jueves, 11 de agosto de 2011

Relato de Jueves Literario: La Playa

Este jueves la convocatoria la lidera Juan Carlos.
Así que hay otras playas, de finas arenas algunas, o de grueso barro otras en
http://jwancarlos.blogspot.com/



PLAYAS CONVULSIONADAS.

Corría el mes de julio del año 1806, y Buenos Aires se había convertido en un hervidero de tensiones.
Hacía unos cuantos días ya, que las aguas del río habían traído hasta sus costas, cinco buques que constituían la flota de guerra inglesa.
A fuego lento se cocían en una misma caldera: los murmullos conspirativos, las reuniones secretas, los aduladores. Los que privilegiaban aspiraciones personales, y los que acariciaban sueños de emancipación.
La ciudadela entera semejaba un gran tablero de juego, donde se movían las piezas políticas. Los locales y sus dudas, los invasores relamiéndose con la promesa de nuevos mercados, y empañaba la partida, la sombra del gran Bonaparte que llegaba de allende el mar.
La oscuridad de la noche daba amparo a las chalupas y boteros que surcaban el ancho río, trayendo y llevando de una ribera a la otra, el aliento que salía de las bocas. Y corría como reguero de pólvora, la esperanza en la reconquista.
Un grupo de hombres inquietos socavaba el terreno aledaño a La Ranchería.
Durante varias jornadas se arrastraron a lo largo de las galerías cavadas bajo el convento de La Merced, como hormigas laboriosas. Tenían como misión colocar explosivos bajo el Fuerte, que se había constituido en el cuartel general de Beresford y sus casacas rojas.
Para ello se dieron a la tarea de sacar grandes terrones de tierra, por los boquetes que desembocaban en las costas fangosas del Plata.
Y quedaban los hombres en las playas desiertas, contemplando las aguas oscuras, que se mecían arrulladas por el viento. El mismo que traía de lejanas orillas, como un silbido ronco y mojado, el rumor de pronta guerra.


-El atentado no se llevó a cabo. Antes, llegó de Montevideo Santiago de Liniers con sus tropas y cuerpo de Blandengues para iniciar la reconquista de Buenos Aires. El 12 de agosto finalmente, el invasor capituló. Pero solo para volver fortalecido al año siguiente. El resto lo cuenta la historia.-

13 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Gracias Ceci. Has mostrado una pincelada de una historia que me ha cautivado y que he revisado. Conocemos poco por aquí de esas luchas coloniales en Iberoamérica.
Tu relato, delicioso.
Besos.

gustavo dijo...

no pienso caer en los tópicos, pues los tópicos demuestran que uno habla sin saber..y menos delante de ti...ah, no soy de tópicos siu hablo con la seriedad en la boca y en el rostro...bien, ceci, el otro día un señor de mi pueblo decía así: "nostros traíamos el oro de américa y los ingleses nos lo robaban luego.."..jajaj...sí, los ingleses tiene fama de piratas..jaj...vale...pero la realidad, creo, que no lo sé, debe de ser otra...
y una vez dicho ese tópico y debido a que no has terminado la historia y esta la desconozco, te pregunto: ¿los ingleses actuaron en esa invasión al modo de piratas? ¿cómo termina la historia?
¿me podrías responder vía mail,please?
medio beso, ceci.

MARU dijo...

EL RESTO, LO CUENTA LA HISTORIA. Una historia que se repite una y otra vez, desde los albores de los tiempos.
Conquista, reconquista, invasiones, posesiones, muertes, dolor, destrucción, hambre...
Y seguimos asistiendo una y otra vez a la misma y perversa historia.

Muy bueno, querida amiga.

Neogeminis dijo...

Nos has llevado hasta otras playas, Ceci, esta vez de un río, poblado de historias y batallas.Ha sido como remontar las aguas del tiempo dejándonos espiar hacia otra época.

Un abrazo.

Maat dijo...

Hola, Ceci.

Ha sido un verdadero placer leerte. La ambición de poder humana-de siempre- no tiene límites. Así nos va...

Un abrazo.

Maat

Natàlia Tàrraco dijo...

Los casacas rojas, o Bonaparte y su sombra alargada, o antes los galeones españoles, o...los colonialismos siempre van a lo mismo.

Magistral y muy bien escrito retazo de una historia que pide más madera, más letras.
Felicitaciones Ceci, desde la orilla de otra playa también atlántica. Besitos.

Gambetas de Lana dijo...

¡Qué bien contado Ceci! En la escuela solo me hablaron sobre el aceite hirviendo.
Me gustó mucho la figura de los botes llevando el aliento.
Gracias.

Primavera dijo...

Un fragmento de tu pais que siempre gusta escuchar mas cuando debemos no caer en lo mismo.
Primavera

San dijo...

Ceci si mi profesor de historia nos hubiera narrado lo acontecido en otras siglos como tú, seguro que me hubieran llovido los sobresalientes. He ido adentrandome poquito a poco en el texto esperando encontrar a esos hombres en la orilla del mar.
Me encantó. Un abrazo.

Gastón D. Avale dijo...

no es tarea facil recurrir a la historia para escribir los jueves...sin dudas la presentación del relato es perfecta! me gustó mucho. Y fuiste la frutilla del postre...no me quedan mas por leer! mi jueves-sabatico cierra perfecto! un abrazo!

maria jose moreno dijo...

Te agradezco que nos adentres con tus relatos en esos trocitos de historia tan desconocidos, por lo menos para mi, de esa manera me siento mas cerca de vosotros.
Un besazo

rosa_desastre dijo...

Tu has removido el agua de la historia con tu relato y nos has mojado de conocimientos. Un placer leer tan bueno.
Un beso

CAS dijo...

Nuestras orillas unidas por la historia. Un momento histórico que tus letras han recreado con donaire y conocimiento.
Placer leerte y deseos que renacen por volver a hurgar en nuestra rica historia.
un fuerte abrazo.