Tarjeta navideña 2018

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¡Muchas Felicidades!,

jueves, 26 de julio de 2012

La felicidad, aun no tiene nombre

Hace un tiempo que sueño en colores; eso no es ninguna rareza dirán, pero lo sé porqué al despertar recuerdo con nitidez los colores de los objetos soñados, y no recuerdo que mis sueños tuvieran antes esa particularidad. Alguien dijo que los colores reflejan el buen ánimo, y yo deduzco que el mio debió haber sido muy bueno, porqué sonaron las campanas, hubo batir de alas y flamante luz se prendió de la cola de la última estrella, porque una mañana temprana: nos regalo el porvenir nuevo.

Estoy cursando la semana 13 de embarazo, y estamos felices....,temerosos al principio, casi no hablábamos siquiera entre nosotros por temor a que las palabras pronunciadas rompieran el hechizo, de a poco, infundiéndonos mutuo coraje, avanzamos a través de los días quietos.

Por fuera todo parece igual, apenas unos tontos malestares que mi cuerpo acusa extraños pero añoraba, atestiguan que dentro la vida se abre paso.
Es una realidad tangible...tiene peso y medida; coincidimos que llegó el momento de empezar a creérnosla.

En otro momento prometo relatar más detalles para mis compañeras de ruta que sé están ahí y desean conocerlos, por ahora, solo tengo palabras para dar a conocer la feliz noticia.
Gracias por la visita

jueves, 19 de julio de 2012

Relato de Jueves Literario: "La curiosidad mató al gato"

Esta semana la reunión es en casa de Tere del blog: Puntos Suspensivos, allá vamos para comprobar cuanto hay de mortal en la curiosidad.



AMORES QUE MATAN


El ruido del motor cede por unos instantes y su lugar es tomado por el ruido del oleaje que golpea los flancos de la embarcación de madera, a medida que ésta se acerca muy despacio al muelle. Elisa desciende con cuidado, tanteando con firmeza los listones carcomidos. Hace años que nadie viene a esta casa, “¿y quién lo haría?”, se pregunta; a excepción de su tía Alma, no supo jamás de nadie que hubiera estado a gusto en esta isla remota del Delta del Paraná. Aquí solo hay pajonales crecidos, el rastro seco de hortensias muertas y coronas de novia rotas.
El cielo esta encapotado de nubes plomizas; Elisa alza la vista y recibe un guiño flamígero que toma por mal designio. Pronto, la amenaza de lluvia es un hecho, el agua castiga la desvencijada casa ayudada por el viento, que parece soplar en todas las direcciones. Distraída, deambula por las habitaciones; sobre una repisa polvorienta encuentra un colgante cuyo dije encierra una pluma castaña de caburé, una posesión preciada que colgaba del pecho de su tía; “es para la buena fortuna” recuerda; lo pasa por su cabeza y aprieta el dije contra el pecho para recibir algo de calor imaginado.
A buen resguardo en el interior, Elisa se dedica a observar la drástica mutación del paisaje con ojos desvinculados. El viento sacude el follaje, las aguas antes calmas ahora corren embravecidas, tiran de las ramas del sarandí inclinado; las barbas de viejo se quiebran bajo el espanto. “Mala estrella, mala conjunción de aguas” piensa Elisa mientras se sujeta con fuerza de la benevolencia que le promete el dije colgante. ¡Nada bueno puede salir de esa unión de fuerzas!; sudestada implacable que arrastra cuanto puede, incluso a ella misma que aquí se halla; y las otras: las de sedimento rojizo, cuyo rumor de tromba ya escucha descender desde el Bermejo. Callan los picaflores y las calandrias; danzan campanillas amarillas lanzadas al aire; en la profundidad de las islas: el ceibo suspira aliviado.
“¿Qué más traerá la crecida además de camalotes y barro en los pantanos?,...¿qué más se llevará?”, y por respuesta algo recio como un apretón de manos firmes le revuelve el estómago, y le desparrama la angustia salida de los rincones más oscuros de un corazón llagado. Su boca testimonia el sabor de la leche agria, de la vejez prematura y de un vientre infructuoso. Paladea el profundo desconsuelo que ahogó la voluntad de su tía.
En la pared más alejada pende un espejo, Elisa se le acerca sintiendo el abatimiento de sus pasos; en sus oídos resuena la letra de un viejo vals:..."Alma, si tanto te han herido, ¿porqué, te niegas al olvido?...” ¡No!, no quiere ver en su cara las huellas del desamor ajeno, pero una curiosidad malsana la impulsa; las sombras de la llama se contornean en la sala; arrima la luz a la altura de una boca descolorida, los ojos apagados; Elisa apenas contiene un grito apretado, que suena como chasquido de fusta en el aire.

jueves, 12 de julio de 2012

Premio

La querida amiga Leonor desde su: blog de fotos que es un encanto, y que recomiendo visitar; de su tierra cálida de playas de arenas tostadas y mar azul, me ha honrado con el siguiente premio:




Gracias Leonor, atesoro este gesto junto a las lindas palabras que me dedicaste. Deseo hacer extensivo este premio a todos los amigos bloggeros cuyas palabras añoro, busco y me alimentan. Gracias por visitarme.

jueves, 5 de julio de 2012

Relato de Jueves Literario: "Tus fantasías secretas"

Esta semana la convocatoria la lidera San del blog: Y nacimos casualmente, y la consigna es plasmarla en solo 150 palabras. A su casa vamos por más fantasías



SUEÑO EN COLORES

Cierra los ojos, se sueña lejos, donde la pampa corre llana sin fin y el horizonte fue borrado. Los colores son vívidos, convidan al tacto. Las aletas de la nariz se ensanchan ávidas de aire seco que astringe los pastos.
Se extienden los parches de terciopelo verde brillante, se mece la gramilla suave; no amenaza con exhuberancia la vegetación, ni puntas ni pústulas, lejos la selva.
Se amontona la luz en los granos maduros alineados en las mazorcas de maíz; a lo suyo el chingolo: silbidos cortitos seguidos de portentoso trino; el zorzal de esmerado canto, solo tiene sonidos de calma, ¡malo para imitar!
Calienta la sangre el sol, arrebata y tiñe las mejillas, la mano escarba: húmeda, naranja, se deshilacha la pulpa de la calabaza.
En dimensión paralela quedaron los reclamos de niños, hogar, trabajo; sobre la mesa: los tintes violetas de un vino flotando mitad de copa, consuela.