jueves, 13 de septiembre de 2012

Relato de jueves literario: Ojo por Ojo

Esta semana la convocatoria vengativa la lidera Tere del blog: Puntos Suspensivos; en su casa nos vemos



¿QUIÉN RÍE ÚLTIMO?

Con la diestra se quita rápidamente el sombrero que deja al descubierto unos pocos cabellos finos empapados de transpiración y lo arroja sobre la mesa; constata que las mujeres del servicio están afuera y se adentra a grandes pasos hacia el despacho privado de la casa. Tiene las suelas de las botas recubiertas de barro seco y bosta de vacas, pero poco y nada repara en las motas de pasta oscura que le imprime al piso de pino tea.
En su despacho revisa los papeles, hace cuentas mentales, las hectáreas de buena tierra de pastos blandos, bueno para el ganado, sus animales, cuantos parirán esta temporada, las crías en pie, la vieja casa familiar; repasa su capital en detalle; y entre ellos, ¿porqué no? si se la ganó en buena ley:...Estela.
Sentado en su escritorio como si lo estuviera en la cúspide de sus posesiones, mira a través de la ventana lo que sucede en el exterior. Nadie lo vio entrar a la casa, así que aprovecha su invisibilidad momentánea para espiar a su hermano con ojos escrutadores antes de ir a su encuentro. Seguramente viene por algo de dinero; el último trabajo le duró lo que un pedo en una canasta; ¡siempre ha sido tan confiado en las cuestiones del negocio!, ¡no!, mejor: desidioso, un desentendido, aunque en su beneficio, después de todo: su hermano hizo su jugada como él mismo y ninguna culpa le cabe si la partida no le hizo ninguna justicia.
Allí esta con su vieja camioneta, flaco y longilíneo como un adolescente, encantando a las damas con su conversación animada, desplegando mapas y amontonando sus petates en el vehículo. Supo que planea un viaje al Salar de Uyuni; aunque en esta época llueve le dijeron, además tardará días en ese carromato, ¡y eso si tiene suerte!, pero igual su cabecita porfiada sueña con ver el flamenco austral, la gran extensión lunar, el amanecer del altiplano. Estela lo sigue con la mirada soñadora, ríe con sus ocurrencias, parece una jovencita otra vez. La conocen ambos desde que eran niños, su hermano era el soñador, los ojos de sus padres, por cuyas aspiraciones todos apostaban, incluso Estela, pero Estela se casó con él, y Estela no va a ninguna parte; se echa hacia atrás y saborea su venganza privada, íntima.
El hombre delgado disfruta con el entusiasmo de la mujer; sus ojos brillan pero le adivina la frustración en las marcas de su ceño. Le gustaría que lo acompañase, sabe que ella añora la época en que esas marcas no existían y se entristece por su melancolía; se pregunta: si acaso él tuviera en su ánimo la revancha contra el hombre que la desposó; ¿sería dulce su evidente infelicidad?

18 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...

Soberbio relato, en cada detalle. Ese gran hombre señor dueño, poderoso, ese que falló incluso casándose, ese que no viaja ni es guapo, ese merece la infidelidad de Estela, merece el abandono en su íntima miseria, la prueba de su infelicidad verdadera, nada dulce.
¿Quién gana y quién pierde?
No se trata de eso el vivir.

Excelente Ceci, lo sabes, tienes el don de la escritura, de la buena, besito

mariajesusparadela dijo...

Cada uno gana y pierde en algo. Así es la vida.
Triunfo y fracaso juntos.

Carmen Andújar dijo...

A veces falta la valentía necesaria para conseguir lo que uno quiere,y cuando uno se arrepiente ya es tarde. En el camino alguien se le adelanta y ya no hay nada que hacer.
Muy buen relato
Un abrazo

Teresa Oteo dijo...

Para ganar hay que perder!Triste pero así es la vida.
Genial tu relato!
Muchas gracias por participar este jueves.
Un beso y cuídate.

Luis Rodriguez dijo...

Creo que ambos son el destino de sus propias venganzas. Ni uno ni el otro sentirá paz alguna, mientras sigan prendiéndose estos episodios, que les recuerda lo que perdieron. Saludos, muy buen relato.

Neogéminis dijo...

Un relato muy bien montado con sutiles detalles que ubican al lector rápidamente en escena y circunstancia.
Me gustó!
un abrazo

Leonor dijo...

Perfecta puesta en escena, he visto a ese hombre de botas sucias disfrutando en su despacho, orgullosos de sus posesiones, comparándose con su hermano el aventurero y mirando a esa mujer que juguetea alrededor de aquel hombre tan atractivo, pero que se casó con él cuando todos apostaban que sería con el otro. Y ahí la tiene aceptando triste su decisión.

Me ha encantado, qué buena escritora!
Un beso.

Anónimo dijo...

debo de ser yo el que escribe, es decir, el don gustavo de los moranes y alguna vez de las callejas...
y mis palabras para la futura dicen cosas como esta expresión: qué cabrona la ceci cuando se pone a escribir, qué cabrona por la facilidad que muestra a la hora de plasmar relatos partiendo de cualquier base o idea...
ceci, demonios, acabas de plasmar en plan maravilla martínez un relato corto con tintes costumbristas así, como que no quiere la cosa...mi enhorabuena...
medio beso.

Pepe dijo...

Triste sino consecuencia de una equivocada decisión. Riqueza vs felicidad en el caso de ella. Magníficamente bien retratada la prepotencia del señor de la tierra, del ganado y de ella misma. No pudo con la sed de aventura de su hermano, pero si pudo arrebatarle lo que más le importaba. ¿Cómo pueden esas cosas materiales, esas ansias de poder, esa dominación, proporcionr felicidad?.
Genial tu relato, como siempre, Ceci.
Un fuerte abrazo.

San dijo...

Impecable Ceci, nos situas en la escena, descubrimos a los personajes, sus detalles y su sentir. Me gustó mucho de veras.
Un abrazo.

Any dijo...

Pos si, coincido con los compañeros, tu estilo es inconfundible y encantador para describir la situación y el ambiente.
Cuando empecé a leer no sé porque pensé en JM de Rosas ... ¿?, no sé, habrá sido por la entrada del tipo a su despacho, por el detalle de que tiene todo controlado, por el ambiente de campo ... . Claro, cuando apareció la camioneta ... adiós Don Juan Manuel jajaja!
Muy buen relato, ambos tienen como eje de la venganza a la mujer pobrecita ... habría que ver que opina ella.
un beso

Igraine Cubillana dijo...

no hay mayor venganza que saberse propia y reirse en la cara de quien se cree serñor.... muy buen relato¡¡¡ mis felicitaciones¡¡¡¡

Sindel dijo...

Se siente cada palabra, te atrapa y te deja esa sensación de saber que para ganar a veces hay que perder.
Un besote enorme :)

Juan Carlos dijo...

Veo las personalidades de esos dos hermanos muy nítidamente diferentes, uno aferrado a lo que es propiedad, poder, dinero; otro a sueños ... Creo que entre tener muchas posesiones y ver al flamenco austral me quedo con esta última opción.
Muy bueno Ceci, besos.

Fabián Madrid dijo...

Buen relato Ceci, por la puesta en escena y la brevedad. Besos

Gastón Avale dijo...

Me gustaron las palabras elegidas para tu relato. Me dejaron con ganas de más... Un beso.

ibso dijo...

Un buen relato, felicidades.
ibso.

Teresa Cameselle dijo...

Conseguir lo que quieres, a cualquier precio, no siempre te da la felicidad, y además te puede acarrear odios que terminen en crueles venganzas. Un relato muy atractivo, del que quedan ganas de saber más.