sábado, 7 de enero de 2012

Algo que decir sobre decisiones que importan

Hace mucho que no escribo sobre nuestra travesía personal y la búsqueda de ser padres. La verdad es que cuesta retomar el punto donde deje de contar, pero lo voy a hacer aunque la pereza y el dulce devenir de las cosas me aplanaron la pluma para estos asuntos; creo que ya es hora de ser leal con todos aquellos que se arrimaron con tanto cariño en los albores de este espacio, y con las queridas “compañeras de ruta”. De otra manera, éste nuestro viaje parecería desvanecido en el éter, disuelto como café instantáneo en una taza de agua caliente.
Siempre pensé que al final de esta experiencia habría un buen puerto, soy de las que creen que con tesón los círculos entran aún forzados en los rectángulos. Ahora creo que esto es una verdad a medias y tengo que admitir que el tiempo afecta de maneras insospechadas a las personas, pero esto ustedes ya lo saben; a veces las relaciones se quiebran, y para otros: el deseo se fortalece al punto de preguntarnos: ¿si no estamos siendo demasiado necios en esto de querer torcerle el brazo a la naturaleza? Lo cierto es que lo que se templa a la fuerza: es la espera, los sueños mutan, evolucionan, y nosotros también.
Desde hace unos meses RAT y yo estamos en lista de espera de una donante de óvulos.
Para los que conocen el tema la explicación sobra, para los que no: se trata de esperar que la clínica donde estamos anotados encuentre una donante compatible conmigo en términos fisiológicos y fenotipo. Las donantes pueden ser otras pacientes de la clínica que realizan tratamiento de fertilización in Vitro por factor masculino y al no tener problemas con sus óvulos, deciden donar una parte de los que les son aspirados en la intervención, o bien pueden ser mujeres reclutadas por el programa de ovo-donación, que se acercan a las clínicas por diversos motivos, suelen ser parientes o amigas de mujeres que ha pasado por lo mismo.
¡Fue difícil tomar la decisión!,... más bien lo difícil fue llegar hasta el momento de tomar la decisión porque parecía que habíamos perdido el control, que las circunstancias nos empujaron, que a pesar de haber probado con todo: acupuntura, homeopatía, hice un tratamiento de cuatro meses con una prohormona experimental, cambiamos algunos hábitos alimenticios, abandonamos algunos alimentos e incorporamos otros (eso estuvo bien y lo continuamos practicando) tome pócimas, hierbas de factura casera, leí y puse en práctica cuanto material encontré al respecto y que me pudiera ayudar, (además de las 3 fertilizaciones asistidas de baja complejidad, las otras 3 intervenciones de alta complejidad, mas una suspendida y un embarazo malogrado) y aunque nuestras fuerzas y ganas nunca decayeron, la verdad es que nuestro ánimo terminó por rendirse ante una perspectiva tan pobre.
Con todo creo que nuestros pasos nos trajeron hasta acá en el momento justo y no antes, la decisión en si: fue fácil, y una vez que lo hicimos los pensamientos empezaron de a poco a acomodarse con una naturalidad sorprendente.
Cuando abandonamos la clínica esa tarde en lugar de tomarnos un transporte que nos devolviera a casa en la puerta misma, caminamos varias cuadras hasta Plaza Italia, conversando, pisando con fuerza las veredas de la ciudad, sintiendo que adentrábamos los pasos en nuestro futuro, porqué habíamos empezado nuevamente a proyectar.

Hacer el “duelo genético” es duro. Darse en la cara con esto de que: aquello que me viene por la sangre, la nariz de...los ojos de...se termina conmigo, es casi...casi una pequeña muerte. Pequeña, y desdramatizable, ya que de otro modo: me parece que no les hago justicia a todos aquellos que todos los días superan estas y otras dificultades.
El primer sentimiento culposo es el de haber abandonado “la lucha” justo cuando nos habíamos convertido en buenos peleadores.... ¿Y...y, si la enterramos y todavía respiraba?; no faltaron las personas que conocedoras del paño me dijeron: “los médicos siempre dicen a todas lo mismo, mira lo que le pasó a fulanita...a menganita”
Es cierto que los médicos suelen aconsejar (léase: insisten) a las pacientes para que opten por la ovo-donación cuando se las ven difíciles, muchas veces sin profundizar en los casos. Dicho por ellos mismos: este procedimiento insume hoy casi el 40% de la totalidad de los que se llevan a cabo, con una proyección cada vez mayor, y debido a las altas tasas exitosas: hoy prefieren tener la imagen de sus clínicas asociadas a este éxito rápido y seguro. Conozco experiencias de gente que perseverando con sus propios gametos ha fracasado y otra que lo ha logrado, por eso en el fondo la decisión no deja de ser también en parte: una elección.
Ya que he asumido el compromiso de ser honesta, debo decir que esa sensación del principio, con los días va cediendo paso a otra. La mente destrabada de una frontera tan próxima impuesta por los resultados magros se deja llevar por la tibia luz del logro alcanzable. Esta vía se convirtió en una posibilidad amiga, real, cercana y acariciable de ser padres, y por tanto la abrazamos. Y de a poco se entra a una planicie cómoda donde el propio cuerpo, que se ve liberado de duras y frustrantes exigencias –que otra buenamente asumirá en mi nombre-, con placer inesperado: me lo agradece.

Esa noche, luego de “esa” tarde, tuve un sueño. Soñé con toda nitidez que RAT y yo estábamos en una casa vieja y debíamos arreglarnos para trepar con nuestros brazos por los estantes de una biblioteca llena de libros y otros objetos viejos y desvencijados. Otros ya lo habían hecho antes que nosotros. RAT lo intenta y trepa sin problemas, luego es mi turno y comienzo a trepar los estantes desnivelados con cuidado de no caer ni tocar los libros, pero cuando llego arriba me encuentro con varias copitas de cristal alineadas en un estante superior. Pienso que es evidente que están allí desde hace mucho tiempo porque están visiblemente sucias. Un sentimiento de pena se me cruza por ese alguien que se tomó el trabajo de colocarlas allí, a la vez que me siento perpleja y algo enojada de encontrármelas en mi camino ascendente y de vérmelas en la posibilidad clara de romperlas. ¿Por qué a mi, si otros lo hicieron antes sin problemas?
Decido seguir a pesar de esa eventualidad, miro abajo y está RAT, sigo y aunque ya no veo las copitas siento que algo se mueve y ya no necesito mirar hacia abajo para comprobar que cayeron. Luego el sueño sigue en otro lugar de médanos, nosotros en una camioneta... etc, etc. Lo recuerdo bien porque se lo conté a RAT apenas me desperté. Traté de buscar la interpretación, pero solo encontré algunas referencias genéricas y aisladas sobre los elementos del sueño. Como sea, no tengo que ser muy astuta para darme cuenta de que se refería a una pérdida.
La casa y la biblioteca es la de mi abuela, “esa misma casa de la que no quedó ni los cimientos”...¡si! ¡hay conexiones bajo nuestra corteza!, ...y es que a veces me pongo en ese plan de trazar los vínculos y atender las señales del universo, y me maravillo y pienso que hay pinceladas de fina ironía trazadas por ahí, que si uno no estuviera tan involucrado podría hasta aplaudirlas; y otras tantas las ahuyento a manotazos como a las moscas de verano.
Sé que el cristal me fue caro y sucede: que a veces se rompe; que mi “herencia” tendrá que ver con la madera de esos estantes: fuerte, de vetas desiguales en la superficie que le imprimen belleza e identidad y sostienen como brazos. Tendrá que ver con esos libros de viejas historias en páginas amarillas y con los de grandes espacios blancos: que esperan nuevas historias de letras danzantes....y la mirada color del mar en días soleados de los ojos de RAT, que como en el sueño: me miran.

19 comentarios:

Mai dijo...

Mirà Ceci, a veces la herencia se construye. Una amiga de mi hermana, es adoptada y te puedo asegurar que se parece muchìsimo a su mamà. No por los colores, ni por la fisonomìa... pero tiene la misma manera de hablar, hace los mismos gestos y hasta se rie igual que su madre adoptiva.
Cruzo los dedos para que puedas sentir esa criaturita en tu panza muy pronto.
Sos una luchadora! Fuerza"
Beso grande

solpel dijo...

Ceci hacia mucho que no andaba por acay hoy me estoy poniendo al dia. Una vez mas leerte me emociona...y tus palabras llegan a mi en el momento justo...ya lo veras al leer mis post.
Un abrazo fuerte y felicitaciones por la eleccion de este nuevo camino

Manuel dijo...

Te deseo la mayor de las suertes en este nuevo esfuerzo, animo!!!!!!
Un beso

San dijo...

El camino es largo Ceci y la meta se ve lejos, pero al final merecera la pena ese esfuerzo.
Te deseo lo mejor.
Un abrazo.

gustavo dijo...

mando comentario via mail o gmail...como dice alguien...

Hope dijo...

Querida Ceci,

Aplaudo tu decisión. Creo que con cada fracaso en los tratamientos vas elaborando el duelo por la pérdida genética de tus hijos. Al menos a mi me pasó así. Yo tenía claro que llegado el momento daría el paso, finalmente no fue necesario, pero lo hubiese dado porque por encima de todo lo que quería era ser madre. Tengo muchas amigas con hijas de OVO y están encantadas de la decisión tomada porque les ha permitido desarrollarse como madres después de muchos tratamientos fallidos y muchas lágrimas derramadas. De hecho la mayoría lamenta no haber tomado antes la decisión.

Te deseo toda la suerte del mundo en esta nueva andadura. Estoy segura que será la definitiva.

Un beso.

Katy dijo...

Me imagino que la ilusión nunca os dejado. Solo que estaba adormilada esperado despertar. Sueña y desea. Acabo de ver hace una seman una criaturita que nació así. Fue trabajoso duro pero se hizo realidad. Confía y creételo, lo demñas se te dará por añadidura. Suerte a los dos.
Bss

Matices dijo...

Espero que tus deseos se cumplan y que se hagan realidad vuestros anhelos.

Besos

Any dijo...

Supongo que uno siempre sueña con que los hijos "hereden" alguna característica propia. La herencia mas importante sin embargo no es la genética, una nariz o un color de ojos se hereda fácil. La herencia mas importante es la que se construye con lo que le enseñás, con el ejemplo que le das, con lo que le transmitís, esa a la que hay que ponerle esfuerzo y garra.
Y sino pensalo en relación a tus propios padres, a la distancia lo que cuenta es como te enseñaron a plantarte en este mundo, los recuerdos que construyeron juntos, el amor que te dieron.

Como dice la canción "tarda en llegar y al final, al final hay recompensa". Deseo de corazón que así sea.
Un gran beso

CAS dijo...

Siempre te voy a estar deseando lo mejor!
Vos, luchadora de sueños, sos capaz de imprimir tu sello y dejar tu herencia sin más información genética que la fuerza con que vivís.

Un fuerte abrazo.

Sindel dijo...

Ceci, la sensación que me queda después de terminar de leerte es emoción, de todo tipo, pero me llegó al alma.
Lo primero que quiero decirte es que me parece bárbaro que hayas decidido esto. Con el tiempo vas a ver que la herencia se construye, en cada gesto, en cada palabra. La mejor herencia que le podemos dejar a nuestros hijos es la educación, enseñarles a ser buenas personas, a vivir. No importa que tengan nuestros rasgos, importa que hereden nuestro espíritu.
Fuerza Ceci, es una decisión importante y sabés una cosa, lo que más me emociona es sentir a traves de tus palabras, el compañerismo que hay entre vos y tu pareja. El apoyo, el entendimiento, el amor que se lee en cada una de las cosas que contás que hicieron juntos para poder lograr su sueño.
Mientras haya eso querida, todo lo demás es posible!!!
Te deseo lo mejor, y espero que nos vayas contando las nuevas noticias.
Un abrazo enorme.

Noe dijo...

Ceci: En este camino nadie sabe cuándo ni cómo se van a ir dando las cosas. Y a veces uno tiene trabas mentales con ciertas cosas, y se niega a intentarlas o simplemente a pensarlas. Pero la misma maduración propia de nuestras dificultades y nuestras actitudes, hace que, de a poco, lo que antes resultaba imposible, horrible, difícil, se vaya tranasformando en una posibilidad, en una elección, en algo natural del devenir de las cosas.
Ojalá que pronto puedas encontrar ese final feliz, o comienzo como yo lo llamo, que tanto estás buscando, y por el que tanto luchaste.
Un beso enorme!

MisMellis dijo...

Ceci creo que ya conoces mi blog porque te he visto como seguidora asique probablemente cualquier cosa que pueda decirte ahora ya la habrás leído en mi blog, ya sabes que soy mami por ovodonación hace un año y que no lo cambio por nada del mundo. El duelo genético es normal, pero una vez que asumas este hecho verás la ovo como el camino a la maternidad. Pasate por el foro de ovodonación y allí conocerás muchas chicas en tu situación, por allí también ando yo aunque en el foro soy Busbalinda jejeje... cualquier cosa que necesites o cualquier duda que tengas estoy para lo que necesites, tengo mi correo en el blog.
Este camino que inicias ahora es duro, pero el tema herencia se te olvida en cuanto tengas a tus hijos en brazos, y los sentirás tuyos porque lo son... un besazo y te sigo...

Uma dijo...

Pues a por ello! y si ahora ya lo tienes claro cuando le notes creciendo dentro lo tendrás más aún!
Me encanta como lo cuentas todo! tu sueño, todo...
Un besazo enorme!

Trax dijo...

Llega de casa de "mismellis". Me ha parecido una entrada preciosa, donde explicas como nos sentimos, el duelo, la elaboración, la aceptación, la lucha.
Yo también tengo sueños de ese tipo, que me resultan muy reales, y que intento analizar.
Yo también estoy en la lucha, de momento no voy a ovo, pero tengo claro que llegado el momento, no tendría ninguna duda.
Para empezar los tendrás contigo esos nueve primeros meses, y después heredarán de ti el cariño, la educación.
La genética queda en un segundo plano.
Enhorabuena.
Un beso.

Pachu dijo...

Ceci, me emociona leerte. Me siento muy cercana a vos aunque no nos conozcamos. Tuvimos algunas coincidencias en nuestro camino en cuanto a tiempos y especialistas que visitamos y una historia parecida. Pensé mucho en todo lo que vos acá describís. Tuve la suerte de quedar embarazada en mi ultimo tratamiento pero llegue a pensar muy seriamente en las opciones. Creo que ya te han dicho todo en cuanto a la renuncia genética. Sabemos que no es ninguna pavada el camino de aceptarla pero que después queda absolutamente relativizada por lo que verdaderamente significa ser padres, que es un rol y no una carga genética y además en tu caso por la maravillosa posibilidad de dar vida a tu(s) hijo(s) a través de un embarazo. Como ya te dije alguna vez que comentaste que estabas en este camino te admiro y te felicito por la decisión y deseo con todo mi corazón que tu bebe este muy muy cerca. Muy feliz 2012! Un beso enorme!

Natàlia Tàrraco dijo...

Que sea posible, que se logre felizmente, la tenacidad ha de dar su fruto. Ánimos y suerte, besitos cariñosos.
Nota: no sé si este intensímimo relato es del jueves a corazón abierto, da lo mismo, así lo siento.

Rochitas dijo...

coincido absolutamente con el pensar y decir de Any. Decir más estaría de sobra. Exitos.

Medea dijo...

Querida Ceci, llevo mucho tiempo ausente, no sabía que había pasado con tus sueños en este tiempo, así que voy a obviar tu primer relato del cual solo te diré que siempre quedo maravillada por tus descripciones, hace que en tus textos a uno se le despierten todos los sentidos el olfato y el gusto se me han puesto en alerta.
Con respecto a ese corazón de puertas abiertas que nos desnudas en el segundo y motivo por el cual he pensado en ti muchas veces. Te diré que me ha emocionado y que me alegra mucho tu decisión, el duelo genético se te olvidará cuando en esa primera ecografía veas ese puntito que late dentro de ti y que es el corazón de tu hijo al cual estas dando vida desde el principio.
Se nutrirá de ti y de tus células, lo acariciaras sobre tu vientre, le hablaras, y puede que no se parezca menos a ti que si le hubieras aportado tu herencia genética, eres una luchadora y veras como el fruto de esta lucha estará entre tus brazos en poco tiempo. Te lo deseo de corazón. Un beso grande a los dos y no desistáis. Un día de estos nos hablaras de tus primeras sensaciones, desarreglos hormonales, nos contarás como tu cuerpo cambia.