque, en el fondo, las personas, no somos tan distintas, aunque hayan trascurridos siglos, muchos siglos
lunes, 28 de marzo de 2011
Reflexiones: El Secreto.
Que el universo responde a la atracción que ejercen las imágenes que prolongadamente tenemos en pensamiento y la actitud que acompaña ese pensamiento.
Básicamente que lo semejante atrae lo semejante, y que las personas atraemos aquello que más pensamos.
Así lo dicen sintéticamente el video thesecret.tv, y más ampliamente el libro de Rhonda Byrne, que es un libro de autoayuda, y no uno al estilo "El Código Da Vinci", como el título inicialmente parece indicar.
Ahora, asumiendo la lógica de su contenido, y considerando que hace casi seis años que RAT y yo tenemos un pensamiento fijo en mente, y nuestros mayores esfuerzos médicos, económicos y emocionales han sido siempre enfocados a materializar ese deseo, no me queda más que preguntar si el universo es sordo a mis pensamientos, o si acaso el canal de delivery se encuentra obstruido? En cuyo caso espero no sea permanente!
El secreto que trata de la ley de atracción, -y aquí les dejo un link que lo explica mejor y más extenso que yo-, dice:
Que siendo los seres entes de energía, atraemos como un imán según donde depositemos nuestra energía. Sin embargo la mayoría de las personas lo que hacemos mal es concentrarnos en las cosas que no deseamos.
Si estamos enfermos decimos que no queremos estar enfermos, o no queremos más de estos o aquellos problemas, hablamos con otros de las cosas malas que nos suceden. Nuestros pensamientos son esos: enfermedad, problemas, malestar etc, por tanto el universo en respuesta nos devuelve más de lo mismo.
Será esa, una premisa en apariencia simple la respuesta que ponga fin a la terquedad de nuestros cromosomas, que no quieren cruzarse en un trenzado parejo? Mmm!
Hace unos días una querida amiga, quien por cierto leyó el libro de R. Byrne me dijo:
-Vos le das demasiada importancia a lo que dicen las estadísticas y lo que dicen los médicos. –No son dioses!
Y yo pensé, que a pesar de estar rodeada de gente a la que le pasa lo mismo, de tener a la vista valores de laboratorio, índices médicos de una objetividad incuestionables, y de resultados tangibles desmoralizantes, conservo mi optimismo!
Al punto de desoír al galeno que con insistencia me indica desistir de mi carga genética, -y aunque mi comprensión lo acompaña-, la verdad es que me inclino gustosa por atender a aquél, que sin darme grandes esperanzas me dice lo que mi fe aún quiere escuchar!
Volviendo a la parte interesante, el video que esta plagado de testimonios editados al mejor estilo de un canal de compras, brinda unos indicativos de como funciona la ley de atracción:
1. Pensar lo que deseamos, formulárselo al universo. Para lo cual debemos saber que es realmente lo que deseamos, para no incurrir en incongruencias entre las actitudes que manifestamos y nuestros deseos.
2. La respuesta. Aunque no veamos el camino o la manera en que esos deseos sean realizables, el universo encontrará la manera de otorgarnos nuestros deseos. La forma en que lleguen a nosotros queda librada al universo.
3. Recibir, estar abiertos a las respuestas del universo, para lo cual debemos poner nuestras emociones en consonancia con nuestros pensamientos. Si queremos bienestar, habrá que acompañar el pensamiento con la sensación de sentirse bien actualmente, porque la atracción de lo que se quiere responde más a la emoción que al pensamiento en sí.
Para ello propone ciertos ejercicios cotidianos:
-Pensar en lo que se quiere. Visualizarlo. Verse a uno mismo teniendo eso que se desea y sintiendo la emoción que lo acompaña, como si ya lo tuviéramos.
Cualquier ayuda extra que nos haga visualizar y sentir como quisiéramos es valida
Podemos ir a los lugares donde está lo que deseamos, escuchar, tocar, etc
-Y luego agradecer por las cosas que tenemos, aunque sea difícil encontrar los motivos por los que agradecer. Eso ayuda a ponernos en un ánimo positivo, y es sin dudas un buen comienzo para generar una sensación de bienestar, con miras de permanencia.
En fin, creo que como todos los mensajes de autoayuda tienen el valor de intentar que apuntalemos los aspectos positivos para mejorar las condiciones de nuestras existencias, aunque a la fórmula se le encuentren las hilachas y que por cierto las tiene.
De hecho leí de un crítico en una página que no recuerdo, algo así:...le resta el planteo importancia a la injerencia que tienen nuestras acciones como causa del malestar o daño de otros, y por tanto la responsabilidad que nos cabe por ellos, ya que para curarse o sentirse bien el afectado no debe más que invocar esa relación individual con el universo...
Yo por mi parte rescato el mensaje, desenvolviéndolo de su embalaje, que no es ningún secreto y se encuentra en lo profundo de la sabiduría popular, pero a veces olvidamos y esta bueno recordarlo:
Pasa que muchas veces los medios, las formas de vida, los modelos impuestos por la sociedad que nos rodea, la necesidad de arribar a la inmediatez de los resultados en desmedro de los procesos, moldean nuestros pensamientos, los unidireccionan, de la misma manera que la auto conmiseración y la de los demás condiciona nuestros actos.
La perspectiva de hacer del bienestar un ejercicio conciente y voluntario parece inicialmente naif, pero tiene un atractivo vigente y una fuerza tan movilizante que se gana sin esfuerzos el viso de validez universal.
Después de todo, ya lo dice el refrán: “Quién no vive como piensa, acaba pensando como vive.”
jueves, 17 de marzo de 2011
Relato de Jueves Literario: El Concierto.
Hoy los jueveros nos reunimos para ejecutar un concierto. Y yo fui convocada para tocar el violín. Espero disfruten el espectáculo! Más instrumentos en lo de Gustavo: http://callejamoran.blogspot.com/MELANCOLIA DE UN VIOLÍN
Un débil rayo de luna ilumina las costas cenagosas.
El bergantín amarra a orillas de la isla Bermejo, y de ahí salen en botes los tripulantes hacia la costa.
En tierra los esperan un grupo de hombres fornidos que sin demora y sin decir palabra, empiezan a descargar la mercadería.
Rápidamente abren los arcones y extraen maravillados las varas de tela y paños coloridos, tapices orlados, piezas de escultura y otras pequeñas obras de arte a las que tratan con reverencia.
En un santiamén, con tantas manos trabajando, quedaron desparramados los tesoros en la arena húmeda. Barricas de vino, de agua ardiente, jarros con aceitunas y embutidos, espadas, pistolas, arcabuces y alforjas repletas con chucherías que relucen ante aquellos ojos.
Los hombres miran aliviados esta pequeña fortuna, que tan bien les viene para pedirle una tregua a la pobreza que los circunda.
Ya tienen ubicados compradores para la mayor parte de la mercadería. Incluso las pinturas y esculturas tendrán destino asegurado en las estancias palaciegas de la zona, de las que ya hay varias, algunas pretenciosamente construidas a semejanza de las Villas Toscanas.
Y es que hay tanta avidez entre las gentes de estos lugares por cosas lindas, de calidad, o de las que sean, que no van a tardar en sacárselas de las manos!
El contrabando es la única manera de comerciar con algo de ventaja en las provincias del Virreynato del Rio de la Plata por esos tiempos de fines del siglo XVIII. Todos, hasta los funcionarios hacen la vista gorda ante las prácticas de los comerciantes locales, que van en detrimento de las fuertes restricciones que les impone una España, afanosa de comerciar en condiciones de monopolio.
El bergantín que navegó casi sin escalas desde el puerto de Recife en el norte de la costa del Brasil, es capitaneado por un portugués que lleva años recalando en estas costas agrestes al sur de la boca del Tuyu.
Por allí se ven en las noches, las fogatas de las rancherías miserables sobre los pajonales, -montadas para el contrabando-, y que cada tanto son tragadas por la arena.
Entre todos los objetos preciados hay un violín. El capitán lo toma de su mástil arqueado, también el arco, y se lo acerca a los hombres.
-Es una pieza de mucho valor! Una reliquia fabricada en el propio taller de los Amati en Cremona para la importante familia Babarigo de la Serenísima República de Venecia. -Afirma.
-E´muito singolare! -Casi grita en una mezcla de portugués e italiano mientras alza el instrumento y con su mano libre hace gestos de grandeza.
Claro que su origen a él no le consta. Lo escuchó decir de boca de un comerciante falto de escrúpulos en medio de su desvarío febril.
Aseguraba este último mientras lo aquejaba la calentura, haberse hecho con el instrumento de tan preciada valía, por medio de sus “artes de malandra” en algún lugar cercano al Castelfranco, o algo así.
El hombre había muerto con horribles pústulas infectas en su cuerpo, retorciéndose del dolor, por lo que a su parecer, el violín debía de estar maldito.
Los hombres que no estaban habituados a hablar más que de números con el capitán, desinteresados, le entregan el instrumento a Julián el gitano. El único entre ellos que sabe tocar las cuerdas, enseñado por su padre, un marino que había arribado a estas tierras con una partida de Genoveses mucho tiempo atrás.
Julián toma el instrumento, y con gesto tierno que los demás no ven, lo ciñe por el estrechamiento de su cintura, lo acerca a su nariz y lo huele, con una inspiración profunda. Nadie se lo disputará.
Será acaso un premio de consolación con el que la providencia quiera compensarle la pérdida de su amada?
A orillas del lago de Los Sauces, en la choza cuyo patio es trazado por las empalizadas de troncos de sauce y ceibo, hay fiesta.
La amada de Julián el gitano, acaba de casarse con el hombre elegido por su padre. Uno que le lleva veinte años, posee corrales con animales, y va en vías de prosperidad.
A ella no le desagrada la elección, ya que a pesar de haber alentado al joven, en el fondo le asustan esos ojos graves de un negro insondable.
Los invitados beben, chacotean y bailan sobre la tierra apisonada bajo la sombra de una higuera, y le piden a Julián el gitano toque en su violín, algunos valsesitos.
No es un vals lo que sale de sus cuerdas, es una triste romanza que su sangre Romaní empuja, lo que empieza a desgranarse en acordes.
-Si me hubieras querido, no estarías ahora amostrando los dientes! Ay! Ay!
Llora el violín y suelta en ronquidos su maldición de desamor.
Y parecen salir uno a uno con las notas, los espíritus encerrados que gozan de los placeres melancólicos.
Hijos de la luz, románticos y delicadas manifestaciones de un renacimiento de otras tierras, de otros tiempos, de otros verdores y aires. Llenan los espacios con vislumbres de preciosa vida lejana.
Se siente en el patio la atmósfera sublime de la cámara de alabastro del Palazzo de Ferrara, de cuyas paredes cuelgan las más finas expresiones pictóricas.
Y aparecen pantallazos, como en sueños coloridos, los santos en el retablo de la Iglesia de San Liberal.
Y atenúan los colores de los aguaribayes las pinceladas celestiales.
Y susurra la madera abombada los nombres de los maestros venecianos, Bellini, Giorgione, Vecellio...
jueves, 10 de marzo de 2011
Relato de Jueves Literario: Ella.
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MUJER MADURA BUSCA
Esta vez el dato parece certero.
Su pequeña nietita que ya tiene edad para ir a la escuela, vive con esos padres putativos en una casa del barrio de Chacarita.
Lleva años buscándola. Fue muy difícil seguirle los pasos a esta pareja huidiza entre tanta mudanza, para perderlos en un par de oportunidades en la negrura de la noche.
Ahora tiene que andarse con mucho cuidado si no quiere perderles el rastro nuevamente.
Corren los años 80 y su actividad clandestina ya no es tan clandestina, ni tan desprovista de ayuda oficial.
Hay cientos de denuncias en los juzgados e investigaciones en curso, por tanto es dable que los que son buscados, redoblen esfuerzos para permanecer de incógnito.
Ella y el resto de las “viejas” como se autodenominan, siguen más por costumbre que por necesidad, usando viejos eufemismos como “las flores” para citarse en la confitería Las Violetas del barrio de Almagro, o hablando de “cunas”, “mamaderas”, “mamitas” en clara alusión a su trabajo de inteligencia.
Y es que así, sin mucho aspaviento, estas mujeres han vertido litros y litros de tintas, han escrito infinidad de notas, empapelado paredes con fotos.
Se han bebido litros y litros de mate y café juntas, han hablado con uno, con otro, hasta secar sus gargantas. Han pulido los tubos de teléfono con el roce de sus orejas y se han despellejado los dedos marcando los números, hasta borrarlos del dial. Han viajado y corrido detrás de cada rumor. Gastaron zapatos recorriendo las calles, dejaron maridos e hijos en casa, se disfrazaron con pelucas, sombreros y hasta vendieron libros a domicilio.
Y como quién no quiere la cosa, han efectuado un vasto trabajo de documentación de datos, por el que se desviviría cualquier investigador que se precie de tal.
Las viejas urdieron un plan para Ella.
Deberá mudarse “virtualmente” al barrio, y hacer lo que todas hacemos cuando estamos en casa: Ir a la verdulería en bata y ojotas, comprar el diario los domingos, ir a misa, y peinarse en la peluquería de doña Irene.
La meta es ver de cerca a la niña sin levantar sospechas.
Hasta allí llegan las viejas, por la autoridad que les da la sangre, el resto..., el resto no es de su competencia!
Correrá por los carriles que dispone otra autoridad.
Su corazón que es un veterano de tantas búsquedas ya se ha hecho resistente.
Sabe con exactitud donde poner la ansiedad para que no estorbe, y cabalga a lomo del fracaso con la soltura de un avezado jinete. Ajusta el paso, cuida de no desbocarse, y se apea de cada intento fallido solo para descansar.
Y cuando su ánimo lo dispone al recuerdo, se desajusta un poco los tendones encallecidos por una determinación temeraria, por una templanza absurda, y por una paciencia inhumana.
Y pide a Dios le de salud para que no se quede atrás su cuerpo grueso, y acompañe siempre a la voluntad férrea.
Como cada mañana Ella sale tempranito de su casa, antes de que las masas de trabajadores copen el transporte público.
Ya tiene todo arreglado con su cuñada para que le de una mano con la casa y la comida a su esposo, y que lo atienda cuando necesite algo.
Últimamente el viejo anda con la salud flojita.
No todos los días hay suerte, pero hoy, quien sabe?
Si hasta se consiguió un dentista al frente de la casa, y ya tiene turno para empezar la consulta.
Ella sube al colectivo que la llevará todos los kilómetros que separan su casa en el sur del conourbano bonaerense hasta casi el norte de la capital.
Lleva un vestido simple de entrecasa y la bolsa del mercado. Ambos la ayudarán a caminar confiada por el barrio, y hacer en definitiva, como que su vida es de allí.