Tarjeta navideña 2018

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¡Muchas Felicidades!,

jueves, 25 de octubre de 2012

Relato de Jueves Literario: "Colores"

La convocatoria de hoy la lideran los reporteros del Daily. Allá vamos, al multifacetico períodico para vernos a colores.



¡ AY, LUNITA TUCUMANA!

Corrido el crepúsculo, la hora oscura precede la noche; se ensanchan los cielos infinitos; dominan raudas sombras la estrechez de los senderos en la falda de los cerros, cuyos colores, montados sobre talones pisados, apenas escapan.
El temblor de hombros se sacude el abrazo frío de la bruma espesa. Abdican los ojos de los policromos; atrás del horizonte se reservan los ocres, amarillos; los lejanos azules-verdosos, los verdes cercanos y tibios, los diáfanos: celeste y blanco.
Los otros, sueltos sentidos de hombre y caballo, corren al encuentro. Reciben el perfume de floridas santolinas, sienten en sus carnes el roce de colgantes yungas, escuchan la respiración de nobles molles.
Resplandecen en las cuevas como luceros las retinas de alertas pumas. Embiste la vaga estela de una corzuela que huye; se intuye el flamígero relampagueo del dorado en los ríos, y se añora la presencia grata de los cardones de blando núcleo en el grueso arenal.
En este rincón de espesura no queda más que esperar, que la llena luna le mezquine algo de su brillo plata a su consentido cañaveral.
"Ay lunita tucumana, tamborcito calchaquí, compañera de los gauchos en la senda del Tafí. Perdido en las cerrasones, ¿quién sabe vidita, por donde andaré?, mas cuando salga la luna: ¡cantaré,cantaré!...."




PD: Pido disculpas anticipadas a los amigos jueveros, ya que voy a contar con poco tiempo para leerlos y dejarles comentarios (sobre todo esto último, no se ofendan si solo paso a leerlos), no obstante ello, decidí participar para no perder el tren del todo, pero voy a estar complicada este fin de semana. Les hago llegar desde ya todo mi cariño y pido por la amable tolerancia de todos.
Besos.

viernes, 19 de octubre de 2012

Actualización semana 25 y contando....

Sí, ya estoy terminando la semana 25 de embarazo y por suerte todo sigue muy bien.
El bebé se dejó ver las partes en la ecografía de la semana 22...y es ¡varón!; hasta yo, que siempre tengo un mal ángulo recostada en la camilla para ver todo lo que nos indica el médico en la pantalla, pude apreciar la contundencia del pitito que le colgaba entre sus piernas abiertas.
¡Fue una sorpresa!, yo hubiera asegurado que era nena, a pesar de que algunos de mis conocidos ya me decían que sería varón, porque no me ha crecido mas que la panza y no me he ensanchado de cadera y cola; porque estoy (según dicen) más "linda"....¡en fín!, todas razones del saber popular...y yo pensaba sin decir nada: "se equivocan, ya verán"...
Demás está decir que estamos muuuy contentos; lo que nos interesaba más que nada es que todo estuviera bien.

Hasta ahora la gestación me ha tratado con una generosidad que agradezco. Como dije, el primer trimestre la pasé con muy pocas molestias, todas tolerables, que pasadas las doce semanas: desaparecieron. Me siento bien física y emocionalmente, puedo cursar y estudiar las materias de la maestría que estoy haciendo sin contratiempos, aunque he empezado a tener los primeros síntomas físicos del embarazo como tobillos un poco hinchados por las noches, debido al tiempo que permanezco sentada leyendo o caminando (que trato de hacerlo como ejercicio), eso sí: tengo las piernas tan flacas que solo yo lo noto, o dolores ocasionales en el bajo vientre, dicen porque se estira, pero por suerte pasan con descanso apropiado.

Ya notamos los movimientos del bebé.
Hace algunas semanas me pasaban desapercibidos, pero ahora son frecuentes y notables. Se sienten como burbujas que estallaran en el líquido, otros son como movimientos de olas o temblor, que me dejan como una sensación efímera de vacío, como cuando uno tiene hambre y la tripa te lo hace saber con una punzada dolorosa, y claro: las patadas que a veces son fuertes y se sienten en la superficie, con solo poner la mano en la panza se aprecia una fuerza de chupón, como si la piel fuera pellizcada hacia adentro y luego vuelve.
RAT apoya su oreja en mi panza todas las noches, claro que yo le aviso cuando es el momento de mayor actividad, y por supuesto puede escuchar la intensidad de los movimientos; igual él ya lo hace desde hace varias semanas y me aseguraba que escuchaba ecos acuáticos cuando todavía yo no podía apreciarlos.

El peso lo llevo bien...¡creo!, en los primeros cuatro meses subí solo dos kilos, pero en las cuatro semanas que pasaron del cuarto al quinto mes subí cuatro kilos. El obstetra me dijo que me cuidara porque la proyección (cuatro kilos en un mes) era nefasta. Se me descontroló un poco el tema de las comidas, pasa que en los primeros meses tenía falta de apetito y sentía algunos olores a las comidas que comemos normalmente, me dio por comer pan blanco en lugar del integral de siempre, y ganas de pastas o pizza, así que me consentí un poco; pero pasado el momento volví a las harinas integrales y a la alimentación sana como lo hago desde hace tiempo, resultado: cuando volví a la visita del sexto mes (hace una semana) estaba en el mismo peso que en el mes quinto, tal es así que el obstetra me dijo que para la próxima "quiere que suba al menos un kilo", lo cual me parece una realidad alternativa: esto de que te pidan que engordes....

Con respecto al nido: tenemos la mayor parte de las cosas que vamos a necesitar gracias al aporte de nuestros familiares, además de que tenemos que ponernos las pilas para terminar algunos arreglos (tipo pintar la cocina)que nos habíamos prometido antes que llegue fin de año, y evitar que nos ataque el "síndrome del nido", que dicen les afecta a algunas mujeres, dandoseles por hacer esfuerzos ridículos en los días previos.

¿Nombre?, todos preguntan, pero no, no tenemos!, y estimo será tema difícil.

Gracias a los amigos virtuales por estar ahí, siempre.