Tarjeta navideña 2018

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¡Muchas Felicidades!,

martes, 6 de julio de 2010

Dejenme bajar, que aquí me quedo!

Hace unas semanas atrás tuve un par de días en que me sentí extrañamente mal.
Supongo que fueron varias cosas que se me juntaron.
El duelo por el último negativo. La incertidumbre de no saber como seguiremos. La consulta con nuevo especialista que se viene, etc.
Y para remate tuvimos un episodio en una reunión con unos pocos amigos, que entre risas, mofa y expresiones despectivas y acostumbradas sobre “nuestros chinos y negros locales”, sin mayor análisis ni seriedad porque el contexto no lo ameritaba, se hizo referencia a la adopción de chicos de otras razas.
Aclaro antes de seguir, que no pretendo exagerar la nota sobre el particular, ni habilitar la inferencia lineal. Mis conocidos no son mala gente, sino como el común de los humanos. Generosos e intolerantes a veces, felices e infelices de a ratos.
Agrego que dicho episodio, no tiene más destino que el olvido.
Con la proclama de que “el que adopta un negro es un hijo de puta”, -un adoptante de raza blanca entiéndase-, la anfitriona se manifestó muy en desacuerdo, ya que suponía la discriminación sería incontrolable, desde que empezaría en casa, siendo la misma un hogar interracial.
Ahora, obviando esta frase taaan poco feliz! Entiendo que esta diferencia, implica para ella un escollo difícil de superar, y que preferiría no lidiar con él.
-Para que buscar deliberadamente la diferencia, si ésta a menudo nos encuentra!
La naturaleza ciertamente no es prolija, ni nos trata a todos de forma pareja.
La enfermedad por caso, pone en desventaja a uno de entre los hermanos, y la tragedia distingue al huérfano como único en su clase escolar.
Como sea, en mi opinión la respuesta al tema de la adopción, es visceral.
Si no surge de las vísceras, mas vale no forzarla. Y una vez que las vísceras hablaron, a quien le queda ganas de teorizar sobre diferencias y discriminación?
Poco importa cuanto se hable o se lo resista. El tiempo pasará y nos iremos acostumbrando a ver chicos que no se parecen físicamente a sus padres, que repiten sus gestos y hablan con sus palabras.
Y entonces...cual es el motivo de mi malestar?
La respuesta es simple. Si se hace mofa de las cosas en las que creo o deposito mi confianza, entonces se las desvaloriza. Y si ellas son desvalorizadas y expuestas como motivo de burla, entonces “yo” soy desvalorizada.
Reconozco que mi sensibilidad reacciona con rapidez y por eso me resulta fácil y claro establecer todos esos enlaces con igual rapidez. Y mi mente atropellada mete y sacude todo dentro de una misma bolsa.
-Pero hacen ellos estos enlaces? -Se percatan acaso de que ofenden mi sensibilidad?
-No lo creo! -Que podría reprocharles? -Que no tengan "sensibilidad" pública?
-No. Estoy segura que en reuniones “más públicas” reprimen sus opiniones radicales cuidando de no herir susceptibilidades ajenas.
Claro que esta era una reunión de unos pocos y de confianza. Lo cual implica que nos ven y sienten como dos más, de ellos mismos.
...Y mirándonos desde afuera, la verdad es que nos parecemos.
Todos cuarentones, sin hijos. Compartimos los mismos espacios, tenemos similares hábitos de vida y experiencias comunes...Y sin embargo, yo quiero desesperadamente distanciarme en los hechos!!
Los veo tan ensimismados, tan dramáticos y teóricos. Jactanciosos y seguros de tener en sus manos el control, para no terminar enredados en una relación de deuda con un universo prestamista.
Y yo que a estas alturas hasta andaría de rodillas por una célula propia o prestada, lo único que tengo por seguro es que no tengo recurso fiable, con que apelar contra un universo que me empequeñece.
Cuando escucho frases como la de arriba, con mi físico hundido en un sillón, y cerquita el espíritu de RAT, -a quien no necesito ni mirar para saberlo afín-, en mi mente corro...corro...y corro...

6 comentarios:

Pachu dijo...

Ay Ceci, qué sé yo... Mi duda cuando pasan este tipo de cosas es si hago bien en tener ciertos amigos... No sé, también me pongo demasiado drástica. Tal vez desde tu lugar, y el día que decidas lo que a VOS y tu marido les parezca el mejor camino, les puedas enseñar a perder ciertos miedos (porque seamos honestos, cuando uno habla así, como tu amiga, habla de sus inseguridades). Creo que esto que nos toca vivir nos hace diferentes. Con suerte y mucho trabajo de nuestra parte, especiales. Y si voy a ser yo la que revolucione a mis amigas con un hijo negro, o "negrito" y bueno, seré yo... Tendré que aprender a manejarme muy bien para que sean los demás los que tengan que aprender (yo ya estoy aprendiendo). Hace poquito vi pasar una señora por la puerta de mi casa, ella blanca, con una nena negra, de ponele unos 13 años, que le iba diciendo: ay bueno ma... bla bla. Me pareció genial, una conversación típica de madre e hija argentinas (y de cualquier lugar, pero convengamos que acá escuchar hablar a una nena negra con tono argentino, es bastante raro), tan igual a todas y a la vez, a la vista, diferente... Son caminos que se van abriendo, posiblemente más interesantes que otras vidas...

Parezi dijo...

No esta mal q tu sensibilidad reaccione con rapidez, estoy seguro q mucho de lo q te toco vivir te hizo mejor persona. A mi al menos me enseño a guardarme opiniones incluso frente a los más cercanos, y muchas otras veces me convirtió en una persona más reflexiva y tolerante!
Te mando un beso enorme, me encanta leerte!

Cuesta arriba dijo...

Es así Ceci, lo bueno está en la distancia a esos pensamientos...
Si uno tiene claro, quien es, quien quiere ser, qeu quiere y que piensa, eso nos da la inmunidad necesaria para no mimetizarnos ni contagiarnos...

Si de inmunizarnos de comentarios ajenas estamos bastante acostumbradas....a esta altura!!!

Un abrazo

Lola dijo...

Yo creo que hubiera reaccionado igual, y mucho más en tu situación...
Ahora, a veces me hago la misma pregunta que me hago respecto del aborto: soy super anti-aborto, y de todas formas, muchas veces me pongo a pensar que el derecho a la vida del niño se ve vulnerado igual si los padres no lo quieren; y en éste caso pasaría algo parecido... claro que se deberían limitar a no actuar y dejar en paz a los que eligen formar una familia por ése camino, sea por necesidad o elección.
Besos!

nani dijo...

que dificil seguir el camino con esta gente luego de concluir con esta reflexion ceci....se que uno de mis peores defectos y actitudes a tratar es mi impulsividad y mi obsesivo extremismo...pero...que mas da...vale la pena?

Pilot dijo...

Ceci: la sensibilidad es nuestra, por eso los otros hablan sin pensar y sin filtro.
Está bien que piensen lo que quieran, si vos estás de acuerdo o no es otra historia.
Voy a ser autoreferencia: el otro día estaba con mis amigas de toda la vida contándoles sobre la visita de la asistente social, una amiga (que hizo un solo ICSI a los 40 y quedó de mellizos) me dice que ella le había dicho a su psicóloga que si no podía tener hijos ella no sería capaz de adoptar, que pondría un comedor para niños pobres. Entonces yo que tengo que hacer? Cuando tenga a mis hijos hablaré con ella para explicarle porque no quiero estar cerca, espero que sus mellis sean personas más sensibles y sino que me importa. En que influye en mi vida esta persona? Y eso que es mi amiga hace 25 años. En nada, porque estoy tan convencida de mi decisión que no me importa que haya personas incapaces afectivamente para ponerse en el lugar de su amiga y no decir boludeces.