viernes, 17 de diciembre de 2010

Malas noticias,... buenos augurios.

Uff! Se nos volvieron a escapar las ilusiones!
La última ecografía nos indicó que el embarazo se había detenido en la semana octava aproximadamente, y no hubo nada más que hacer, solamente esperar que la naturaleza retomara su curso de la manera menos traumática posible.
No voy a negar que la noticia tuvo un efecto devastador. Quedamos como si nos hubiera pasado una aplanadora por encima. Aunque con el correr de los días, de a poquito, nos vamos recuperando.
De momento estamos con la vista puesta en el futuro más próximo, en pasar las fiestas con la familia, y terminar el año sin contratiempos.
Claro que nuestros deseos están apuntando más lejos, y ya están urdiendo nuevos planes para cuando llegue el momento de la largada.
Ahora tengo una ansiedad distinta. Quiero casi con desesperación recuperar mi status alcanzado. Quiero retomar exactamente donde quedé.
Quiero dejar en algún lado la angustia que me asola, de tener que volver al final de la fila. Como si hubiera perdido mi turno y debiera sacar nuevo número.
Así que no me queda más que pelear con los fantasmas.
Aquel que ya en mis pesadillas me atormentaba reclamándome la sortija que le burlé, me disputa hoy su poder.
Con su cetro dio un golpe de muerte a mi osadía y conspira con mi cobardía para perpetuarse y reinar.
Amenaza sofocar cualquier intento insurrecto de desafiar las leyes de Dios y la naturaleza. Y en su alzamiento encuentra aliados valiosos.
No solo mi cuerpo me sabotea, también mi mente me hace trampas.
Tengo que andarme con cuidado!
No voy a permitir que mi cuerpo y mi mente se acomoden al destino de los que solo saben soñar, y no saben muy bien que hacer cuando tienen su deseo en manos.
Podría ceder a la tentación de subirme a esa hamaca y dejarme mecer. Subir mis pies descalzos, llevarme las rodillas al pecho y dejarme arropar.
Que el bálsamo de la aceptación cure mis heridas hasta que desaparezca el dolor, y la resignación tome su lugar. Que me lleve a la tierra de los espíritus conformes, donde no vale apostar la vida todo al rojo, o todo al negro. Donde nadie gana, y nadie pierde.
Y puede que los dioses beban de nuestras vidas, y soberanos nos conviden con su fortuna.

Y aunque el embarazo se me escurrió de entre los dedos, dejándome como antes, y se fue sin dejar marca; Ni una nausea, ni un vómito indicó su presencia; Y aunque ninguna gloria me espera de esta panza chata, puedo afirmar que algo “” cambió.
El marcador de los eventos del universo se movió.
Apenas con la fuerza de un débil soplido, de la brisa ínfima que impulsa el aleteo de una mariposa.
Más, suficiente para cambiar para siempre la horizontalidad, la línea de Ecuador que me tenía anclada.
Cualquier cambio por mínimo que sea es bienvenido, y abrirá la puerta a los cambios que vengan.
Ahora ya nadie me mandará ocupar mi lugar entre las Penélopes, condenadas a tejer eternamente ilusiones! No es allí donde pertenezco, y de seguro no es allí donde me quiero quedar.
Porque yo,...una vez me probé el traje!

Lo cierto es que con RAT estamos subidos a un bote del que no nos podemos bajar.
Volver a casa con las manos vacías no es ya una opción para nosotros. Así que no tenemos más que esperar a ver donde nos lleva la suerte.
Habrá que hacer algunos ajustes, eso es cierto!
Vamos a empezar por redireccionar nuestra brújula, y encontrar otro camino que nos lleve al norte.
A su tiempo desplegaremos las velas que porten nuestra fe, y daremos un golpe de timón y de rumbo.
Antes de zarpar habrá que participar de algunas despedidas y aligerarnos del lastre que quedará en puerto. Habremos de estibar nuevamente la carga, pues hay que dar conformidad a las reglas que imperan.
La vida ordenó las prioridades y recalibró la balanza, así que pondremos especial cuidado en acomodar el equipaje según valía y peso. Puesto que el deseo brilla y pesa más que el oro, y la sangre se aprecia más liviana que el aire.
Confiaremos en que soplen buenos vientos que nos lleven a otras costas donde recalar. En ellas, deberemos llenar nuevamente nuestras vaciadas arcas y las monedas brillantes habrán de tintinear. Eso sí!, no más de lo necesario para mimar nuestra vanidad material.
Antes, recogeremos todos los pedazos y cuando estemos listos nos haremos a la mar.
Encontraremos alguna playa de arenas blancas donde tirar nuestros cuerpos a descansar.
Donde mirarnos y lamer nuestras heridas. Y cuando sea tiempo de comer, comer, y cuando sea tiempo de amar, amar.
Invocaremos a los dioses y de ellos procuraremos su favor.
Que si son tan volubles, antojadizos, cuanto envidiosos de los mortales según los pinta Homero, -que de ellos tiene un conocimiento que nosotros no-, ya tendrán ellos por seguro que en toda empresa que involucre al amor, no tenemos los humanos otra elección.
Puesto que una vez conocido el paraíso de la endorfina adictiva del que fuimos desterrados, nunca, contra todo designio, aún a riesgo de perder todo en la empresa, desalentar a los humanos de su reconquista ni el Olímpico poderoso podrá.
Por ello en plan de seducción pronto nos veremos, aprovechando que Zeus permite que las demás deidades intercedan por los mortales.
Tal como lo hizo en ocasión de reanudarse encendida la batalla entre teucros y aqueos. El dios que nubes reúne los convocó y les ordenó:
“...Aunque van a morir me preocupan. Yo me voy a quedar en la olímpica nube sentado y daré al corazón alegría con verlo. Vosotros idos al lugar donde están los troyanos y aqueos y que ayude cada uno al que su corazón encomiende...”

20 comentarios:

Mimi dijo...

Sin palabras Ceci...
Cuando lei el titulo comenzó a latirme fuerte el corazón.
Es muy duro esto que les toca pasar.
Desde aca mucha fuerza y todo mi corazón!!!
Besos

Andre dijo...

Ceci te acompaño en este momento dificil... sabés q estoy con vos solo para a acompañarte mandarte mimos y abrazos de acá!!

Mi corazón está con vos amiga hermosa!!

Natàlia Tàrraco dijo...

Empieza con una dura desilusión, se rebela el ánimo y sigue su camino sin entregass. Luego los dioses caprichosos aparecen, marcan el Destino pero no deben, hay que iniciar el viaje a Ítaca, cueste lo que cueste, ligero el equipaje, los brazos tendidos al amor y a llas olas, las playas. Nunca pudo nada ningún dios, inventados todos, hagamos como Ulises, retarles en sueños, y seguir nuestra aventura mar adentro. No consultes augurios ni vísceras ni adivinos, marca tu ruta y espera vientos favorables, capea las tormentas.

Ceci, bellísimo relato, intenso en palabras, en ideas, sentiminetos y en sugerencias, marinas muchas, espumas vivas.
Ánimo sirena, marinera, si quieres también nado, si quieres siempre me tienes. Besitos dulces.

Mai dijo...

Ceci, no sé que decir... Esperaba que las malas noticias del tìtulo no fueran del embarazo.
Te mando un abrazo a la distancia y toda la fuerza para seguir adelante.
Besos

Any dijo...

No puedo decir que comprendo porque nunca pasé por algo similar. Si puedo decir que me apena tu pena y te secundo en la esperanza. Habrá que templar el ánimo y empezar de nuevo cuando estén listos.
Te mando un abrazo de oso

Uma dijo...

cuanto lo siento ceci, de verdad, pero estas en el camino correcto en el de no rendirse...S1 empezó asi y va a por el 2º, no hay que desesperar...
Mil besos y mucho animo!!

Katy dijo...

Cesi lo siento, pero esto no es el final del camino, que aunque sea cuesta arriba se terminará de llegar a la cumbre.
Tengo el ordenador roto y estoy dejando mi felicitación navideña desde el ordenador de una amiga.
Te deseo unas Felices Fiestas y que el 2011 traiga paz y y vuestros sueños cumplidos.
Un beso

Pachu dijo...

Ay Ceci, qué te puedo decir... Nada, solo acompañarte desde acá. Me parece bueno que el haber "probado" esto te deje la certeza absoluta de que vas a seguir en el camino hasta lograrlo. Además, pasaste una barrera importantísima. Sabés que pudiste. Estoy segura de que lo vas a conseguir. Mucha fuerza para estos días. Beso enorme!

Juan Carlos dijo...

Bueno Ceci, no conozco tus circunstancias, perote cuento que nosotros perdimos a nuestro primer hijo más o menos igual. A los tres meses se fue. Entoncesfue el momento de hacer todo en serio, mi mujer se vacunó (como veterinaria tenía riesgos no previstos anteriormente), dejamos un tiempo. Volvimos al principio de la cola, pero valió la pena .... llegó mi Gloria, mi Nuria y mi Jaime. Tres personas más en el mundo para, una en la sanidad, como su madre, otra en el campo de la legalidad, como yo, y el tercero, desde su discapacidad, pero con su pureza e inteligencia emocional, mejorar nuestro mundo.
Un fuerte abrazo para vosotros y que la pena dure muy muy poco.

M.B. dijo...

Ceci, realmente lo lamento muchísimo... he pensado mucho en vos estos días y hoy me encuentro con esta noticia. De todos modos, creo que, como vos decís, las cosas cambian una vez que apareció el SI. Nada será como antes: uno ya probó el dulce, sabe que existe, y quiere más. Perdón que me meta y quizás estoy diciendo una pavada, pero ¿hiciste controles hematológicos alguna vez? Lo más probable es que no tenga que ver con eso, pero no estaría mal descartarlo en el tránsito hacia el próximo intento. Yo cuando estaba por hacer FIV fui a un hematólogo y me dijo que estaba muy bien intentar algún diagnóstico antes de someterse a situaciones costosas desde todo punto de vista.
Te mando un abrazo inmenso, me alegran los buenos augurios, y aquí estamos para seguir acompañándote.
Abrazo!!!!

nani dijo...

a veces mis palabras no salen, solo un gran abrazo!

solpel dijo...

Ceci, lo siento como si fuera mio, como si fuera nuestro, de cada una de nosostras...
Me encarcelan tus palabras de la mas bella prision...Esa manera tuya de escrbir.
Adelante Marineros...EL mar y los dioses seran sabios, y lo mejor sera para ustedes.
U abrazo

CHIPI dijo...

Hola Ceci, cuando leí el título me quedé helada, leí todo el post con lágrimas rodando por las mejillas...no lo puedo creer.
Me duele en el alma, porque para mi los embarazos ajenos son una esperanza...
Yo ya perdí 2, y aprendí que hay que dejar que la vida fluya, para tomar fuerzas para la revancha y darle la bienvenida a un nuevo ser.

Te dejo un abrazo inmenso y comparto este momento de dolor, besotes.

LUNA dijo...

Ceci, te admiro mucho, mi niña.
No es facil lo que nos cuentas, no lo es.
Perder...
Algo que se está esperando con tanto anhelo, con tantas ilusiones y con tantas miras de futuro.

No ahondaré en tu pena a cambio de hacer literatura...
Pero lo que te dice Juan Carlos, es el poema de vida más grande que he leído jamás...
Así que no te des por vencida...
Resurje:
como el Ave Fénix

No te sientes a lamer las heridas, corres el riesgo de que se infecten...
Déja que el aire, el sol las cauterice.
Y echa a andar...después de esa colina, está la ciudad Prometida.
Un besito, querida amiga.


Po

Ceci dijo...

Les doy a todos gracias infinitas por las hermosas palabras que me han dejado de consuelo y cariño.
Yo por mi parte paso por casa de todos uds y sé (algo) de sus historias de vida y me parecen admirables.
Son una compañía valiosa y cara para mí, sepanló!
Besos

nani dijo...

abrazos, miles! de parte de todas por supuesto! =)

gustavo dijo...

ceci...no seré el que te diga aquello de....
mi intención por encima de todo es la de tenderte un mano...y como la distancia tan sólo me permite hacer algunas cosas...te propongo que escribas esta semana en el jueves...así mientras dedicas el tiempo a escribir te centras en cualquier cosa que no sea el dolor, aun sabiendo que eso ya lo estás haciendo...
besos grandotes desde españa

Maria Laura dijo...

estoy muy triste , se de lo que hablas, y le pido a dios te ayude a pasar rapido por ese dolor..abrazo amiga

Lenina dijo...

No te conozco y es la primera vez que te leo, pero tu post, escrito con el alma, me resonó por la angustia que sentí hace unas semanas al perder un embarazo de solo 4 semanas y días... Sé que son situaciones distintas, pero te envio virtualmente los mejores deseos para vos y tu pareja.
Espero que los buenos augurios te abracen, dejate llevar por ellos y por el amor que te une con esas personitas especiales en tu vida.
Si pudiste una vez volverás a poder y con más fuerza. Lo que no te destruye te hace más fuerte, nunca lo olvides.
Cariños

CAS dijo...

Recién hoy leo este post y tomo noticia. Qué temple mujer! qué espíritu sano y empecinado! Así se sigue y nunca se vuelve al último lugar de la fila, claro que no.
Un fuerte abrazo y espero que estés mucho mejor, desplegando velas...