martes, 20 de julio de 2010

Un Bob Marley bajo cero!

Fuera de mi edificio, y prácticamente bajo mi ventana del primer piso, pasa sus horas un linyera que adoptó el barrio como propio.
Se apareció hace poco menos de un año según recuerdo. Es un personaje algo raro. Joven, flaquito y su aspecto físico más llamativo lo constituyen unas largas rastas de pelo enredado que son coronadas en la parte superior de su cabeza, con una gorra de lana eterna.
Es algo impresionante verle esa mata de pelo espeso que forma una entidad maciza y tiesa, que siendo él tan menudo, le cubre media humanidad.
Me figura un animal salvaje y peludo que se le escurriera por debajo de la gorra, y en su huída a tierra, hubiera sido paralizado en una instantánea, cuando promediaba la mitad de su espalda.
Parece estar siempre alegre. Tiene una manera cantarina de hablar elevando agudamente el final de las palabras, y saluda a los vecinos, gritando de una vereda a la otra.
Al principio nos sentimos todos un poco intimidados, hasta que nos acostumbramos a su presencia, y a oírlo desde el interior de nuestras casas.
Con decir que alguna vez se especuló entre los vecinos de imaginación más fertil, que el mentado linyera no sería tal, sino alguien encubierto que estuviera cumpliendo algún servicio de inteligencia para la policía, SIDE o alguno de esa talla.
Sus conductas eran y siguen siendo algo extrañas, pero ya dejamos de prestarle atención.
Llega a sentarse a su rincón preferido, pegado a la ochava de una esquina, todos los días excepto los domingos a eso de las once de la mañana. Y se va a eso de las seis de la tarde.
Jamás pernocta en el lugar. Nunca pide y no tiene el deterioro típico de la gente que hace tiempo está en la calle. Se lleva su comida para el mediodía, fuma, escucha radio, lee el diario, y por referencia propia, -porque paso caminando a su lado cuando voy a tomar el subte-, sé que no apesta.
Está siempre atento a los movimientos de la gente, y habla con todo el que le dirija la palabra.
Lo he escuchado hablar con los paseadores de perros, las porteras de los edificios y la gente vecina, y puedo afirmar que habla con mucha coherencia y está siempre informado.
Sería más entendible para todos, si se le encontrara la motivación al acto repetido. La razón de la rutina, el cumplimiento de horario y actividad.
De lo contrario, nadie entiende porqué se empeña hace un año, en sentarse en el mismo lugar, en ver la misma panorámica, la misma gente.
Acaso no siente ganas de ceder a la tentación de sentarse en otra esquina, de cambiar de barrio y de aire?
A mi entender, y casi con la misma energía y esfuerzo que cualquiera hace su trabajo, este emulador del jamaiquino más famoso, a diario procura con saludos y palabras amables el trato de la gente. A veces recibe a cambio palabras azarosas y apuradas, y otra mas afortunadas, un dialogo completo de pensamientos cruzados.
Evidentemente no lo descorazona la paga en términos desproporcionados. Todo un día de esfuerzos, por la suma de minutos de intercambio humano.
Sin dudas, se decidió por cultivar en el tiempo y a fuerza de permanecer tenazmente en la porción de barrio elegida, la semilla de la confianza entre la gente...Y hasta podría adivinarse que en sus aspiraciones mas soñadas y elevadas, esta la de la amistad!
Así lo he visto soportar el calor de la ciudad, en pesado silencio, con su gorra siempre encasquetada sobre sus rastas, -sin ánimo de hacer concesiones-, aguantando la brutalidad del verano en sus peores horas.
Hace unos días que llueve y hace muchísimo frío en Buenos Aires, y el silencio que trae de afuera la húmeda bruma, me hace pensar furtivamente que el linyera no está.
Hasta que salgo y lo veo encaramado en su esquina, con su pintoresquismo desvanecido bajo un impermeable, empecinado y cultivador en estación gris.

Felíz dia del amigo, amigos virtuales y de los otros!!

Enlace1
Enlace2

8 comentarios:

A! dijo...

Me encantó! Me dieron ganas de invitarlo a cenar a mi casa! Un placer enorme leerte!

Uma dijo...

Que bien escribes!! siempre me ha encantado la forma de escribir que teneis por sudamerica en general con esa prosa tan lírica, como dice a! dan ganas de invitarlo a cenar de puro majo!!
Por cierto Linyera ¿es mendigo?...lo he consultado y en el diccionario pone "argentina y uruguay: atado en que se guardan cosas como 1º acepcion y vagabundo como 2º"
Nunca te acostarás sin saber una cosa más...
mil besos

Pilot dijo...

Me gustó mucho.

ANGELICA dijo...

me imaginé a los Linyera que hay en mi ciudad... tienen su propia historia y son personajes pintorescos parte del paisaje de la ciudad.... humanos con sentimientos como todos... pero algunos viven en su propio mundo.

Saludos hermosa... sigue escribiendo es un placer leerte... nos cultivas la imaginación

Cuesta arriba dijo...

en todas las esquinas hay un bob...y relfeja parte de lo que somos....no?

Un abrazo Ceci y muchas gracias!

Ceci dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ceci dijo...

Ana, Pilot, gracias por pasar!
Angelica, sin duda hay muchas historias por contarse.
cuesta arriba: Coincido en que son un espejo en el que no nos gusta mirarnos!
Uma, a raíz de lo que preguntas, te digo que mendigo es quien mendiga, así que no cuadra con el linyera que mas bien es un errante casi por elección. Viene asociado a nuestra memoria como alguien sin ataduras no convencionalismos. Estuve buscando el significado yo también y encontre que las dos acepciones que viste son correctas. Definitivamente es un vagabundo, y la palabra deriva del "linghera" italiano que significa atado de ropa pertenencias que llevan encima. A principios de siglo habia muchas de estas personas, a quien se las conocia como crotos también (esto por la ley de Dr. Crotto que permitía a los trabajadores humildes viajar gratis atravez de toda la red de ferrocarriles que se extendían por las pampas para trabajar en las cosechas y campos) Muchos de ellos imbuidos por el romanticismo anarquico de la época.
Hoy croto/a se refiere mas bien al estar mal vestido o con prendas inadecuadas.
Y el linyera como tal ha quedado reducido a estos personajes, de los que se han derivado otros. Manguero: el que manguea o pide, Ciruja: que cirujea, junta cartones y botellas, en fin.
AGREGUE DOS ENLACES AL FINA DEL POST QUE ME PARECIERON INTERESANTISIMOS SOBRE EL TEMA. NO SE LO PIERDAN!!

Uma dijo...

que interesante!! le echaré un vistazo a los enlaces!! besos