viernes, 21 de mayo de 2010

Retazos de vida cotidiana: Raro rulo

Solamente poniendo su cabeza de costado, izquierdo particularmente, podía ver ese extraño mechón de pelo enrulado. No era un rulo apretado, sino uno suavemente ondeado cuya terminación desafiante de la gravedad, apuntaba levemente al techo.
Trató de verlo desde el otro costado, pero no pudo. Debía girarse demasiado y claro, ella no tiene ojos en la espalda
No desentonaba tanto después de todo. El resto de la cabellera no estaba de momento perfectamente alisada ni prolijamente peinada.
Había pasado la noche restregando su cabeza contra la almohada, molesta por el zumbido de un mosquito extraño para un otoño avanzado.
Ya lo había sentido la noche anterior, pero solo un rato porque después de apagar la TV y enchufar el aparatito/porta tableta mata mosquitos, durmió confiada y placidamente.
Esta vez sintió en plena noche la molestia del insecto al que creía muerto.
Sin duda debía su prolongada existencia a esas noches de invierno demasiado húmedas para la época.
No prendió la luz. Conoce el poco éxito que tiene tratar de darle caza en medio de la noche. No quiso verse nuevamente sentada en la cama, agudizando vista y oídos, girando la cabeza en una y otra dirección. Escucharse la respiración, oír las quejas provenientes de las profundidades del sueño de su marido, y encontrarse con la imagen que le devuelve el espejo, que pende en un ángulo casi enfrentado a la cama.
Una de pelos crenchudos y cara de loca.
Esa noche no. No hizo el menor esfuerzo por trabarse en duelo con el insecto. Se limitó a cachetearse en la oreja, - aquella donde escuchó el último zumbido unas fracciones de segundos previos-, y a dar un par de manotazos al aire. Mientras sus brazos se alzaron en un ademán inconcluso de ventilar las sábanas, deseó que el insecto fuera a posarse sobre la piel del que yace a su lado.
-Que vaya a picarlo a él que viene zafando todos los veranos!
-Que calor que hace! –Se percató
Estaba tapada con doble colcha y tenía la camiseta algo mojada a la altura del pecho a causa de la transpiración nocturna.
El calefactor estaba en piloto desde que se acostaron, pero el ambiente aun estaba calefaccionado, a causa de todas esas horas de la tarde en que permaneció encendido.
No era el único ambiente caldeado de la casa. El radiador de la cocina también había estado calentando gran parte del día.
Hasta poco antes de la cena estuvo oreando la ropa que llevaba lavada más de un día, y que la humedad en aumento no dejaba secar.
-Con razón estaba tan inquieta!
-Esta porquería de cambio climático! Ya ni las enfermedades tropicales se quedan en el trópico!! -Se dijo.
Dudó en levantarse y abrir la banderola de la ventana. Optó en cambio por incorporarse lo suficiente como para sacarse las medias de algodón que suele usar para dormir.
Nunca le falló. Cada vez que está inquieta y no puede dormir porque la humedad la tiene a mal traer durante esas noches raras del invierno porteño, desabrigarse los pies en procura de enfriamiento corporal, le ha valido mejores resultados que restarse una colcha.
Ya de mañana puso a calentar el agua para el mate. Recordó su desvelo nocturno y se preguntó si el maldito la habría picado.
Se miró de frente en el espejo del botiquín del baño y advirtió que tenía un párpado hinchado.
-Ahhh! Pero qué desgrrraciado!
Al instante se encontró mirándose el perfil de reojo.
El mechón ondulaba en un elástico tirabuzón que le caía en un arco abierto por encima del resto de la melena lacia. Una melena larga enmarañada, cuyas puntas terminan redondeadamente y sin esfuerzos a la mitad de la espalda.
Con movimientos impensados se paso los dedos por el mechón que nace en su sien izquierda. Estaba enredado y vaporoso como si hubiera estado expuesto al aire caliente.
La espesa cortina de pelo castaño, dejaba pequeños claros que se veían a través de las tiras de cabello espeso, que apenas se dividian del resto.
No hizo falta concluir que ese efecto lo había provocado la exudación, de esas que se alojan en la base del cráneo durante un sueño agitado.
Por debajo de esa mata, pasó su mano a lo largo de la nuca entrando con los dedos hasta el nacimiento del cabello, y sintió los persistentes vestigios de húmeda tibieza.
-Que días raros! –Pensó
-No se decide el invierno a instalarse propiamente. Dentro de las casas esta frío y destemplado y sin embargo, afuera el abrigo llega a pesar.
-Porque no se decidirá a llover de una p... vez??!!
No había programas para esa mañana, así que en tanto encendía la computadora y volcaba el agua caliente en el termo, se decidió a desayunar tranquila y leer su correo.
Luego se daría un baño.

11 comentarios:

nani dijo...

hoy abri como cuatro veces tu blog queriendo leerte...al finnnnnnnnnnnn, bueno....te mando un abrazo y aqui estamos con todas las energias, este 23 en el calendario liturgico (catolico ap rom) es pentecostes...espero...que este pentecostes...no venga solo...venga con muuuchos augurios buenos

Katy dijo...

Muy bueno el relato,. Real como la vida misma. esoos calores, la manta, el mosquito zumbando lo que puede, el insomnio y tedio.
Besos y buen finde

Maria Laura dijo...

aaa pero mira que me relataste perfecto ! tal cual sucede salvo por el mechon enrulado y la cabellera yo tengo poco pelo y lacioooo ...sigo pensando en vos amiga abrazo de oso ...

Uma dijo...

Me ha encantado Ceci! tan cotidiano como bien escrito! de verdad un aplauso!
besos

Hope dijo...

Ceci me ha encantado. No te has planteado escribir una novela? Creo que tienes cualidades, sinceramente.

Mucha suerte que ya te queda muy poco ;)

Ceci dijo...

nani, gracias y espero que los augurios sean tan buenos para vos, como para todos.
Katy, y finalmente ayer llovió torrencialmente, se inundó media ciudad. En fin, siempre vamos a tener de que quejarnos! Gracias por pasar.
maria laura, vos en las fotos que mostras, (todas de perfil) te ves bárbaro! Gracias por tu generosidad.
uma y hope, mil gracias a ambas por mimar mi vanidad. Y si alguna vez pense en escribir algo mas contundente y largo, pero me parece que no tengo argumentos, además ya hay gente con sobrado talento a quien leer. Veremos si con el tiempo, o de vieja, quien dice?
Besos

Gabiota dijo...

Ceci pase a saludarte y decirte que el mièrcoles estaremos acompañandote besossssssss

Hope dijo...

Ceci... qué tal ha ido todo??
No me olvido de ti.

Bss

Gabiota dijo...

Ceci alguna novedad? espero que muy buenas, aca estamos haciendote el aguante!! besos!!

Maydi dijo...

como te fueeee?

nani dijo...

ceci...se que es dificil pensar en nosotras en este momento...pero...todas estamos esperando novedades, sean las que sean, las estamos esperando porque estamos con vossssssss, vamos animo...dinos porfaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa abrazo grande