Se cuentan más cuentos para celebrar la Navidad en lo de Gustavo: http://callejamoran.blogspot.com/
TRIBULACIONES Y ENREDOS EN UNA NOCHE DE VERANO
Don Nicolás está buscando información en el servicio meteorológico. Desea saber que tanto calor hará en Buenos Aires la víspera de Navidad y si acaso hay lluvias pronosticadas.
“Se espera tiempo caluroso y húmedo, nubosidad en aumento, no habrá tormentas por el momento”;...en resumen: ¡no hay esperanza alguna de que refresque por la noche, ni se espera que soplen vientos que acerquen frentes fríos de ningún lado!
Un resoplido de desaliento, largo y estertóreo le sale de las fosas al tiempo que deja caer sus hombros abatidos.
-No sé que esperaba encontrar, -se dice, en tanto mira de reojo su traje rojo que luce brillante e impecable sobre la cama.
Lo cierto es que el clima subtropical de los veranos porteños lo está matando. La última vez que estuvo por Buenos Aires se le ocurrió vestir su flamante piel de marta cibelina que adquirió en Ucrania. El roce de la coqueta estola sumado a la sudoración le provocó un sarpullido espantoso.
El médico le explicó que definitivamente esto de tener que ir al sur le genera una anticipación estresante que es perjudicial para su salud, y que lo mejor sería que cambie de hábitos.
“Oiga amigo, deje la etiqueta de lado, hágame caso: póngase un traje livianito acorde al clima.”, le dijo. Y para reforzar su argumento agregó: “Es de sabios adaptarse al medio ambiente, y sino: ¡mire a los brasileños que hasta sus policías andan de pantalones cortos!” A lo que Don Nicolás asintió mientras chasqueaba su lengua en señal de resignación.
Ya es casi Nochebuena, Don Nicolás busca que ponerse pero no encuentra nada que le parezca apropiado. Por fin da con unas bermudas rojas de micro fibra que a duras penas le entran, y una musculosa caladita que se trajo una vez por accidente de alguno de los arrabales de la ciudad, y lleva al menos dos décadas en el fondo del armario.
Buenos Aires, 24 de diciembre, 21:00 hs.
Don Nicolás aparca el trineo en la azotea y se dirige al quincho en cuyo extremo, adosado a la pared, se encuentra el nicho donde se asan las carnes y achuras sobre carbones encendidos. La parrilla está bien alta y apenas inclinada, por tanto las carnes se están haciendo a fuego lento; Con periodicidad que parece cronometrada: ruedan gotas de grasa por los hierros acanalados y el chirrido del carbón: atrapa los sentidos con la habilidad de un mantra repetido.
Y así, sumido en sus pensamientos como está, Don Nicolás encuentra que el aroma que despide la parrilla es apetitoso, la mesa está servida, y...se le antoja una copa de vino. Se sienta a la mesa, en tanto piensa que reina un silencio inusitado. Sabe que los habitantes de la casa están todos en la parroquia vecina, ya los vio cuando iba de pasada.
Desde el púlpito hasta la puerta el edificio estaba repleto de feligreses. Había personas sentadas y paradas abarrotadas en su interior, todas con caras brillantes de humedad. Las ventanas estaban abiertas y algunos boqueaban por un poco de aire fresco, pero era inútil, los ventiladores arrojaban aire tibio y los abanicos que se agitaban solo servian para fatigar muñecas, disimular bostezos y empujar alientos viciados y ausentes de mentol.
Sí, hay un silencio raro, pero debe admitir que en parte se debe a su propio mutismo. El médico le advirtió que no se le ocurriera andar por ahí al grito de ¡Ho, ho, ho!, ya que todavía hay cenizas volcánicas volatilizadas en el aire, y aspirarlas puede ser malo para sus pulmones.
¡Don Chicho!, a su espalda lo sorprende el grito de Miriam que asoma su cabeza por la ventana cercana.
Miriam, que había asumido que la silueta panzona que vio desde su ventana le pertenecía a Don Chicho, está tan sorprendida como Don Nicolás que se siente pillado en falta.
-¡Soy Papá Noel!, -atina a decir. Se percata de lo extraño que debe lucir en paños menores y aclara: -Estoy vestido así por prescripción médica.
Miriam mira con desconfianza al hombre que lleva puesta una ridícula musculosa ballenera. Los agujeritos están estirados y tan tensados a la altura de su barriga que le recuerda un matambre arrollado con cordel. –¡Aha!, le contesta Miriam escéptica que no sabe si llamar a la policía, aunque sospecha que en la comisaría no habrá nadie que la atienda a esas horas. Decide ponerlo a prueba y hace uso de las notas mentales sobre lo que conoce de este personaje que rápido acuden y seguidamente lo interroga: -¿y dónde está su trineo?, "en la azotea", recibe por respuesta. Y a Miriam le parece escuchar vagos sonidos de cascos que vienen de arriba.
-¿Y...y...que hay de la chimenea? -¿qué chimenea? –contesta Don Nicolás visiblemente fastidiado. -¿Usted no entra por la chimenea?; –¡A ver! ¡Fíjese bien!, ¿acaso ve usted alguna chimenea?, ¿cómo no sea que me deslice por el conducto de las parrillas, lo cual sería harto difícil no cree?, -Don Nicolás formula esta última pregunta con tono sardónico; endereza su postura para recobrar la dignidad mancillada y se gira dando por terminado el intercambio con la molesta vecina.
Miriam que sigue allí, tozuda no quiere dar el brazo a torcer, y reparando en la copa de vino que el hombre de barba cana dejó por la mitad lo increpa apurada: -¡Oiga, espere!, ¿esa copa es suya?,¿pero... usted bebe?, ¿no es usted musulmán?
-¡Ah no!, ¡con el vino no! –grita Don Nicolás que no puede dar crédito a lo que escucha. -¿musulmán?, ¡esos, los reyes magos de oriente mujer ig...i...!, ¡intolerancia no es lo que predica mi religión! ¡Vamos! ¡Más bien tolerancia a cualquier elixir, del color y sabor que sean!, potentes aguardientes, frutados, amarillentos y maltosos, o violáceos maduros al calor de buenos taninos, ¡a todos doy la bienvenida!
¡¡Pero que barbaridad, lo descreída e insolente que está la gente!!
Porque yo tenía un placard que parecía no tener fondo. El mismo albergaba un universo de cosas variadas y algunas hasta olvidadas. Grande fue su fama y a mucha gente su capacidad impresionó, que a menudo sobre un objeto o prenda preguntaban: ¿Acaso lo sacaste del fondo de tu placard?
jueves, 22 de diciembre de 2011
jueves, 15 de diciembre de 2011
Relato de Jueves Literario: Una(s) foto(s) y su porqué.
La convocatoria es de Gustavo quién pide que colguemos la foto que le enviamos a Mónica para hacer su magnífico collage Navideño, y digamos algo sobre ella.
Hay más fotos en los de Gustavo, y de paso pasen por lo de Mónica para ver su extraordinario trabajo.
Este es todo un acontecimiento para mi, ya que había decidido al dar inicio a este espacio no poner fotos personales. Estuve dudando de hacer este post y había decidido no hacerlo, pero... cuando ví que mi compañera bloggera Any, compañera también en el anonimato (de cara al menos, no así de sentimientos) había puesto su fotografía en la entrada de su blog dije:¡bueno!¡ si Any pudo, venció lo que tuvo que vencer, entonces yo también!, y es más, redoblo la apuesta y pongo dos fotos en esta entrada. Así que a continuación: Una(s) foto(s) y su porqué.
Agradezco de todo corazón a Mónica por el lindo regalito de Navidad que nos hizo a todos, en especial agradezco su generosidad, su sensibilidad y el enorme cariño con el que cosió todos esos maravillosos detalles, nos compuso, nos puso del derecho y del revés y finalmente quedó una fotografía de colección.
Las fotos fueron tomadas en Casapueblo, Punta Ballena Uruguay en dos días consecutivos de mediados del mes de marzo de 2010 y tienen que ver con este post que publique aquella vez.
Aclaro que no estaba allí sola, RAT estaba detrás de la cámara.
La foto de la izquierda corresponde al primer día que fuimos al museo Carlos Páez Vilaró. Ese día llovía, soplaba viento y estuvo bastante fresco pero igual estábamos felices, emocionados,...bronceados, pero pasó que llegamos un poco tarde y ya casi a la hora en que se pone el sol y toda la gente se acomoda en la terraza para ver el hermoso espectáculo. Nosotros no fuimos menos y nos unimos al resto pensando que después tendríamos tiempo de recorrer el museo, pero hete que cerraba inmediatamente después de la puesta del sol.
Los empleados del lugar ante nuestra cara de desilusión nos propusieron volver al día siguiente con los tickets de ingreso que teníamos en mano y así lo hicimos.
La foto de la derecha (que fue la enviada a Mónica) da cuenta de la segunda visita y allí estoy en esa terraza, con el pelo acomodado, diciéndole adiós a los últimos vestigios de una tarde que coronó una jornada espléndida.
Hay más fotos en los de Gustavo, y de paso pasen por lo de Mónica para ver su extraordinario trabajo.
Este es todo un acontecimiento para mi, ya que había decidido al dar inicio a este espacio no poner fotos personales. Estuve dudando de hacer este post y había decidido no hacerlo, pero... cuando ví que mi compañera bloggera Any, compañera también en el anonimato (de cara al menos, no así de sentimientos) había puesto su fotografía en la entrada de su blog dije:¡bueno!¡ si Any pudo, venció lo que tuvo que vencer, entonces yo también!, y es más, redoblo la apuesta y pongo dos fotos en esta entrada. Así que a continuación: Una(s) foto(s) y su porqué.
Agradezco de todo corazón a Mónica por el lindo regalito de Navidad que nos hizo a todos, en especial agradezco su generosidad, su sensibilidad y el enorme cariño con el que cosió todos esos maravillosos detalles, nos compuso, nos puso del derecho y del revés y finalmente quedó una fotografía de colección.
Las fotos fueron tomadas en Casapueblo, Punta Ballena Uruguay en dos días consecutivos de mediados del mes de marzo de 2010 y tienen que ver con este post que publique aquella vez.
Aclaro que no estaba allí sola, RAT estaba detrás de la cámara.
La foto de la izquierda corresponde al primer día que fuimos al museo Carlos Páez Vilaró. Ese día llovía, soplaba viento y estuvo bastante fresco pero igual estábamos felices, emocionados,...bronceados, pero pasó que llegamos un poco tarde y ya casi a la hora en que se pone el sol y toda la gente se acomoda en la terraza para ver el hermoso espectáculo. Nosotros no fuimos menos y nos unimos al resto pensando que después tendríamos tiempo de recorrer el museo, pero hete que cerraba inmediatamente después de la puesta del sol.
Los empleados del lugar ante nuestra cara de desilusión nos propusieron volver al día siguiente con los tickets de ingreso que teníamos en mano y así lo hicimos.
La foto de la derecha (que fue la enviada a Mónica) da cuenta de la segunda visita y allí estoy en esa terraza, con el pelo acomodado, diciéndole adiós a los últimos vestigios de una tarde que coronó una jornada espléndida.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Relato de Jueves Literario: El grito de los excluidos
La convocatoria de esta semana la lidera Gastón en su espacio: http://gastondavale.blogspot.com/, allí se escuchan otros gritos.
EXCLUIDA
Una vez fui desalojada de tu alma.
Si tuviera que apuntar materialmente el hito, como una muesca que se hace en el almanaque: diría que fue un atardecer; en el momento justo en que los últimos rayos de luz se metían debajo de la línea del horizonte, atrás de los edificios lejanos.
No hubo signo exterior que lo delatara...¡bueno!, tal vez una sombra cruzó fugazmente por tu mirada, pero de eso solo pudo haberse percatado un observador avezado.
Casi nada fue el comienzo del fin. Apenas un globo que se soltó, sonando a hueco el despegue por el roce del hule inflado, y se elevó hasta las nubes.
Así un pronombre posesivo se evaporó, sin estridencias, junto a los últimos vestigios de un día que moría.
Luego, siguió el desguase de un amor. Un viento gélido entró en tu mente y barrió mis sueños que por un rato también fueron tuyos.
Me desterraste de tus planes y me extirpaste de tu futuro con precisión de cirujano.
Drenaste tu sistema de todos mis aromas, me excluiste de tus sabanas y de tus álbumes de fotos; y a un tiempo el destrato: me cambiaste la combinación de la cerradura de tu corazón...estando yo del lado de afuera, ¡naturalmente!
Por último: se fue tu cortesía, y se llevó con ella los recuerdos, grandes y pequeños, de lo que alguna vez fue, y luego no más.
EXCLUIDA
Una vez fui desalojada de tu alma.
Si tuviera que apuntar materialmente el hito, como una muesca que se hace en el almanaque: diría que fue un atardecer; en el momento justo en que los últimos rayos de luz se metían debajo de la línea del horizonte, atrás de los edificios lejanos.
No hubo signo exterior que lo delatara...¡bueno!, tal vez una sombra cruzó fugazmente por tu mirada, pero de eso solo pudo haberse percatado un observador avezado.
Casi nada fue el comienzo del fin. Apenas un globo que se soltó, sonando a hueco el despegue por el roce del hule inflado, y se elevó hasta las nubes.
Así un pronombre posesivo se evaporó, sin estridencias, junto a los últimos vestigios de un día que moría.
Luego, siguió el desguase de un amor. Un viento gélido entró en tu mente y barrió mis sueños que por un rato también fueron tuyos.
Me desterraste de tus planes y me extirpaste de tu futuro con precisión de cirujano.
Drenaste tu sistema de todos mis aromas, me excluiste de tus sabanas y de tus álbumes de fotos; y a un tiempo el destrato: me cambiaste la combinación de la cerradura de tu corazón...estando yo del lado de afuera, ¡naturalmente!
Por último: se fue tu cortesía, y se llevó con ella los recuerdos, grandes y pequeños, de lo que alguna vez fue, y luego no más.
martes, 15 de noviembre de 2011
Hierros
Puente Transbordador Nicolás Avellaneda, La Boca, Buenos Aires
Hilos de hierro no aptos para rueca: ¿cómo voy a deshilvanar las duras hebras de tu enredada urdimbre?
A golpe de martillo, ¡grave estruendo ha de ser!
Sopla cálido viento el fuelle curtido del viejo bandoneón.
Se guarda el cielo los chirridos agónicos del noble metal, a cambio: promete aliviar los sollozos con resplandeciente sol.
Desde abajo, el río le disputa correosas virutas.
Negras lágrimas, estrellas anisadas...y por las noches: ¡se siente un igual!
Hilos de hierro no aptos para rueca: ¿cómo voy a deshilvanar las duras hebras de tu enredada urdimbre?
A golpe de martillo, ¡grave estruendo ha de ser!
Sopla cálido viento el fuelle curtido del viejo bandoneón.
Se guarda el cielo los chirridos agónicos del noble metal, a cambio: promete aliviar los sollozos con resplandeciente sol.
Desde abajo, el río le disputa correosas virutas.
Negras lágrimas, estrellas anisadas...y por las noches: ¡se siente un igual!
viernes, 28 de octubre de 2011
Convocatoria Halloblogween 2011
Esta semana estamos invitados a participar de la fiesta terrorífica que se festeja en el blog de Teresa. Vamos a hacer estremecer los blogs. Hay más relatos escalofriantes en: http://teresacameselle.blogspot.com/
BELEK, EL ENANO VAMPIRO
Nadie se atreve a poner un pie fuera de su casa cuando se hace noche en el barrio de Flores.
Son muchos los gatos y perros desaparecidos; y aseguran los hombres: ha sido sorbida la sangre de los desprevenidos animales mediante hincados colmillos; tanto como han servido sus carnes resecas para engrosar el caldo de Belek, el enano de los Cárpatos.
Dos semanas han pasado desde que Boris Loff, el hombre bala y la mujer barbuda sorprendieran al saltimbanqui ceñido de pies y manos libando el jugo vital del cogote de Vera, la mona estrella del circo de los Zares. Desde entonces, el vampiro se refugia en las inmediaciones del gran cementerio.
El aire frío de la noche sin luna se mete en los huesos de los vecinos que avanzan con pasos apretados, armados de palos y gruesas antorchas en dirección a la estación de trenes.
Un aullido agudo quiebra la parálisis de las horas....
Los hombres se estremecen, corren con el alma saliéndoseles por la boca y se le echan encima a la criatura abominable con una improvisada red de arco de football.
Oscilan las ristras de ajo, resuenan los gritos y se acercan peligrosas las llamas a los rostros....
Bajo el tumulto: dos pequeños tajos de ferocidad amarilla centellean en la oscuridad, retumban los ecos que exhala del foso de sus entrañas con ronco espanto, al tiempo que abre a dentelladas desesperadas la gruesa malla, y al fin...escapa Belek, gracias a su destreza saltarina,... y se esfuma en la negrura de la noche.
Todavía, algunos dicen haberlo visto por el barrio de Flores....
PD: Aclaro para no llevarme todo el crédito, que el personaje y la historia pertenecen al flocklore urbano. Se trata igual de un mito de dudosa procedencia, no muy conocido y menos difundido. Yo solo le puse a la historia y a su protagonista un poco de merecida prosa.
BELEK, EL ENANO VAMPIRO
Nadie se atreve a poner un pie fuera de su casa cuando se hace noche en el barrio de Flores.
Son muchos los gatos y perros desaparecidos; y aseguran los hombres: ha sido sorbida la sangre de los desprevenidos animales mediante hincados colmillos; tanto como han servido sus carnes resecas para engrosar el caldo de Belek, el enano de los Cárpatos.
Dos semanas han pasado desde que Boris Loff, el hombre bala y la mujer barbuda sorprendieran al saltimbanqui ceñido de pies y manos libando el jugo vital del cogote de Vera, la mona estrella del circo de los Zares. Desde entonces, el vampiro se refugia en las inmediaciones del gran cementerio.
El aire frío de la noche sin luna se mete en los huesos de los vecinos que avanzan con pasos apretados, armados de palos y gruesas antorchas en dirección a la estación de trenes.
Un aullido agudo quiebra la parálisis de las horas....
Los hombres se estremecen, corren con el alma saliéndoseles por la boca y se le echan encima a la criatura abominable con una improvisada red de arco de football.
Oscilan las ristras de ajo, resuenan los gritos y se acercan peligrosas las llamas a los rostros....
Bajo el tumulto: dos pequeños tajos de ferocidad amarilla centellean en la oscuridad, retumban los ecos que exhala del foso de sus entrañas con ronco espanto, al tiempo que abre a dentelladas desesperadas la gruesa malla, y al fin...escapa Belek, gracias a su destreza saltarina,... y se esfuma en la negrura de la noche.
Todavía, algunos dicen haberlo visto por el barrio de Flores....
PD: Aclaro para no llevarme todo el crédito, que el personaje y la historia pertenecen al flocklore urbano. Se trata igual de un mito de dudosa procedencia, no muy conocido y menos difundido. Yo solo le puse a la historia y a su protagonista un poco de merecida prosa.
jueves, 20 de octubre de 2011
Relato de Jueves Literario: Mitos, leyendas y creencias.
SUEÑOS DE UNA SIESTA PORTEÑA
Monsieur Benoit trabaja para el sector de Ingenieros y Arquitectos del departamento topográfico de Buenos Aires. Su actividad lo lleva a consumir largas horas proyectando y dibujando fachadas de edificios, puentes, muelles con precisión milimétrica para una ciudad de gobierno joven, pero de sueños viejos.
Apenas pasa de la siesta y como todos los días a esa hora, el hombre es cargado por un par de sirvientes hasta la azotea de su casa en la calle de la Universidad. Se sienta a la sombra de un gomero cuyo follaje lo protege del todavía tenaz sol. Allí goza de la brisa que le llega del río de la Plata, que poco le alivia el dolor que de a ratos siente en las piernas y que lo dejó tullido hace unos años. Le llega el aroma de los jazmines y magnolias de las azoteas vecinas, que se extienden como parches coloridos matizando la línea de edificación chata de la ciudadela.
Tiene consigo unos rollos de papeles con planos que apoya sobre una mesa de trabajo. La mayor parte de los papeles de gobierno, gráficos y apuntes de todo tipo reposan en su taller de la planta baja junto a sus dibujos de animales, flores, objetos en miniatura, sus acuarelas con motivos de barcos y puertos que evocan su pasado de marino a las órdenes de la flota imperial de Napoleón.
Monsieur Benoit mira hacia el horizonte. Allí todo es futuro, es la única dirección hacia la que le gusta mirar. Su propio pasado, el remoto: lo ignora. Su primera infancia permanece una incógnita en su región interior que a veces lo despierta con destellos áureos. El hombre ha tratado inútilmente de escudriñar en su memoria pero las nubes que la cubren son pesadas como cortinas de brocato que ensombrecen los rincones de su mente. Solo a veces, a veces...
En sus sueños la cortina parece descorrerse y ve una luz...
El brillo de helada plata que refulge en los cristales y lo fulmina el reflejo de una sucesión interminable de espejos que lo ciega, le lastima las pupilas azules y lo obliga pese a su resistencia: a cerrar sus párpados...
El brillo de la luz mortecina de los atardeceres porteños sobre las cúpulas plomizas de sus diseños le obsesiona. Desea verlas brillar, limpias envueltas en sobria bruma. Azuladas majestades, las capotas alzadas con coronas sin astillas. Emergidas de las aterciopeladas y aceradas aguas de hondas albercas.
En los delirios febriles productos de su enfermedad ha creído ver sangre roja manar de criaturas mitológicas de cabezas serpenteantes, chorreando desde las alturas de extensos frisos y a los hombres hercúleos cazar con picas y azadones...
Detesta el cortinaje de damasco púrpura, no tanto como los rincones oscuros. La humedad de la tierra apisonada le trae invasores silencios de calabozo y un frío en los huesos, apenas: un recuerdo de vieja y desconocida data.
De su vida de marino que lo trajo a Buenos Aires en 1818 le quedó el sol en la frente, la sal en la boca y su gusto por el aire tibio. Por esa brisa astringente que un día le secó la osamenta hasta dejarla varillas a la cal.
Vuelve la vista a los finos trazos que surgen de su exquisita pluma. Se gira para ver a Tomasa que sube: -¡de orden de Ña Mercedes pa´cebarle unos mates!- dice la muchacha de piel de ébano que coloca la pava de hierro fundido sobre el brasero, al tiempo que se acuclilla a unos pocos metros distante.
La ciudad recobra su vida. A través del zaguán llegan los pregones del aguatero que promete aliviar el calor de los eventuales bebedores. Camino a su puesto de venta en la Recova pasa la mulata Simona arrastrando un barril de grasa vacuna sólida, dejando tras suyo un surco sobre la tierra reblandecida. El olor de la pella que llega hasta el patio de la casa la delata.
Pronto la mulata estará entregada a ofertar las empanadas que habrá de pescar de ese caliente, oloroso y denso líquido de las mil frituras.
Leyenda:¿Acaso vivió y murió en Buenos Aires el último Delfín de Francia? Tal era la leyenda que por muchos años se hizo eco en estas tierras. La de Pierre Benoit, un arquitecto francés que llegó en 1818 con recomendación al gobierno patrio del propio Napoleón y murió en 1852. Vivió en una casona de la antigua calle de la Universidad, hoy Bolivar e Independencia. Se casó con una mujer local y tuvo dos hijos: Petrona y Pedro. Entre su legado se cuentan varias fachadas neoclásicas de los edificios públicos de la época. Su hijo Pedro Benoit, a su tiempo fue un prestigioso arquitecto y tuvo mucho que ver en la proyección de la ciudad de La Plata.
No se sabe donde se acuñó la historia que dice: fue rescatado de la prisión del Temple y de allí a Inglaterra, luego vinieron los años de servicio en la flota imperial y luego su vida en Buenos Aires. La historia cobró nuevos bríos y misterio cuando en los años ´90 de la última década, sus descendientes hicieron practicar una pericia sobre los huesos del francés que descansaban en una modesta sepultura del cementerio de la Recoleta y se determinó que había muerto a los 67 años de envenenamiento por arsénico. Eso sumado a la versión que se corría por esos años, de que los huesos encontrados en la prisión francesa no se correspondían con los de un niño de diez años, que suponía ser la edad del Delfín contribuyó a sostener la Leyenda de este anónimo Luis XVII.
Pero en el año 2000 se hizo público un estudio que se practicó sobre un corazón conservado que se presumía del Delfín, para determinar mediante una nueva técnica de presencia de células mitocondriales la pertenencia. Esto determinó que efectivamente el corazón era del niño que murió en prisión de tuberculosis en 1794, echando por tierra la magia de la leyenda de estas tierras.
Mujica Lainez dedico un cuento a esta leyenda en su "Misteriosa Buenos Aires": "La escalinata de mármol", y también en otro de sus libros: "El escarabajo", que es la historia de una joya, un escarabajo de lapislázuli que tuvo su origen en el antiguo Egipto y llega hasta nuestros dias en estas tierras, de mano en mano, narrado por el mismo escarabajo, y uno de sus dueños fue este francés misterioso.
Aquí y aquí les dejo dos enlaces con notas al respecto por si les interesa ahondar un poco más.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Convocatoria: Este Jueves, un relato: Mitos, leyendas y creencias
Mitos, leyendas y creencias.
Hay a montones, de las más variadas. Cada ciudad tiene las suyas, tantas como esquinas. Algunos barrios presumen de sus mitos. Los difunden, los escriben. Otros, de ellos hacen mofa. Los desmerecen, los olvidan.
Se avienen a contar mitos y leyendas los siguientes fabuladores:
Natalia: http://nataliasenmarti.blogspot.com/
Cármen: http://carmenandujarzorrilla.blogspot.com/
Gustavo: http://callejamoran.blogspot.com
Rochitas: http://and-what-about-rochies-life.blogspot.com
Cas: http://elbalcondecas.blogspot.com/
Manuel: http://manutais.blogspot.com
Mari Cármen: http://vidaysendero.blogspot.com/
Juan Carlos: http://jwancarlos.blogspot.com
Leonor: http://playadelcastillo.blogspot.com
Los reporteros: http://thedailyplanetbloggers.blogspot.com
San: http://galisan33.blogspot.com
Alfredo: http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com
Yonky: http://yonky-detodocomoenbotica.blogspot.com
Sindel: http://palabrasdesindel.blogspot.com/
Vacaciones en Roma: http://tirandolamoneda.blogspot.com/
Celia: http://celiaalvarezfresno.blogspot.com/
Neogéminis: http://neogeminis.blogspot.com
Pepe: www.desgranandomomentos.blogspot.com
Veronica: http://hel-leniko.blogspot.com/
Gastón: http://gastondavale.blogspot.com/
Teresa: http://teresacameselle.blogspot.com/
Maat: http://blogdemaat.blogspot.com/
Atalanta: http://atalanta-saber.blogspot.com
Hay a montones, de las más variadas. Cada ciudad tiene las suyas, tantas como esquinas. Algunos barrios presumen de sus mitos. Los difunden, los escriben. Otros, de ellos hacen mofa. Los desmerecen, los olvidan.
Se avienen a contar mitos y leyendas los siguientes fabuladores:
Natalia: http://nataliasenmarti.blogspot.com/
Cármen: http://carmenandujarzorrilla.blogspot.com/
Gustavo: http://callejamoran.blogspot.com
Rochitas: http://and-what-about-rochies-life.blogspot.com
Cas: http://elbalcondecas.blogspot.com/
Manuel: http://manutais.blogspot.com
Mari Cármen: http://vidaysendero.blogspot.com/
Juan Carlos: http://jwancarlos.blogspot.com
Leonor: http://playadelcastillo.blogspot.com
Los reporteros: http://thedailyplanetbloggers.blogspot.com
San: http://galisan33.blogspot.com
Alfredo: http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com
Yonky: http://yonky-detodocomoenbotica.blogspot.com
Sindel: http://palabrasdesindel.blogspot.com/
Vacaciones en Roma: http://tirandolamoneda.blogspot.com/
Celia: http://celiaalvarezfresno.blogspot.com/
Neogéminis: http://neogeminis.blogspot.com
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