jueves, 13 de enero de 2011

Relato de Jueves literario: Historias Calentitas

El tema de la convocatoria para hoy es: HISTORIAS CALENTITAS
Y bueno, me sumé a ver como me sale!

Mas temas de la convocatoria en lo de Gus: http://callejamoran.blogspot.com



LA DEVOTA AMANTE

Cada noche, cuando todos duermen, se posa en lo alto de la torre de los Ingleses en la plaza frente a la estación Retiro, o en las salientes de duro hormigón del edificio Kavanagh, y desde allí se queda observando la gran figura que ocupa el monumento central de la plaza arbolada.
Ella es uno de los tantos personajes alados que pululan por esta ciudad, velando el sueño de los humanos.
Es apenas una púber al igual que la joven cuyo destino tiene en guarda, y por tanto conoce poco de la vida de los hombres y sus faenas, no más que lo que observa en sus recorridas nocturnas, y lo que otros de su especie le han referido.
Sin embargo últimamente algo en su interior se ha rebelado.
De un modo constante, voluntarioso e inevitable, como la acción de la lluvia incesante que horada los suelos del monte y empuja los sedimentos hasta el lecho del río, comenzó a sentir los sentimientos que son su herencia terrena, y puede palparlos en su delgada y blanca piel.
Como en una aventura infinita puede reconocerlos en su propio cuerpo.
Se lleva la fina mano hacia el pecho plano y puede sentir la sofocación que provoca el abrazo de la angustia. Lleva su mano a su vientre chato, y sabe que allí el miedo puede tomar todos los espacios y punzar dolorosamente.
Esa noche, -calurosa y húmeda-, envalentonada por la energía vital que mana de su núcleo interior, vence su natural y celestial timidez y se acerca un poco más a la figura de su desvelo.
El torbellino que siente en su mente, su corazón y sus entrañas le indica con cierta sensación de fatalidad, que está irremediablemente subyugada por ese general de bronce.
Hombre de bravura probada que al frente de su ejército llevó a cabo la gesta libertadora.
Su porte gallardo se yergue sobre la montura de su corcel de crines al viento, que golpea el aire con sus patas delanteras, mientras el torso de su jinete acompaña la postura con distinción. Se mantiene erguido con la cabeza orgullosamente en alto, y su brazo señala hacia los picos lejanos de nieves eternas de la Cordillera de los Andes, que fue la ruta de sus huestes valerosas.
Ya le han contado a ella con particular detalle que el general fue distinguido por el colérico Ares, -señor de la guerra-, y por Palas Atenea, -la de ojos azules-, quienes lo aclamaron en combate por su bravura y heroísmo en el campo de batalla.
Merced a su grandeza fue el apuesto oficial de cutis cetrino y nariz afilada, honrado con vino de honores en diversos festines por todo el sur del continente americano.
Y entonces con ojos entrecerrados, imagina que compartiendo la gloria de otros seres alados, acompaña a los guerreros para infundirles valor con su canto, y que en su lecho de campaña, se acerca a su adorado general para arrullarlo en sueños, mientras le vierte en sus oídos dulce melodía de gestas victoriosas, de llama eterna y de ideales elevados.

Ella por su parte, no tiene más que un destino que le viene atado a sus alas, los sueños de los que no duermen, y su juventud,...fresca, pura.

La repentina ráfaga de viento mueve una fina varilla de hojas que le azota levemente el rostro y la despierta de su ensoñación.
El viento que sopla sacude las hojas y ramas de la copa del árbol donde está posada, anunciando la inminencia de la tormenta.
Se incorpora lentamente sin dejar de mirar las formas de tallado metal que ama.
Apoya cada uno de sus pies descalzos en sendas ramas en tanto se incorpora en toda su altura.
Desata con sus dedos las cintas que a la altura de su pecho unen los paños que la cubren, y éstos caen rozándole con tibieza las piernas.
Levanta sus brazos para sentir en plenitud la brisa húmeda de la noche. Las blancas plumas de suave algodón que recubren sus alas le acarician las hendiduras de sus rosadas y tersas nalgas provocándole agradables cosquillas.
El viento se torna más intenso y trae hasta su ser el murmullo que arranca de los pliegues del general de bronce en su magnífica postura. Y le arrima ecos de gloriosos vítores y fanfarria triunfal.
Y la mano de la estatua se extiende hacia ella, hasta casi alcanzarla con vehemente e incansable anhelo a través del follaje.
Deja que el viento la abrace, que pase a través de ella y se cuele en sus orificios. Que le despliegue las alas y le vuele los cabellos.
Mechones de cabello descolorido se le pegan a las mejillas enrojecidamente aturdidas, en tanto una lengua de brisa helada pasa con fugacidad por el ángulo que forman sus piernas ligeramente entreabiertas, liberando estática...
Y se le eriza el blanquecino y débil vello que habita la cara interior de sus firmes muslos...
Y un dolor agudo arremete con la velocidad de un rayo en sus delicados y pequeños senos de coronas oscuras...
Y le produce un agónico vuelco en sus entrañas.
Mira al cielo y llora. Llora con lágrimas gruesas como la lluvia que arrecia inclemente.

16 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Paloma torcaz, sirena voladora, niña cubierta de plumas, enamorada del guerrero y por el seducida, gracias a un vuelo, a una diosa a un dios cruel Ares.

ABSOLUTAMENTE GENIAL, CECI, ESTOY PRENDIDA DE TU DUENDE Y DE TU MÁGIA.
Un besito entre admirado y aturdido por tu magistral relato.
Sobretodo, continua, tienes mucho que contarnos, lo esperaré.

Neogeminis dijo...

Una historia de amores y amantes imposibles!...lindo aporte para este jueves de temperaturas elevadas! jejejee

Un abrazo.

maria jose moreno dijo...

Querida Ceci, me has atrapado con tu relato de amantes encontrados y detalles narrados de manera magistral. Esos firmes muslos de vello erizado, ese dolor agudo...
buenisimo
Besos

Pepe dijo...

Historia de un personaje alado, lastrado a un amor imposible. Me ha cautivado la magia de tu relato, Ceci.
Un abrazo.

San dijo...

Ceci preciosa historia mujer alada, hombre enlatado, de hierro forjado, preciosa de veras.
Un abrazo.

mar dijo...

Precioso relato Ceci
Amores imposibles pero igualmente sentidos rodeados de un halo mágico que nos transporta a un mundo de sueños.
Un beso

Matices dijo...

Me parece un relato especial, atrapa es, mágico, sensual y a la vez real. !!Cuantas sensaciones¡¡
Me ha encantado...

Besos

Medea dijo...

Magnifico relato Ceci, mágico, sensual, cálido como la noche y húmedo como la lluvia entre plumas de algodón, como el aire entre los pliegues de su cuerpo. Realmente mágico.Un besito

alfredo dijo...

Cuidadoso relato, medido con la cadencia del gusto por contar y la emoción del leer.
Preciosa historia, posible para ambos, pues cada uno de ellos tiene su particular apreciación de la realidad (o de la irrealidad... da lo mismo)

Besos

Ceci dijo...

Gracias a todos por pasar. Me siento profundamente halagada por sus maravillosas palabras, que a mis oídos son tan placenteras, y vuestro afecto.
Besito

rosa_desastre dijo...

Que delicioso relato, instantes de magia que se derriten en cada una de las lineas. Precisas y preciosas alas, las de tu imaginacion.
Un beso

Juan Carlos dijo...

He disfrutado el relato y me has permitido conocer una parte de Buenos Aires, localizando la estatua, la Plaza, la estación de Retiro, la torre Kavannagh a través de google Earth.
Te agradezco este viaje virtual por Buenos Aires y mágico a través de tu relato. Besos.

gustavo dijo...

cuando yo estudiaba inglés, del cual no sé nada a día de hoy, había una historia-cancioncilla que relataba la tristura de una golondrina posada en una estatua...recuerdo vagamente la historia...me parece recordar que las lágrimas de la golondrina devuelven la vida a la estatua...y recuerdo que aquella historia sacaba de mí sensaciones cercanas a la tristura envuelta en belleza, sensaciones cercanas a una dicha no muy bien entendida, pero agradable...sensaciones parecidas me has provocado tú, ceci con este relato...
pero hay algo más...las palabras elegidas es como si estuvieran puestas tan adecuadamente que...¡todo está en su sitio, hasta los dos mundos de ambos protagonistas!
besos, ceci.

Teresa Cameselle. dijo...

Extraño relato, de ángel muy humano, sujeto a pasiones y penas. Me da la sensación de que hay algo más que un relato aquí, una historia más larga que pide ser contada.

Ceci dijo...

Rosa, gracias por tus palabras.
Juan Carlos, que bueno que seas tan curioso y se te haya dado por buscar las localizaciones. Eso me advierte (gratamente) y me despierta el deseo de plantar lugares reales (que a veces lo hago)en los relatos, sobre todo si se que alguien del otro lado que los localiza. Un placer que hayas tenido esa deferencia. Gracias.
Gustavo: Ahora que me lo decís, yo también tengo un vago recuerdo de esa historia y la busque por internet, y me parece que es "El principe feliz" de Oscar Wilde. Me encanta lo que me decís. Gracias
Tere: sos la primera y única hasta ahora que ha dicho la palabra ángel. Y eso es lo que és.
Gracias por pasar. Besos

CAS dijo...

Creo haber dejado un comentario, que no hacía honor a tu relato.
Esto es lo que quiero dejar anotado:

Las próximas veces que pase frente a la Torre de los Ingleses, no podré dejar de recordar a tu personaje y tu magnífico y elegante relato, que entibió el bronce del general.-
Realmente de colección, tu texto.
un fuerte abrazo y agradecida por leerlo.